Archive for November, 2009
Harold Shipman, el médico asesino
Posted by Madona in Asesinos y crimen on November 25, 2009

Harold Frederick “Fred” Shipman nacido en Nottingham (Inglaterra) el 14 de enero de 1946, conocido como el médico asesino, durante muchos años ejerció su profesión y fue un médico respetado, hasta que se descubrió que había asesinado a muchos de sus pacientes por una razón aún hoy inexplicable esta es su historia:
En 1963, vio como su madre, una mujer de 43 años moría consumida por un cáncer de pulmón y como los médicos le daban diariamente morfina para calmar su sufrimiento, esta droga quedaría por siempre fijada en su memoria y estaría presente en su extraña vida.
Dos años después de la desaparición de su madre comenzó a estudiar medicina y se casó con Pimrose Oxtoby, la hija de un granjero.
Shipman terminó su carrera en 1970 y poco después comenzó a trabajar como médico residente en el Pontefract General Infirmary de West Yorkshire, época en la que se encontraba agobiado tanto por las presiones de su trabajo como por la falta de dinero para mantener a su familia.
No tenía muchos amigos y era un hombre muy introvertido, que muchas veces se volvía agresivo ante cualquier cosa por más pequeña e insignificante que ésta fuera.
Sin embargo, en su trabajo era una persona amable con sus pacientes, sobre todo con los ancianos.
El 4 de marzo de 1970 comenzaría su viaje por el oscuro mundo de los asesinatos, cuando le aplicó una sobredosis de morfina a un anciano que padecía cáncer.
Sus compañeros de trabajo lo veían como un médico confiable que se entregaba al cuidado de sus pacientes, siempre dispuesto, competente y muy trabajador, aunque para algunos médicos era un arrogante sobre todo con sus superiores.
Por un tiempo estuvo trabajando en el área de Ginecología y Obstetricia, pero además de no gustarle era muy brusco con las pacientes. Fue en esa época en que comenzó a consumir morfina, droga que era usada para aliviar el dolor en los partos y en ésa área era sencillo conseguirla.
En 1971, acabó su periodo de residencia y se recibió, pero siguió trabajando en el mismo hospital y para 1974 trabajaba como médico de familia asociado en Todmorden, Lancashire, fue en esa época que le aplicaron una multa de 600 libras esterlinas por haber recetado morfina a nombre de sus pacientes y usarla para su propio consumo. En ese mismo año conseguía su primer trabajo estable en Halifax, West Yorkshire.
En 1975 fue arrestado por falsificar documentos para conseguir drogas para su propio uso y fue enviado a un hospital de rehabilitación, pasado el tratamiento fue dado de alta, pasó por varios hospitales en breves trabajos y llegó al Hospital Donneybrook House, donde estuvo hasta 1977.
En 1992 puso su propio consultorio como médico de familia en Hyde, donde atendió a más de 3,000 pacientes, fue allí que comenzó a matar de forma sistemática. Sus victimas era siempre pacientes que tenían enfermedades leves pero que no le caían bien.
Durante cinco años, Shipman, mató a docenas de personas cuando las visitaba en sus casas, dándoles altas dosis de morfina, luego hacía el certificado de defunción donde colocaba que su paciente había muerto de causa natural. La mayoría de sus víctimas eran mujeres que vivían solas y superaban los 75 años.
“Mi madre tenía fe total en él y eso es lo más doloroso para mí: puedo verla sonriéndole mientras él le ponía aquella inyección letal; ella creía que era para curarla”, declararía Chris Bird, directivo del Manchester City. Su madre, Violet Bird, murió en 1993 por una sobredosis de morfina que Shipman le suministró. En 1997 ya había asesinado a 37 personas, según un informe oficial.
En el año 1998, la doctora Linda Reynolds de la Brooke Surgery en Hyde, que no gustaba de Shipman ni de la forma en que ejercía su profesión, fue a visitar a John Pollard, el Jefe de Medicina Legal del distrito de South Manchester. Su preocupación era el alto índice de mortalidad de los pacientes de Shipman, las extrañas cremaciones de todos ellos y el hecho que la mayoría fuesen ancianos, ella pensaba que Shipman, mataba a sus pacientes, pero no sabía si era por negligencia o intencionalmente.
Esta denuncia alertó a la policía, pero no tenían pruebas suficientes para arrestarlo y luego de un tiempo la investigación fue abandonada.
Shipman certificó las muertes de 521 personas, en 25 años de profesión (300 veces más que el médico que más certificados había expedido en el Reino Unido). Estos estremecedores datos, sin embargo, no hicieron que nadie sospechara, En algunas oportunidades Shipman pidió a los familiares que le regalaran algún objeto personal del fallecido como un mueble o una máquina de coser.
