JFK y los viajeros interplanetarios: ¿Crónica de un asesinato?

JFK

JFK

El nunca esclarecido asesinato del presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy ha dado pie a toda clase de hipótesis. Pero seguramente ninguna tan sorprendente como la expuesta en su libro de 2000 “Matar al mensajero: la muerte de JFK” por el profesor norteamericano Lawrence Merrick.

Prestigioso docente de Cambridge, Massachussets, y uno de los más reconocidos especialistas en la figura del presidente, Merrick afirma que JFK fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 para impedirle comunicar al pueblo de los Estados Unidos una inquietante revelación: el gobierno había conseguido establecer contacto con seres provenientes del espacio exterior.

El investigador sitúa en la escena del crimen un misterioso manuscrito. Se trata ni más ni menos que de un discurso redactado por el mismo Kennedy para anunciar la noticia. Según su hipótesis, el asesinato  del presidente fue ordenado, por ese motivo, por sectores del gobierno temerosos de una reacción de pánico local. Y por qué no, mundial.

Merrick afirma que, durante una de sus investigaciones, se topó con indicios de la existencia de un discurso de JFK inédito, que el presidente se dirigía a pronunciar cuando fue asesinado. Estos indicios lo pusieron tras la pista de John Connaly, gobernador de Texas durante la presidencia de Kennedy. Connaly viajaba con JFK en el mismo auto en el que fue asesinado, resultando él mismo gravemente herido por los disparos. Sin embargo, alcanzó a guardar las hojas manchadas de sangre del discurso, que mantuvo ocultas durante años en una caja fuerte. Sus órdenes fueron explícitas: el discurso sólo podría ver la luz después de su muerte.

Connaly falleció en 1993. Poco después, su asistente personal retiró el misterioso documento de la caja de seguridad. Impactado por su contenido, sometió el manuscrito a distintas pericias grafológicas que, según Merrick, dictaminaron un 95% de certeza sobre el autor del documento: John Fitzgerald Kennedy.

“Ciudadanos de la Tierra, no estamos solos” serían las dramáticas palabras que abren el discurso de Kennedy. Un discurso que confirmaría los rumores sobre ovnis estrellados en los estados Unidos durante la década del ’40. Y hablaría del comienzo de una nueva etapa de crecimiento, paz y desarrollo para la humanidad… y sus vecinos.

Una etapa que, tal vez, el miedo y la intolerancia se hayan encargado de postergar una vez más.

5 Comments

Apariciones nocturnas: fantasmas mexicas

Tezcatlipoca

Tezcatlipoca

En su monumental Historia General de las Cosas de Nueva España, el fraile español Bernardino de Sahagún dedica varios capítulos a describir las apariciones que llenaban de pavor a los mexicas. Al parecer, este pueblo creía seriamente en los fantasmas, y disponía de una colección de historias verdaderamente aterradoras sobre las excursiones nocturnas de estas temibles criaturas.

Según Fray Bernardino, la mayoría de los fantasmas se aparecían a los mexicas cuando visitaban de noche los lugares excusados. Es decir, cuando iban a hacer sus necesidades.

Allí era cuando solían toparse con las apariciones más monstruosas, que solían hacerlos volver a sus casas temblando de pavor.

En general, estas apariciones eran interpretadas como ilusiones enviadas por el dios Tezcatlipoca, “El Espejo que Humea”. Una de las más aterradoras era sin duda la Cuitlapanton, o Centlapachton. Se trataba de una mujer de muy corta estatura y cabello muy oscuro y largo, que le caía más debajo de la cintura. Caminaba con el característico andar de los patos. La Cuitlapanton se aparecía siempre dando terribles gritos, y gemidos capaces de erizar los cabellos. Quienes la veían interpretaban su aparición como el augurio de que iban a morir pronto. O de que alguna desgracia les sobrevendría. Fray Bernardino refiere que, si algún valiente trataba de capturarla, la Cuitlapanton se desvanecía en el aire para reaparecer a poca distancia, burlándose de su perseguidor.

Otro tanto sucedía con otra frecuente aparición de mal agüero: un muerto vestido con mortaja que lanzaba también terribles gemidos. Quien se arrojaba sobre él para capturarlo, pronto se encontraba aferrando entre sus manos nada más que tierra y pasto.

