Archive for November, 2009
El vuelo 401
Posted by valeria in Historia, Uncategorized on November 30th, 2009

La tripulación del Vuelo 401
Veintinueve de Diciembre de 1972. Un vuelo rutinario de la Eastern Airlines despegaba con desde J.F. K., en Nueva York, con destino a Miami, un viaje corto, de apenas un par de horas. La noche era calma, y las condiciones de vuelo eran las mejores. Nada podía salir mal. Pero salió.
Cuando intentan la maniobra de aterrizaje, comprueban que el tren de aterrizaje no baja. Se les ordena que sobrevuelen el aeropuerto de Miami, a 2000 metros de altura, mientras se ideaba un plan para sacar al avión de la situación de emergencia. Pero no les da tiempo a nada, el avión se estrella en los Everglades, unos minutos antes de llegar al aeropuerto de Miami. Sólo 17 personas salvan su vida de ciento sesenta y tres personas y trece tripulantes. Entre los muertos figuran Bob Loft y su primer oficial Albert Stocckstill. Don Repo, el ingeniero de abordo, que fue rescatado con vida pero falleció al día siguiente.
A partir de ese momento, los aviones de la ruta Nueva York Miami comienzan a ver cosas extrañas. En una oportunidad tanto tripulantes como pasajeros de la línea Eastern, en el trayecto Nueva York-Miami, afirman haber visto a Don Repo y a Bob Loft formando parte del pasaje.
En marzo de 1973 las azafatas Denisse Woodfrud y Ginny Packard estaban de servicio en un vuelo de la Eastern, desde Nueva York, a Miami. Ambas relatan ver a Don Repo en la cocina del avión. Las dos lo vieron en ocasiones distintas.
En Septiembre de ese mismo año, algo que hiela la sangre sucede. Una azafata controlando los pasajeros, descubre uno de más en primera clase. Es un hombre vestido con atuendo de capitán. Le pregunta quién es, y qué hace allí, sin obtener respuesta. Entonces llama a otra azafata, pero con la misma suerte. Entonces deciden llamar al comandante de la nave. Cuando el Capitán aparece, se queda perplejo. Reconoce a Bob Loft, quien inmediatamente se desmaterializa frente a sus ojos.
El caso más renombrado fue el de un vice presidente de Eastern Airlines, quien estuvo un rato conversando con quien él suponía era el capitán del vuelo, hasta que lo reconoce como el difunto Loft.
Los eventos paranormales tienen las siguientes coincidencias: siempre suceden en aviones L-1101 (como el vuelo 401 siniestrado), en la ruta Nueva York-Miami, y todos los aviones en los que sucede tienen algún repuesto recuperado de los restos del siniestro. La presencia de fantasmas pudo detectarse en treinta aviones diferentes.
La mansión Winchester

La Mansión Winchester
El caso de Samuel Winchester son de esos casos que alimentan el sueño americano. El hombre era inventor, y su primer invento, que le brindó una moderada fortuna fue un método –el cual patentó- que mejoraba y abarataba la fabricación de prendas de vestir, y en 1849 se asocia con John M. Davies para comercializarlo.
Con su fortuna se convierte en accionista de la Volcanic Arms Company. Así la familia se convierte en esas familias adineradas de los Estados Unidos del siglo XIX, que se codeaba con nombres con Carneghie, o Ford. Samuel tuvo un heredero, William, un hombre con visión de negocios, y espíritu comercial, que multiplicó varias veces la fortuna de la familia. Le cambia el nombre a la empresa, que se llamará a partir de este momento Winchester Repeating Arms Company, y se dedican de lleno a fabricar el mítico rifle Winchester de repetición, de destacada actuación en la guerra de Secesión, y la conquista del Oeste.
Nada podría salir mal ni para William ni para sus herederos, que tenían su fortuna asegurada de por vida. Pero el destino quiso otra cosa. William se casó con Sarah Pardee, una bella y rica mujer, muy pretendida en la época. El matrimonio estuvo sesgado por la mala suerte. A los quince días de nacer perdieron a su hija, víctima de una enfermedad conocida como marasmo. Sarah comienza a perder la razón. La muerte al poco tiempo de William, víctima de la tuberculosis decreta la suerte de la pobre Sarah. Multimillonaria, sola y enloquecida por la tristeza.