Su última víctima fue una anciana de Hyde llamada Kathleen Gruñid.
El 24 de junio de 1998 murió en su casa. La última persona que la vio con vida fue el doctor Shipman, quien luego firmó su certificado de defunción. La hija de Grundy, la hija de la anciana Angela Woodruff, quedó perpleja cuando el abogado de su madre, Brian Burguess, le informó que la última voluntad de su madre había sido desheredarla de las 386.000 libras esterlinas que tenía para darle y que se las había dejado a Harold Shipman.
Woodruff, denunció el hecho a la policía el cuerpo de Grundy fue exhumado y al hacer los análisis encontraron de morfina. Con estas pruebas, Shipman fue arrestado el 7 de septiembre de 1998, además encontraron en su casa una máquina de escribir que el había usado para redactar el documento de herencia.
Pocas horas después de ser detenido, Shipman expresó que tenía “voluntad de control sobre la vida y la muerte”. Llegó a confiarle a un policía: “Yo puedo curar o puedo matar. Soy un médico y en mis manos está el poder de la vida y la muerte. No soy un instrumento de Dios; cuando estoy con un paciente, yo soy Dios. Soy un ser superior”.
Luego de estas declaraciones, la policía comenzó a examinar otros muertes vinculadas con Shipman y pudo hacer una lista de quince muertes que deberían investigar, descubriendo en todos los casos la sobredosis de morfina
El juicio de Shipman, comenzó el 5 de octubre de 1999, el médico fue procesado por las muertes de Marie West, Irene Turner, Lizzie Adams, Jean Lilley, Ivy Lomas, Jermaine Ankrah, Muriel Grimshaw, Marie Quinn, Kathleen Wagstaff, Bianka Pomfret, Naomi Nuttall, Pamela Hillier, Maureen Ward, Winifred Mellor, Joan Melia y Kathleen Grundy, ocurridas entre 1995 y 1998.
El jurado deliberó por 6 días y lo encontraron culpable siendo condenado el 31 de enero de 2000, por la muerte de 15 pacientes, a quienes les inyectó dosis letales de morfina.
“Usted ha cometido horrendos crímenes. Asesinó a cada una de sus pacientes con una calculada y helada perversión de su capacidad médica. Usted era, antes que nada, el médico de estas personas”, le dijo el juez Forbes a Shipman cuando éste recibió la condena del jurado. El médico escuchó la condena con una sonrisa, sin perder la calma; estaba acompañado por su mujer y sus cuatro hijos.
En febrero de 2002, Harold Shipman fue expulsado del Registro Nacional de Médicos británicos.
Las posteriores investigaciones contra Shipman concluyeron que “El Médico Asesino”, como lo bautizaron los medios, había matado a 215 pacientes y probablemente a muchos más, 171 mujeres y 44 hombres, de entre 41 y 93 años, a los que inyectó morfina.
Datos posteriores revelaron que asesinó a más de 300 personas que eran el 10 % de sus pacientes : el diez por ciento de sus pacientes. La cifra convirtió a Harold Shipman en el asesino serial más prolífico de la historia contemporánea.
“Mataba, y después se comportaba de muy variadas formas y ofrecía múltiples explicaciones de lo que había pasado. La manera de matar de Shipman, incluso ante los familiares, y cómo salía sin sospechas sería calificado de invención si apareciera en una obra de ficción”, explicó la investigadora principal.
El 13 de enero de 2004, Shipman fue encontrado ahorcado en su celda de la prisión de Wakefield. En la época tenía 57 años, aparentemente, se había colgado de los barrotes de su celda con las sábanas de la cama. Hasta el final, nunca reconoció sus crímenes ni mostró arrepentimiento o remordimiento.
Tras su muerte, su viuda recibió 100.000 libras esterlinas (unos 150.000 euros), libres de impuestos, y una pensión vitalicia de 10.000 libras esterlinas (unos 15.000 euros) al año. Si Shipman hubiera muerto tras cumplir sesenta años, su esposa sólo habría recibido 5.000 libras (unos 7.500 euros) anuales.
Esto provocó un escándalo ya que las familias de las víctimas no podían creer que la mujer del homicida recibiera tanto dinero como compensación por la muerte de Shipman, dinero que salía de los impuestos que ellos pagaban. Pero el gobierno británico ni siquiera mencionó el asunto y la mujer de Shipman se quedó con el dinero.