Otra aparición común, según Fray Bernardino, era la de una calavera sola que aparecía entre la maleza, intentando morder los tobillos de los desprevenidos transeúntes. O los perseguía, dando saltos detrás de ellos, hasta que echaban a correr, enloquecidos de terror. Tampoco esta calavera se dejaba capturar: y sus saltos cubrían enormes distancias.

Los mexicas creían también que el dios Tezcatlipoca encarnaba a veces en un coyótl (coyote), y se aparecía en el camino de los viajeros, impidiéndoles el paso. Por eso, los viajeros mexicas interpretaban la aparición de un coyote en su camino como un signo de que algo malo les ocurriría más adelante. Y regresaban por donde habían venido.

No Comments

Leyenda de los 5 soles (II)

Cinco Soles

Cinco Soles

Tras la caída del sol Quetzalcoátl, su lugar fue ocupado por Tláloc, el Señor de la Lluvia. La tierra vuelve a poblarse, y los hombres se alimentan de maíz de agua. Pero pronto, los seres humanos comienzan a corromperse y a descuidar sus obligaciones para con los dioses. En poco tiempo caen en una profunda decadencia moral, y la tierra se convierte en un páramo. Quetzalcoátl, apenado, ordena a Xiuhtecuhtli, el Señor del Fuego, que destruya a la humanidad. Xiuhtecuhtli desata entonces una incesante lluvia de fuego, y todos los seres humanos se convierten en pájaros.

Este tercer sol fue llamado por los nahuas Xiuhtonatiuh.

El siguiente sol fue creado por Huitzilopochtli, el Tezcatlipoca Azul. Fue él quien ordenó a la Señora de las Faldas de Esmeralda, Chalchuiuhcueye. Pero en la eterna lucha cósmica de los opuestos, Chalchuiuhcueye fue obligada a destruir un nuevo ciclo de la humanidad. Fue así que comenzó a llover intensamente sobre la tierra, y llovió tanto y durante tantos días que todos los hombres se transformaron en peces. Cuentan que, de tanto llover y llover, los cielos perdieron el equilibrio y se desplomaron sobre la tierra.

Los nahuas llamaban a este cuarto sol Atonatiuh.

Tras este nuevo desastre, los dioses se reunieron en Teotihuacan. Apenados por sus errores del pasado, se dispusieron a enmendarlos. Para eso, crearon cuatro nuevos hombres, que emergieron uno de cada uno de los puntos cardinales, personificados en frondosos árboles. Sus nombres eran Atemoc, Tenoch, Itzamaliza e Itzacoatl. Entre los cuatro, volvieron a levantar los trece cielos y reconstruyeron los nueve estratos subterráneos del Mictlán, el Reino de los Muertos.

Para que la humanidad pudiera renacer, Quetzalcoátl, el Tezcatlipoca Blanco, viajó hasta el Mictlán y pidió a Mictlantecuhtli, el Señor de la Muerte, que le devolviera los huesos de los hombres muertos tras la debacle del sol anterior. Mictlantecuhtli exigió a Quetzalcoátl superar una serie de pruebas para poder llevarse las reliquias divinas.

El dios Blanco pudo cumplirlas gracias a la ayuda de los insectos y de su anual Xólotl y rescató las reliquias, a las que infundió vida. Después, Quetzalcoátl se convirtió en hormiga para poder encontrar  Tonacaltepetl, el Monte del Sustento. De allí trajo maíz y semillas en cantidad: los nuevos seres humanos ya tenían de qué alimentarse.

Finalmente, los dioses volvieron a reunirse en Teotihuacan para crear el quinto sol, el mismo que nos alumbra hasta hoy, ya que la tierra estaba a oscuras.

Pero esa es otra historia, narrada en la bella Leyenda del Sol y la Luna.

No Comments

El flechador del sol

El Flechador del Sol

El Flechador del Sol

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años, dentro de la cueva por la que discurría el río Achiutl, crecían en tierras de Apoala dos gigantescos árboles. Los dos se amaban a la distancia. Y tan grande fue la fuerza de su amor, que, vencieron el espacio que los separaba y consiguieron entrelazar sus raíces y sus ramas.

De este amor maravilloso nacieron el primer hombre y la primera mujer mixteca.

Esta primera pareja mixteca tuvo numerosos descendientes, hijos de hijos de hijos que, finalmente, fundaron la mítica ciudad de Achiutla. Y allí fue donde nació el héroe máximo de la mitología mixteca: Mixtécatl.