Sarah comienza a interesarse por el ocultismo, y contacta a varios médiums, con el propósito de contactarse con el más allá. Conoce a la espiritista Mina Crandon, conocida como Margery, quien la convence de que era víctima de una maldición, ella y toda su familia. Le dice que los espíritus de aquellos que habían muerto por los rifles Winchester los habían maldecido y los perseguirían eternamente.
Mina le dice que viajase lejos de allí hasta un lugar que le indicaría el espíritu de su difunto esposo, allí debía edificar una mansión donde los martillos nunca dejasen de sonar noche y día, sin descanso. En 1884 llegó al valle de Santa Clara y su marido “le anunció” que allí debía edificarse la mansión Winchester. La única manera de alejar a los espíritus era si nunca terminaba de asentarse en un lugar. Mientras la residencia donde ella estaba no se terminara, los espíritus no podrían hacerle daño. Durante los 38 años restantes de su vida nunca se dejó de construir allí con el fin de escapar de tan temible maldición.
Como resultado, la mansión Winchester terminó siendo una verdadera locura. Tiene 4 pisos, 467 entradas, 47 chimeneas y 2 espejos. Se llegaron a contar hasta 2000 puertas. La casa está llena de escaleras que no conducen a ningún lado, puertas trampa, y puertas pequeñas que conducen a habitaciones ocultas. La casa tiene un solo baño. Supuestamente los espíritus odian a los espejos, por eso solo hay dos.
Es la casa más embrujada de los Estados Unidos. En las noches de Halloween y todos los viernes 13, se realizan excursiones a la mansión, con las luces apagadas, donde los turistas van con pequeñas linternas, con la esperanza de ver a los espíritus que allí supuestamente moran.
Sarah murió mientras dormía a los 83 años. Se dice que durante una larga temporada, Sarah dormía en una habitación diferente a fin de huir de dichos espíritus que no cesaban de buscarla clamando una venganza que siempre quedó en el aire con olor a pólvora y sangre inocente…
Andrei Romanovich Chikatilo
Posted by valeria in Asesinos y crimen on November 29th, 2009

Andrei Romanovich Chikatilo
El hombre trabajaba y vivía en Rostov del Don, una ciudad a 800 kilómetros de Moscú. Respetado en su comunidad, casado, y miembro del partido Comunista. Por más de 12 años llevó adelante 53 asesinatos, con mutilaciones y canibalismo, hasta que finalmente fue descubierto en 1990.
Una de las razones que demoraron su detención fue la negativa del gobierno local de ver la obra de un asesino serial como responsable de todas las muertes y desapariciones acontecidas a lo largo del tiempo.
Chikatilo decía de si mismo que era un error de la naturaleza. Y vaya que lo era. Su predilección eran los niños, a quienes mataba y en ocasiones destripaba o mutilaba, no sin antes vejarlos sexualmente.
Su hermano mayor, Stephan, había sido raptado y devorado durante los momentos de gran hambruna en Rusia, en la década del 40. De niño era sujeto de burla por parte de sus compañeros. Era terriblemente miope, pero no usó gafas hasta bien entrado los 30 años, y por esa causa se burlaban de él.
Finaliza la escuela y se recibe de maestro, en 1971. Ya a esta altura le atraían las niñas de menos de 12 años, a quienes gustaba espiar.
Chikatilo se casa, y logra dejar embarazada a su esposa, a pesar de su problema de impotencia. Chikatilo creía que la naturaleza lo había castigado, castrándolo al nacer. Como marido, era un dominado por su mujer, un asexual que hacía todo lo que ella le mandaba. Pero por dentro era “una bestia enfadada”, como se describía a sí mismo.
A los 42 años mató por primera vez a una niña de 9 años. La convence con su labia para que vaya con él a una cabaña que tenía. Chikatilo tenía una enorme facilidad para hablar con los niños y convencerlos de que hicieran lo que él quería. En la cabaña la mata a puñaladas, y descubre que la sangre de la nena lo exacerbaba hasta hacerlo llegar al orgasmo –que nunca o muy pocas veces tenía. Es en este momento fatal que descubre qué es lo que realmente le gusta en la vida: ver sufrir a las criaturas.
Así, comenzó una carrera en la que la frecuencia entre víctimas se acortaba (en 1984 asesinó 15 personas), a la vez que la violencia se incrementaba. Niños, niñas, personas con retraso mental, prostituta, todos ellos jóvenes, formaron la nutrida lista de víctimas de esta perversa bestia. A algunos de ellos nunca se los encontró.
