
Jaime ere un niño de 10 años, muy enfermizo para su edad, tenia asma y problemas en su corazón, sus papas que tenían miedo a perderlo lo cuidaban demasiado, por tal razón no tenia amigos y apenas salía al patio a jugar, debido a esto Jaime era un niño muy solo que se refugiaba en cuentos y libros sobre extraterrestres que le encantaba leer una y otra vez, cuando miraba por su telescopio al infinito soñaba con que aquellos seres lo visitaran y lo curaran con su avanzada tecnología para así poder hacer lo que el quisiera sin que sus padres se estuvieran preocupando de lo que le pudiera suceder.
Harto de tanto tiempo encerrado y sin poder hacer nada mas que mirar por la ventana hacia la calle como otros niños jugaban, un día decidió mientras sus padres no se encontraban debido a que habían ido a realizar unas comprar salir un rato, al fin no podía pasar nada con solo salir unos minutos a divertirse, no tenia nada de malo.
Jaime presuroso salio a observar el partido de fútbol que se disputaba en la calle con los niños de la cuadra, que pese haber vivido toda su vida junto a ellos no los conocía. Se veía gustoso y ansioso, tenía ganas de jugar, pero el sabia que era solo una ilusión ya que aunque talvez lo pudiera hacer ninguno de los niños lo iba a invitar al juego.
De pronto salio de su burbuja al oír a uno de ellos preguntarle si le gustaría jugar, el asombro de el fue grande, y a pesar de que tenia miedo por le que le pudiera pasar, pudieron mas sus ganas de saber que se sentía patear un balón junto a otros niños así que presuroso se integro.
Jaime estaba agitado y sudaba demasiado, el no se había percatado por la emoción que le provocaba, poco a poco sintió que su respiración se desvanecía entre cada carrera que echaba para alcanzar la pelota, así paso el partido, y el equipo en el que Jaime estaba ganó. Lo invitaron a la casa de uno de ellos para conocerse mejor pero Jaime sabiendo que en cualquier momento llegarían sus padres declino la invitación y corrió presuroso a su casa para llegar antes que ellos.
Al llegar a casa y después de breves minutos de agitación Jaime se dio cuenta que aquello que le sucedía no era normal, no era simple cansancio y de seguro algo le ocurriría, fue por su medicina a su cuarto que se encontraba en el segundo piso, pero cada escalón era un golpe en su pecho que lo hacia sudar y asfixiarse poco a poco. Solo alcanzo a sacar su medicamento del cajón antes de caer desvanecido presa de un infarto.
Al llegar sus padres y percatarse de que el no contestaba subieron a buscarlo desesperados y lo encontraron tirado, sin tiempo que perder lo llevaron a la clínica donde les dieron una noticia desgarradora, Jaime había tenido un infarto y había casi consumido la poca vida del infante y de su corazon de por si ya dañado, solo un transplante lo podría salvar y aun así no estaban seguros de poder encontrar a tiempo el corazon o que la cirugía funcionara. Mientras esperaban Jaime ya consiente pero cansado en la cama recibía las terribles noticias mientras sus padres sollozaban por el abrumador destino que correría su hijo en caso de no encontrar al donador.
Jaime no entendía por que le pasaba esto, solo había salido a jugar un rato, no era para tanto, deseaba tanto que esos seres de otro planeta lo salvaran, que lo ayudaran, que no permitieran que su vida terminara en ese momento.
Durante la noche mientras su mama descansaba junto a el que dormía por el agotamiento, algo lo despertó, eran ruidos muy extraños, que se oían como un avión, de repente al voltear hacia la ventana veía como a lo rápidamente una serie de luces se acercaban a ella y estaban a punto de romperla. Jaime trato de despertar a su mama, pero esta no respondía, entonces como si de agua se tratara un extraño objeto atravesó la ventana sin romperla, y se posiciono arriba en cerca del techo sobrevolando arriba de la cabeza del niño, era grande, un poco mas grande que la cama, del objeto se desprendía una extraña luz que lo jalaba poco a poco hacia el, Jaime trataba de agarrarse de la cama o de algo para no ser abducido por el objeto, pero todo era inútil, y fue metido en aquel objeto que parecía una capsula.
De repente en un abrir y cerrar de ojos, Jaime estaba en una especie de cama amarrado de pies y manos y al parecer desnudo, de repente de una puerta vio salir seres como los que siempre había imaginado, y se dio cuenta que lo venían a curar.
Eran seres raros, con largos y esqueléticos dedos, ojos negros y profundos y cabezas ovaladas, nada parecido a los humanos, arriba de el, una luz que no le permitía ver del todo a sus captores, que lo agarraban y realizaban extraños rituales, con cuchillos, y pinzas, parecía que estuvieran extrayendo algo. El les hablo pero ninguno contesto ninguna de sus preguntas, uno de ellos tomo su mano y encajo un objeto puntiagudo en forma de triangulo en uno de sus falanges, fue lo único que le dolió y lo hizo gritar e intempestivamente cerrar los ojos, al abrirlos se encontraba en su habitación en el hospital, con su madre a su lado, que sonrió al verlo abrir los ojos. Extrañado pregunto que pasaba, su madre le explico que hace dos días le habían transplantado un corazon que la cirugía se realizo de emergencia mientras el estaba semiconsciente lo llevaron al quirófano por lo que no se percato de nada y durmió durante los siguientes dos días después de la intervención. También le dijo que los doctores lo escucharon decir algo acerca de una nave mientras la anestesia empezaba a surtir efecto. En ese momento se percato de que talvez todo había sido un sueño y que en verdad solo había sido operado.
El doctor les dio noticias extraordinarias, Jaime después de un buen reposo y cuidado podía empezar a llevar una vida normal ya que su nuevo corazon se lo iba a permitir, mientras reposaba le dio por leer revistas y libros relacionados con la medicina y ahí vio una foto de un quirófano, entonces se dio cuenta que lo que había visto era solo el quirófano donde lo operaron, pero un día al ver su mano, vio en uno de ellos una marca triangular con cierta profundidad, que lo dejo intrigado sin saber que era lo que realmente le había sucedido.