Dicen que Mixtécatl era tan decidido y valiente que un día tomó su arco y su escudo y partió, él solo, a la conquista de nuevas tierras para su pueblo.

Durante largos días, el guerrero caminó sin descanso, hasta llegar hasta una gran extensión de tierra hermosa y apta para su cultivo. Fascinado, Mixtécatl quiso reclamarla para sí, y para su pueblo, pero no encontró guerrero alguno con quien medirse por el señorío de la comarca. Sólo el sol brillaba, altanero, sobre las tierras deshabitadas. Mixtécatl creyó entonces que el sol era el amo de aquellos territorios. Y sacando su arco, lo intimó a enfrentarlo. Al no hallar respuesta, Mixtécatl tendió su arco y disparó sus hacia el astro rey.

Era la hora del crepúsculo, y Mixtécatl observó jubiloso como su enemigo, herido de muerte, se hundía en el horizonte, bañado en sangre. El guerrero esperó un tiempo prudencial, preparado para un posible ataque sorpresa, pero el sol no volvió a aparecer en el cielo. Mixtécatl, entonces, reclamó para sí y para todo el pueblo mixteca las tierras ganadas en la batalla.

Allí mismo, en la vasta extensión arrancada al derrotado guerrero sol, los mixtecas construyeron la ciudad de Tilantongo.

Tras su hazaña, Mixtécatl se convirtió en un héroe mítico, habitante del país de las nubes. Los mixtecas acostumbraban pintar en jícaras y escudos la escena de la batalla entre Mixtécatl y el sol, como una forma de respeto y gratitud hacia él.

10 Comments

Leyenda de los 5 soles (I)

Cinco Soles

Cinco Soles

Cuentan los nahuas que en el principio de los tiempos Ometecuhtli, Señor de la Dualidad Divina, creó a Tonacacihuatl  y a Tonacatecuhtli, Señora y Señor de Nuestra Carne, para que poblaran la tierra. Ellos tuvieron 4 hijos: los dioses Tezcatlipoca Rojo, Negro, Blanco y Azul.

Los dioses Tezcatlipocas pronto decidieron acometer una obra digna de su grandeza, una obra por la cual fueran amados y venerados. Se reunieron entonces alrededor de la fogata encendida por Tezcatlipoca Azul y comenzaron a crear todo cuanto existe en el mundo. Su primera creación fue el hombre: lo llamaron Huehuecoyotl y le dieron una mujer para que lo acompañara. Los dioses les ordenaron reproducirse, y crearon para ellos los animales, los lagos, las montañas, los mares y los ríos.

Pero los dioses se percataron entonces de que la tierra permanecía a oscuras, y la vida no podía prosperar en ella. Tezcatlipoca Blanco, también llamado Quetzalcoátl, convirtió la hoguera alrededor de la que trabajaban en un pequeño y benigno sol. Pero su hermano Tezcatlipoca Negro despreció su obra, y se convirtió él mismo en un sol tan grande y potente que marchitaba y destruía todo lo que alumbraba. Quetzalcóatl, enojado, derribó a su hermano sol del cielo de un bastonazo. Tezcatlipoca Negro cayó al fondo de un lago, del que emergió convertido en un jaguar al que seguía todo un ejército de jaguares. Tezcatlipoca Negro y sus jaguares devoraron a los Tzoculiceque, los gigantes que habitaban sobre la tierra por aquella época. Para los nahuas, este sol fue el Sol de la Tierra, o  Tlaltipactonantiuh.

Tras la caída del sol negro, fue el mismo Quetzalcoátl quien se convirtió en el astro rey.

Quetzalcoátl fue un sol más benigno, bajo el cual la agricultura prosperaba y los hombres eran felices. Pero un día, el jaguar-Tezcatlipoca negro trepó hasta los cielos y consiguió derribar a su hermano Blanco. Se desató entonces un terrible vendaval que sembraba la destrucción a su paso. El viento fue tan fuerte que los seres humanos comenzaron a caminar encorvados, y pronto se convirtieron en monos.

Este sol fue llamado por los nahuas Sol del Viento, o Ehecatonatiuh.