La dificultad mayor para atrapar a Chikatilo, donde se demuestra que es un error de la naturaleza como él mismo decía, es que su sangre era tipo A, y su semen, era tipo AB. Al no existir el análisis de ADN en ese momento, esto era todo de lo que disponía la policía para atraparlo.
Fue encarcelado, y en 1992 fue sentenciado a muerte. Fue ejecutado en prisión de un tiro en la nuca el 14 de Febrero de 1994.
La tragedia de Lockerbie
Posted by valeria in Asesinos y crimen on November 29th, 2009

Restos de la cabina del avión
Se acercaba la navidad de 1988. Los pasajeros que habían conseguido pasaje en esa fecha tan complicada desde Heathrow (Londres) al J.F.K de Nueva York estaban muy complacidos por poder llegar a sus hogares justo antes de las fiestas. La noche presentaba un clima muy malo. Tormenta y ráfagas de 100 nudos (190 kilómetros por hora) complicaban la noche. Pero los pilotos eran muy experimentados. El avión, un Boeing 747-121 era uno de los más seguros de la industria de la aviación. Todo debería salir perfectamente, en unas tres horas y media estarían en Nueva York.
El despegue salió perfectamente. Los pasajeros empezaban a relajarse, habiendo pasado más de media hora de viaje. Las azafatas iban y venían con las bandejas con tragos, y algunos pasajeros ya se acomodaban para dormir, aunque sea un rato. La gente reía, conversaba, o miraba la negrura de la noche de tormenta que se cortaba de tanto en tanto con un relámpago. Nada más hermoso que ver el cielo desde 10.000 metros de altura, aunque sea una noche de tormenta. Todo iba como se suponía. De golpe, el silencio.
Los restos del avión quedaron diseminados en un corredor de 130 kilómetros de largo, en casi 2.200 kilómetros cuadrados. Una bomba escondida en un reproductor de cassette, dentro de una valija Samsonite había marcado el fin de 259 personas a bordo del avión, y once habitantes del pueblo de Lockerbie, en Escocia.
Lockerbie es un pequeño pueblo, enclavado en las tierras bajas de Escocia con no más de 400 habitantes. El evento del día podría ser el nacimiento de una oveja, o que algún joven local se mudara a Glasgow, la ciudad más importante, a 120 kilómetros. Una noche, como cualquier noche, un bólido formado por la cola, y las alas repletas de combustible, se desplomaron sobre el corazón del poblado. Trescientos cuarenta gramos de explosivo plástico marcaron un antes y un después en la historia del terrorismo mundial.
Dos ciudadanos libios Abdelbaset Ali Mohmed Al Megrahi, y Al Amin Khalifa Fhimah, fueron acusados por el atentado. En el juicio llevado a cabo en el Reino Unido, Al Megrahi fue absuelto, pero Fhimah fue encontrado culpable, y condenado a cadena perpetua. Sirvió su tiempo en la prisión de Greenock, hasta que fue liberado por razones humanitarias (cáncer terminal de próstata) el 20 de agosto pasado.
Libia fue sancionada por el atentado a partir de 1992. En octubre de 2002, el gobierno de Libia ofreció una compensación de unos 10 millones de dólares estadounidenses por víctima y el 15 de agosto de 2003 aceptó formalmente la responsabilidad por el atentado. El 12 de septiembre de 2003, las Naciones Unidas levantaron las sanciones contra Libia que habían durado 15 años. Pero en la memoria de la humanidad todavía está fresco la tragedia que sacudió al mundo libre. Hasta el atentado de las torres Gemelas, había sido el acto terrorista que más víctimas se había cobrado en vidas americanas.
Sofía Yasmín Herrera

Sofía Yasmín Herrera
Veintiocho de Septiembre de 2008. Zona de la Provincia de Ushuaia, en la república Argentina. Una familia decide pasar el sábado en familia, así que se suben al auto, y en compañía de otra pareja de amigos, también con hijos chicos, deciden ir a pasar el día a un camping, a unos 60 kilómetros de la ciudad, cercano a la ruta 3. El lugar, el Camping John Goodall.
Por fin llegan. Los chicos están inquietos. Sofía es la más chiquita de los niños, con sólo tres años. Abren las puertas del coche, los chicos bajan corriendo. Los hombres van adelante, para elegir el lugar donde finalmente acamparán. Las mujeres se quedan en el auto. “Yo pensé que Sofía estaba con el padre”, diría la madre. “Yo creía que la nena estaba con la mamá”, pensaba el papá. Bastó solo un segundo que la nena desaparece de la vista de sus mayores. Nunca más se supo más nada de ella.
Se inicia una búsqueda, primero en el camping, luego en los alrededores, especialmente por la ruta 3, una de las arterias de más circulación. La búsqueda se extienda a la provincia, a las fronteras con Chile, al resto del país. Sofía nunca apareció.
La recompensa fue subiendo, primero una cifra cercana a los 10.000 dólares, llegando a estas alturas a los 100.000 dólares de recompensa. La nena no está.
Uno de los niños que la acompañaba, de sólo 6 años dice que a la criatura la subieron a un auto, alzándola sobre el alambrado que separa el camping de la ruta 3, y se fue con unos “señores” en un Volkswagen Gol, gris o negro. A partir de las declaraciones del niño, se hace un identikit de quien supuestamente se la había llevado. Todo esfuerzo resulta inútil.
Esta versión es verificada por los perros sabuesos, que siguen el rastro de la niña justo hasta el alambrado, donde se desvanece.
El cuidador del camping también es investigado, un hombre que vive sólo en una casucha. El lugar es allanado seis meses después de que la nena desaparece. Obviamente, no encontraron nada.
Mucha gente llama, con pistas, como sucede en este tipo de casos. Creen ver a Sofía en cuanta niña ande por ahí. Una mujer es arrestada unos meses más tarde por falsas denuncias. Se comprueba que tiene trastornos psicológicos.
La mamá de Sofía estaba embarazada al momento de la desaparición de la nena, de seis meses. La criatura, un varón, nunca conoció –y tal vez nunca conozca- a su hermana mayor.
Recientemente, una conocida vidente neuquina, Verónica Contreras, ex policía ella misma, y que ha ayudado en infinidad de casos, asegura que Sofía está muerta, y enterrada en su casa. Esto ha sido vertido en declaraciones radiales, en las que aseguraba que “la casa paterna nunca se allanó, coincidentemente”. Además comentó que cuando conoció a Fabián Herrera, el padre “tuvo una impresión negativa”.
Otras versiones aseguran que está con una pareja que la habría raptado y la habría sacado de Argentina vía Chile, para llevarla a Canadá, donde residirían.
Las primeras desapariciones en el triángulo de las Bermudas

El misterioso Triángulo de las Bermudas
Una gigantesca extensión de la superficie terrestre, un millón cien mil kilómetros cuadrados que parecen no obedecer a ninguna ley de la naturaleza, esa zona se ha llamado el “Triángulo de las Bermudas”.
La sombría reputación de esta región se ha dado por la inexplicable desaparición de infinidad de barcos, de todos los tamaños y aviones, por causas que son aún inexplicables.
Una de las características del triángulo es que es casi el lugar de paso obligado para barcos y aviones, siendo una ruta de navegación desde la prehistoria, por la existencia de la Corriente del Golfo y los vientos alisios que favorecen la llegada a las costas de América. Pero, así como los vientos y las mareas ayudan, también la convierten en una zona altamente inestable, en la que a menudo ocurren devastadores huracanes, muchos de ellos que luego avanzan sobre el continente.
En 1951 fue la primera vez que un periodista tocó el tema: E. V. W. Jones de la Associated Press, quien notó que la desaparición de naves era superior a la media normal. El término “Triángulo de las Bermudas” fue acuñado en 1964, por Vincent Gaddis, otro periodista, que también nota estas particularidades sobre la región.
Desde 1840 que se vienen registrando desapariciones sin explicación. El primer navío fue el HMS Rosalie, un barco que se dirigía a la Habana y fue encontrado, extrañamente, flotando a la deriva sin tripulación.
En 1861, el Mary Celeste, un bergantín escocés corrió la misma suerte: encontrado flotando a la deriva, y sin tripulación. Iba en dirección a Gibraltar cuando fue encontrado. Medía 32 metros de eslora, y pesaba 282 toneladas. Nunca se supo qué había pasado con la tripulación. Arthur Conan Doyle escribió un relato de ficción basado en este hecho, que había conmocionado a la sociedad de ese entonces.