No Comments

Fundación mítica de Tenochtitlan

Tenochtitlan

Tenochtitlan

Cuenta la leyenda que los aztecas partieron un día desde Aztlan, el lugar de las garzas (actual oeste de México), en busca de la tierra de bonanza  que les prometiera su dios tutelar, Huitzilopchtli, el Colibrí Hechicero. Huitzilopchtli los guiaba en su peregrinar. Según los mensajes celestes que el dios les enviaba, se encontrarían en la tierra prometida cuando hallaran un frondoso nopal creciendo solitario, sobre una roca, en medio de un pantano. Sobre sus ramas, un águila devoraría  una serpiente, indicándoles así que su largo peregrinar había llegado a su fin.

Muchos años vagaron los aztecas, guiados por tres hombres, Quauhcóatl, Apanécatl y Tezcacoácatl, y por una mujer, Chimalma. En el camino se les unieron otras tribus, como los hochimilca y cuitlahuaca. De vez en cuando, las tribus se asentaban efímeramente en algún sitio, donde elevaban el altar de su dios y sobrevivían gracias a la caza y a la agricultura. Mientras tanto, sus exploradores buscaban en vano la ansiada tierra prometida.

Los aztecas fueron los últimos en poner pie en el valle de México, por entonces bastión del poderío tolteca. Mal recibidos, debieron buscar refugio en Chapultepec, donde se establecieron con la autorización de los señores de Azcapotzalco. Al llegar, sacrificaron a un joven en honor a Huitzilopochtli, y el dios se les apareció revelándoles que, allí donde enterrasen el corazón, estaría él. Así fue fundada la primera ciudad azteca.

Pero los jóvenes aztecas invadieron Tenayuca en busca de mujeres, y el pueblo ofendido, aliado a otras tribus, invadió a los atrevidos, conduciéndolos a Culhuacan en calidad de siervos. Los pocos que lograron escapar se establecieron en las márgenes del lago Texcoco.

Poco después, el rey de Culhuacan entró en conflicto con el de Xochimilco y envió a sus vasallos aztecas a la batalla. Cuentan que sólo diez guerreros fueron suficientes para poner en fuga al enemigo. La hazaña les valió el respeto del rey de Culhuacan, Cócox, quien entregó a su hija en matrimonio al jefe azteca. Pero los aztecas sacrificaron a la muchacha a los dioses y Cócox, ciego de rabia, ordenó exterminarlos. Pero los aztecas consiguieron huir y se  unieron a sus hermanos en el lago Texcoco. Y dicen que allí, en un islote en el centro del lago, los aguardaba el nopal de la profecía. Y por eso, en ese lugar tan largamente soñado se fundó, alrededor del año 1325 del calendario cristiano, Tenochtitlan, la grande.

3 Comments

El Rey Condoy y el Puente del Diablo

Puente del Diablo

Puente del Diablo

Cuentan los zapotecas que hace muchísimos años brotaron en tierra Mixe dos huevos místicos. Del primero nació una serpiente que se ocultó en las entrañas de la tierra, donde se dedica a comer rocas. Cuando come demasiado, se producen los temblores de tierra. Del otro huevo, en cambio, nació un niño que se convirtió en hombre en un solo día. Los mixes lo bautizaron Condoy y lo convirtieron en su rey.

Dicen que Condoy era capaz de las hazañas más asombrosas, siempre y cuando las realizara de noche. Bajo la luz de la luna, nada resultaba imposible para él.

Los zapotecas pronto aprendieron a temer sus incursiones nocturnas: Condoy los atacaba con frecuencia, robándoles alimentos que luego repartía entre su pueblo.

Sus hazañas pronto le valieron el mote de Diablo entre el pueblo zapoteca.

Una noche, sin embargo, los zapotecas consiguieron capturar al Diablo durante sus saqueos. Y a cambio de su libertad, Condoy ofreció construir, en lo que quedaba de la noche, un puente para unir las dos regiones zapotecas. Pero cuando su propuesta fue aceptada, puso una condición: si conseguía además terminar el puente antes de que cantase el primer gallo, se llevaría a su pueblo a la muchacha más bella que viviese entre los zapotecas.

Sus captores fingieron aceptar esta condición, pero comenzaron al mismo tiempo a urdir un plan para evitar cumplirla. Así fue como el pueblo entero se congregó junto al río para ver a Condoy construir el puente. Entre ellos, una bruja ocultaba un gallo bajo su manto. Poco antes de que Condoy terminara el puente, la bruja hizo cantar al gallo antes de su tiempo habitual. El Diablo había perdido la apuesta. Furioso, Condoy emprendió la fuga y ya no pudieron volver a atraparlo. El puente quedó, entonces, inconcluso. Y así permanece hasta hoy, en San Juan Tabaá, Oaxaca, donde se lo conoce como Puente del Diablo.

Realmente, fueron los españoles los primeros en construir puentes de piedra en América. Lo hacían porque el material hace que el puente no requiera mantenimiento, tan sólo mucha mano de obra para su construcción. Mano de obra que en este caso, no fue española sino zapoteca. No resulta difícil imaginar al pueblo zapoteca madurando esta bella leyenda durante las largas horas de trabajo forzado.

Después de todo, el Diablo parecía haber llegado verdaderamente a sus tierras.

2 Comments

La princesa Donají

La princesa Donají

La princesa Donají

Donají era la bella hija del rey zapoteca Cosijopí, soberano indómito que defendía con fiereza a su pueblo de la codicia de aztecas y conquistadores españoles. Donají vivía junto a su familia en el espléndido palacio de Dani Dixhina, el Cerro Venado. Pero gustaba de perderse en los bosques cercanos donde, olvidada de su alto rango, se deleitaba con el simple rumor del viento o el canto de los pájaros. Su lugar favorito del bosque era Guela Bupu, una cueva situada debajo de una espumosa cascada: el lugar perfecto para un refrescante baño matinal.

Cierto día, Donají, admirada por la belleza de los bosques, se alejó tanto que no consiguió encontrar el camino de regreso. Tras intentar vanamente regresar a su palacio, la muchacha se recostó, agotada, bajo un frondoso pochote, a cuya fresca sombra se quedó profundamente dormida. Al despertar, la princesa no pudo reprimir un grito de terror: un capitán español se encontraba de pie frente a ella. Sin embargo, el joven no hizo ademán alguno de atacarla. Deslumbrado por la belleza de Donají, no había atinado más que permanecer junto a ella, observándola fascinado. La muchacha, espantada, echó a correr a través del bosque, y finalmente pudo regresar a su hogar.

Pero al día siguiente, sin que ella se explicara muy bien por qué, sus pasos volvieron a llevarla junto al viejo pochote.

Allí la esperaba el joven capitán. Muy pronto, pese a desconocer el idioma del otro, Donají y su español estaban profundamente enamorados.

Pero los padres de la muchacha preparaban su boda con el más fuerte y distinguido de los guerreros zapotecas. Donají, valiente y decidida, rechazó ese noviazgo impuesto y rogó a su padre que le permitiera unirse en cambio al capitán español. Pero el rey, horrorizado, no hizo más que adelantar la boda, prohibiéndole que volviese al bosque. Donají, entonces, subió a la cima de la cascada sobre su amada Guela Bupu y se arrojó a la cascada.

Desde entonces, dicen que en las aguas cercanas al lugar de la tragedia flota una jícara hermosa, pero que nadie puede alcanzar. Como nadie pudo apoderarse por la fuerza del corazón de la bella Donají, valiente y noble como toda la raza zapoteca.

1 Comment

Avistamientos en Rusia ¿Realidad o engaño?

Supuesto Ovni

Supuesto Ovni

Durante los últimos meses, el territorio de la Federación Rusa parece haberse convertido en el epicentro del fenómeno ovni. En un privilegio que parece compartir con el norte argentino, cientos de testigos aseguran haber avistado extraños objetos voladores.

El caso más resonante fue sin dudas el ocurrido el 9 de diciembre de 2009. Ese día, un gigantesco ovni de más de 1600 m de largo sobrevoló durante horas la Plaza Roja y el Kremlin, en pleno centro de Moscú. El objeto, plateado y de forma piramidal, recordaba según algunos al célebre Destructor Imperial de la película La Guerra de las Galaxias. Lo medios de comunicación cubrieron la noticia, aunque se mostraron escépticos sobre una supuesta naturaleza extraterrestre del objeto. Gracias a los videos subidos a Internet por distintos aficionados, la discusión sobre la supuesta veracidad de las imágenes se extendió al mundo entero. Como siempre sucede, aparecieron diversas teorías para explicar razonablemente el suceso. Para algunos, se trató de un experimento secreto del ejército. Otros fueron aún más allá, llegando a decir que el gobierno probaba un proyector de hologramas en 3D. Otras teorías hablaban de la filmación de un comercial o de un engaño de animación digital. Aunque de ser así, nadie se lo ha adjudicado hasta ahora. Los mismos estudiosos del tema OVNI vieron recibieron las imágenes con escepticismo, ya que al parecer la silueta del objeto no se parecía a la de ningún otro ovni avistado hasta hoy.