Ya en el siglo XX, en 1902, el buque alemán Freya, es encontrado en igualdad de condiciones. Había zarpado desde Cuba, con rumbo a Sud América, al puerto de Punta Arenas.
En 1909 un pequeño yate, el Spray, se pierde. Nunca fue encontrado, ni el barco, ni su tripulante, que fue declarado legalmente muerto en 1924.
En 1917 se pierde el SS Timandra, en viaje desde Norfolk hacia Buenos Aires. Nunca más se supo de él. Aunque contaba con un moderno equipo de telecomunicaciones para la época, jamás emitió ninguna señal de ayuda.
En 1908, el USS Cyclops, un buque carguero con 308 hombres a bordo se hunde, sin dejar sobrevivientes, supuestamente por un huracán.
Estos son los primeros de muchos navíos y aviones que se han perdido en esta misteriosa zona. La aseguradora Lloyd’s afirma que la zona no tiene estadísticamente mayor número de desapariciones que otras regiones del mar de tan alto tránsito. Pero lo que si puede afirmarse que en ningún otro lado tantos navíos aparecen a la deriva, perfectamente intactos y sin tripulación, como en esta sombría región tropical.
El transbordador espacial Columbia

Última imagen del Columbia
16 de Enero de 2003. Desde muy temprano los curiosos y amantes de la astronomía y los viajes espaciales se habían dado cita en Cabo Cañaveral, la mítica estación de despegue de cohetes de la NASA para presencial el lanzamiento del Columbia. Esta “nueva generación” de naves espaciales tenía la ventaja de poder recuperarse, al aterrizar a salvo en la tierra luego del viaje espacial.
La gente miraba con asombro y admiración el despegue. Es el momento en que todos sacamos el niño que llevamos dentro, y nos dejamos capturar por ese amor que toda criatura tiene por los viajes espaciales y las estrellas. Lo que nadie sabía es que la suerte del Columbia ya estaba fatalmente echada.
Un pequeño objeto, de no más de un kilo de peso, y de pequeñas dimensiones (50 x 40 x 15 centímetros, casi como un libro) había golpeado fatalmente la parte inferior del ala izquierda, provocando que se desprenda un trozo de espuma de poliuretano, aislante del tanque externo. Ni los espectadores, ni los tripulantes se dieron cuenta de nada. Control de misión lo había advertido, pero desestimó el daño.
La misión transcurrió con normalidad. Iban a bordo el comandante Rick Husband y a los astronautas Willie McCool, Michael Anderson, David Brown, Kalpana Chawla, Ilan Ramon, el primer israelí en viajar al espacio, y Laurel Clark, cuyo marido, Jonhathan Clark, antiguo oficial médico de la NASA, había participado en la investigación.
Cinco años llevó la investigación de la NASA, para llegar a la conclusión de que el Columbia estaba destinado a la tragedia, desde el segundo 84 luego de su despegue, cuando este objeto lo golpeó.
El 1º de Febrero de 2003 se terminaron los sueños espaciales del Columbia. Las losetas de protección térmica cerca del tren de aterrizaje se habían desprendido. Esta pequeña superficie de aislante faltante fue lo que hizo que el calor abrasivo del plasma que se forma durante la reentrada a la atmósfera carcomiera la estructura interna del ala izquierda. El ala se desprende de cuajo, y el transbordador se despedaza, al girar sobre si mismo en una tromba mortal, quedando reducido a incandescentes fragmentos cósmicos.
Los sensores térmicos alertaron del calentamiento excesivo en ese sector de la nave, pero nada pudieron hacer para evitarlo.
Cómo murieron exactamente los tripulantes del Columbia, está en discusión. Las causa son múltiples. Por asfixia, al despresurizarse la nave. Pero también pudieron perecer por los golpes contra las paredes y objetos de la nave, especialmente los que no estaban sentados en sus asientos cuando se produjo el accidente. Casi la mitad no llevaban guantes ni casco. Aún quienes sí llevaban casco, el mismo es un elemento externo al traje, que no termina de calzar perfectamente, por lo que lo único que el casco hizo fue golpear las cabezas de quienes supuestamente protegía con fuerza demoledora.
Los arneses que sujetaban la parte superior de los astronautas también fallaron, y tampoco se activaron mecanismos protectores que requerían activación manual cuando los astronautas ya se habían desvanecido o estaban muertos.
El RMS Titanic y sus hermanos
Si hay tragedias que han dejado huellas en el inconsciente colectivo, una de ellas, tal vez la más representativa es la del vapor Titanic. Su nombre completo era Royal Mail Steamship Titanic, es decir buque correo a vapor Titanic. Sin dudas su nombre se debe a lo gigantesco de sus medidas, pocas veces superadas, aún en el día de hoy, por otros barcos: 260 metros de largo, por casi 30 metros de ancho. Su altura total era de más de 53 metros. Tenía nueve cubiertas, y poseía dos hélices propulsadas por un motor a vapor de 59.000 caballos de fuerza, que le brindaban una velocidad máxima de 21 nudos –realmente muy rápido, hasta para los barcos actúales, más pensando en el porte inmenso de esta obra de arte de la ingeniería naval.
Poca gente sabe que el Titanic tenía dos buques mellizos, es decir, exactamente iguales en prestaciones y diseño: el Olympic y el Britannic. Estos navíos fueron diseñados por Thomas Andrews, y construidos y botados en el año 1911, en los astilleros Harland and Wolff en Belfast (Irlanda del Norte, Reino Unido), para entrar al servicio de la White Star Line. La suerte del Olympic tampoco fue de las mejores. Sirvió por 24 años, durante el cual tuvo un accidente por la espesa niebla existente –casi como su hermano mellizo- que lo hizo colisionar con otro barco, el Nantucket LV 117, matando a 7 de sus once tripulantes. La falta de financiamiento, y la depresión económica en que había entrado la White Star Line, luego de la tragedia del Titanic, hizo que en 1935 fuera puesto fuera de servicio. Fue vendido en cien mil libras, para ser desguazado. Su escalera principal –similar a la del Titanic- está hoy en el Hotel White Swan, en Alnwick, Northumberland, Inglaterra.
El otro buque mellizo, también de la White Star Line, era el HMHS Britannic (His majesty’s Hospital Ship o Barco hospital de Su majestad). Su vida también fue corta y trágica. Su nombre original era Gigantic, como las deidades del Olimpo, pero decidieron cambiárselo para evitar desgracias, aunque de mucho no sirvió. Cuando aconteció la tragedia del Titanic, estaba en construcción, en los mismos astilleros que sus hermanos. Debido a las evidentes fallas estructurales que el diseño de Andrews tenía, fue decomisado, y su destino pasó de ser el fastuoso crucero de lujo que se había pensado inicialmente, a convertirse en un barco hospital, por lo que sólo funcionó para transportar tropas y como hospital de guerra, con 3.300 camas. A partir de lo del Titanic se cambió un poco su diseño, para hacerlo más confiable, se le puso un doble fondo, y se le agregaron botes salvavidas. Pero la suerte dela White Star Line ya estaba echada, y la época de los grandes cruceros de lujo de los albores del siglo XX ya estaba terminada.
Así, el 23 de diciembre de 1915 comienza el servicio de este buque hospital. Había sido pintado de blanco, con dos grandes líneas verdes a los costados, y gigantescas cruces rojas, que lo señalaban al servicio sanitario. No había cumplido un año de servicio cuando, al mando del capitán Charles A. Bartlett surcaba el mar Egeo, y fue tocado por una mina, o un torpedo. No se sabe muy bien cuál fue la causa en definitiva. En 55 minutos estaba hundido. De las 1125 personas que transportaba, 29 perdieron la vida. Sucede que en pánico reinante, se bajaron dos botes salvavidas sin el permiso del puente de mando, y fueron succionados por el vórtice de la hélice. El Britannic fue el barco más grande perdido durante la Primera Guerra Mundial. Queda claro que la Clase Olympic, de la que sólo existieron en toda la historia de la navegación estos tres barcos, estuvo sesgada por la mala fortuna desde el momento de su concepción. Podría atribuirse a un defecto insalvable en su diseño, pero convengamos que todos tuvieron grandes dosis de mala suerte en sus cortas, pero trágicas vidas.
La olla de oro
El mito de la olla de oro proviene de la cultura irlandesa. Según la leyenda, existe en Irlanda una clase de duendes, llamados Leprechaun. Los Leprechaun son de naturaleza dual, es decir, tanto materiales como espirituales, lo que les confiere poderes especiales. Son muy traviesos, por lo que les gusta adoptar la forma de viejos hombrecillos pequeños, que disfrutan particularmente haciendo maldades y poniendo a los humanos a prueba, especialmente haciendo relucir el punto débil de casi todos los hombres: su codicia. Tradicionalmente, su oficio es ser zapateros. Dicen que mientras se mantenga la vista fija en el Leprechaun, éste no puede desaparecer, pero en el segundo que se saca la vista de ellos, se desvanecen.