Pero las dudas permanecen.

Poco después el 16 de enero de 2010, aficionados de una pequeña localidad rusa grabaron un video nocturno que muestra 3 extrañas luces en el cielo. Y en un cierto momento, las luces abandonan su desplazamiento en hilera para formar un triángulo.

Existe en Rusia una larga tradición de avistamientos: el primero de que se tenga noticia fue registrado en 1663.

El 26 de abril de 1986, día de la fatídica explosión en la planta nuclear de Chernobyl, en la entonces URSS, cientos de personas declararon haber visto un OVNI sobrevolar el lugar durante varias horas. Según algunos, el objeto volador proyectaba por momentos un rayo de luz carmesí sobre los reactores de la planta.

Y esos reactores nunca explotaron. La explosión en Chernobyl fue térmica, no nuclear. El fuego nunca alcanzó a las 180 toneladas de uranio enriquecido alojadas en los reactores. De haber sucedido, la mitad de Europa ya no existiría. Pero no sucedió, y nadie consigue explicarse tal suerte.

¿O sí?

No Comments

Sarumah y la ciudad secreta de Erks

Cerro Uritorco

Cerro Uritorco

Ángel Cristo Acoglianis había nacido en Grecia en 1925. Llegó a la Argentina durante la década del 50, con un título de médico que nunca revalidó. Afirmaba haber aprendido en el Tíbet milenarias técnicas de sanación por imposición de las manos. Y fue quien comenzó a difundir los mitos y leyendas que hoy rodean al cerro Uritorco de Capilla del Monte, Córdoba.

Acoglianis realizaba allí ceremonias esotéricas cada plenilunio. Según él, el interior del cerro albergaba la ciudad secreta de Erks. Fundada por extraterrestres, la ciudad contaba con unos 18000 habitantes, con los que Acoglianis, o Sarumah según su nombre de iniciación esotérica, decía comunicarse. Los extraterrestres, afirmaba, continuaban visitando regularmente Erks. Sarumah organizaba también reuniones de contacto con los habitantes de la ciudad, que se manifestaban en forma de esferas de energía que surcaban el cielo, ya que habían pasado a un estadio superior de evolución y ya no poseían cuerpo físico. El periodista y fotógrafo Roberto Villamil lo acompañó en numerosas ocasiones y pudo así fotografiar estas misteriosas apariciones.

El 9 de enero de 1986, los habitantes de Capilla del Monte fueron sorprendidos por la presencia de un ovni que sobrevolaba el cerro El Pajarillo. Según los testigos, el gigantesco objeto volador proyecto su energía sobre la falda del cerro para luego desaparecer. Aún hoy se aprecia la marca dejada por este ovni en la falda del cerro.

Algunos han querido ver en sus dimensiones, 115 m x 95 m, una correspondencia con las dimensiones generalmente aceptadas de nuestra galaxia: 115000 años luz de largo x 95000 de ancho.

Cuentan los lugareños que durante un incendio desatado en el cerro, las llamas se detuvieron al alcanzar la marca del ovni, que permaneció intacta.

Ángel Cristo Acoglianis, Sarumah, fue asesinado el 19 de abril de 1989 por uno de sus mejores amigos, Rubén Antonio, hermano del poderoso empresario Jorge Antonio. El asesino, tras disparar en repetidas ocasiones contra el médico, se entregó a la policía diciendo: “acabo de matar a un brujo y estoy aliviado”.

Las verdaderas causas del crimen nunca fueron esclarecidas. Años más tarde, Rubén Antonio se suicidó arrojándose por un balcón.

A la tumba de Sarumah, en el sencillo cementerio de Capilla del Monte, aún se acercan numerosos peregrinos e iniciados. Sobre su lápida, puede leerse:

En la luz y en el amor, siempre.

Las misteriosas luces del Uritorco que él convocaba se siguen dejando ver sobre el cerro.

No Comments