Los Leprechaun son poseedores de una inmensa fortuna, la cual custodian con dedicación, debido a los esfuerzos de muchos hombres inescrupulosos por tratar de apoderarse de ella.
Otro truco que los Leprechaun usan para engañar a los humanos es, si son descubiertos, ofrecer grandes riquezas para poder escapar. En el momento en que la persona está distraída contando su oro, el leprechaun desaparece, e, instantáneamente, el oro se convierte en cenizas, quedando así la persona como al principio: sin nada.
Cuenta la leyenda que una vez un pobre granjero irlandés escuchó el sonido de un martillo, mientras trabajaba en su pobre granja. Movido por la curiosidad, fue a ver detrás de unos arbustos, desde donde provenía el ruido. Cuando se asomó, no pudo creer lo que vio: un Leprechaun forjando monedas de oro con su martillito. Rápido el granjero, atrapó al duende. Se disponía a llevárselo a la casa, para luego proceder a llevarse el oro que había encontrado. Para poder distinguir el arbusto debajo del cual estaba enterrada la olla con oro, donde estaba el duende fabricando nuevas monedas, le ató uno de sus calcetines rojos a una de las ramas.
El duende lloró y rogó, para que lo soltara. El hombre, conmovido, le hizo prometer que no haría nada si lo soltaba, y que, en retribución a su buena fe, lo dejaría quedarse con el oro. El duende prometió que dejaría el oro donde estaba, y que sería del granjero, cuando lo encontrara…
El granjero va presuroso a buscar su pala, para proceder a desenterrar la preciosa olla. Cuando va a ver… cientos de arbustos tenían atadas medias rojas, como la de él.
Ese es también el origen de la tradición navideña de poner calcetines rojos, para recibir regalos durante la navidad.
Los unicornios
Posted by valeria in Monstruos y Criaturas on November 27th, 2009

Unicornio, poseedor de poderes mágicos
Los unicornios son otra de las especies estudiadas por la criptozoología, disciplina que se dedica al estudio de los animales ocultos, extintos, o que aparecen en leyendas y relatos de distintas culturas.
El Unicornio es representado por lo general como un caballo blanco, bellísimo y brioso, y poseedor de un cuerno en la frente, largo y puntiagudo. Los unicornios aparecen en infinidad de leyendas, en múltiples relatos en varias culturas. Desde siempre, y como común denominador, el unicornio es poseedor de poderes mágicos. En la edad media se creía que el unicornio podía vencer a un elefante. También se creía que la magia residía en su cuerno. Capaz de purificar con su simple contacto las aguas más contaminadas.
Desde los griegos, y ellos, a su vez basados en la mitología india, se pueden registrar relatos sobre estos animales. Es posible que los mismos se hayan inspirado en los rinocerontes, también poseedores de un solo cuerno. Los exploradores griegos solían llamar a los hipopótamos “caballos de río”, así es posible que también hayan denominado a los rinocerontes “caballos”. De allí a la creación del unicornio hay un paso.
Por su parte, los vikingos también recogen leyendas con unicornios. Probablemente en este caso, se hayan inspirado en el narval, una especie de mamífero marino, también poseedor de un cuerno en su frente.
Desde el siglo V antes de Cristo, se conocen relatos de unicornios. Según el médico griego Ctesias, el cuerno del unicornio tenía poderes para curar envenenamientos, epilepsia y dolores estomacales. La característica común de todos los relatos de la antigüedad es que son animales solitarios, y muy esquivos que rehúyen permanentemente el contacto con el hombre, motivo por el cual, de existir realmente, son muy difíciles de estudiar. Los unicornios, según se dice, comían flores.
En la Edad Media, la popularidad del unicornio tuvo un salto, en razón de sus poderes para extender la vida y vencer a la muerte. Así, los nobles y ricos creían que lograrían la salud eterna si consumían el polvo del cuerno de los unicornios.
Los unicornios simbolizaban la virginidad y la pureza. Por eso, se dice que los cazadores usaban a jóvenes vírgenes para atraerlos y amansarlos, y así proceder a matarlos.