Nadie entiende por qué un amable médico de familia, con un matrimonio feliz y con cuatro hijos, mató a centenares de pacientes. Janet Smith, autora del informe oficial sobre los asesinatos, señaló que posiblemente Shipman era “adicto a matar”. Smith añadió que “hay evidencias de que tenía una personalidad adictiva, y es posible que matar fuera una forma de adicción”. Shipman en realidad, no ganaba nada con los asesinatos, más bien perdía clientela: hasta siete víctimas vivían en la misma manzana. La investigación calificó esa impunidad de “horrible e inexplicable”.
Mary Flora Bell “Niña Asesina”
Posted by Madona in Asesinos y crimen on November 25, 2009
Mary Flora Bell nació un 26 de mayo de 1957 en Newcastle, Inglaterra. Desde que llegó al mundo fue una niña maltratada, su madre Betty de sólo 16 años, la alejó de ella apenas nació, jamás se supo quién fue su padre biológico y su padrastro, llamado Billy Bell era un ladrón.
La madre de Mary intentó matarla varias veces haciendo pasar los eposidios como accidentes. Años después se convirtió en prostituta y utilizaba a Mary para poder satisfacer los deseos de sus clientes. Así fue la niñez de Mary conviviendo con un entorno sumamente enfermo.
El 25 de mayo de 1968, justo un día antes de cumplir 11 años, aconteció una gran tragedia, Martin Brown, un niño pequeño vecino de Mary, murió.
La prensa de la época dijo que el pequeño había sufrido una caída mientras jugaba, lo que en realidad había sucedido era que Martin había sido estrangulado y al ser encontrado sin vida presentaba golpes y una gran contusión sangrante en la cabeza.
La autora de tal crímen había sido Mary quien lo había empujado y como aún estaba vivo, decidió estrangularlo.
Luego del asesinato, Mary y su amiga Norma fueron hasta una guardería en Scotswood, y destrozaron el lugar, dejando una nota responsabilizándose del asesinato de Martin Brown. La Policía desestimó lo sucedido diciendo que era sólo una broma.
El 31 de julio, un niño llamado Brian Howe, de sólo 3 años desapareció. Poco después, el niño fue encontrado muerto cerca de una construcción.
Lo más extraño era que el niño estaba mutilado y tenía una letra “M” dibujada en el abdomen con cortes de navaja, le habían cortado mechones de su cabello con una tijera y le habían cercenado sus genitales. Al ver los cortes la policía pensó inmediatamente en un niño o un adolescente.
La familia de Brian dijo que tenía sospechas de Mary Bell y su mejor amiga, Norma, pues las dos habían estado acosándolo y preguntándole si extrañaba a Brian, y si lo quería.
Ante esto la policía arrestó a las niñas en agosto. Tras interrogarlas, se enteraron que Mary había matado a Brian. Lo estranguló, pero antes lo hirió con unas tijeras y por último le imprimió su marca. Primero dibujó una letra “N” (la inicial de Norma), pero después corrigió y la transformó en “M”.
Norma también fue arrestada y el relato de ésta, dió como conclusión que Mary había actuado sola y después de matar a Martin llamó a Norma para mostrarle su obra. Norma fue absuelta de todos los cargos.
Mary declaró haber disfrutado ambos asesinatos. Esto también quedó claro cuando la policia halló sus diarios donde describiía los crímenes con lujo de detalles.
Luego de ser examinada por los psiquiatras, fue declarada psicópata, encerrada en prisión y condenada en diciembre de 1968 por el cargo de asesinato en segundo grado. Los periódicos la bautizaron como “La Niña Asesina”.
Mary fue el centro de atención de toda la prensa británica y de la revista alemana Stern.
Su madre sigiuió explotándola ya que vendió en varias oportunidades historias acerca de ella y otorgó varias entrevistas a la prensa.
Mary obtuvo otra vez los titulares cuando en septiembre de 1979 escapó brevemente de la custodia de la prisión.
Salió en libertad a la edad de 23 años y una vez fuera de ese infierno se le otorgó una nueva identidad.
En 1984 tuvo un bebé al que amaba y cuidaba muchísimo, transformándose en una madre modelo. Un tiempo después conoció a un hombre con el que se casó.
Sin embargo, y a pesar de su rehabilitación y también su nueva identidad Mary Bell no podía vivir en paz, nadie la quería cerca.
Pasó toda su vida huyendo fingiendo ser otra persona.
El estigma de sus crímines la seguiría siempre y los medios se encargarían de buscarla y descubrirla donde ella estuviese.
El 21 de mayo de 2003, Mary Bell tuvo un fallo favorable en la corte, con el cual se le aseguraba mantener su anonimatoy el de sus pequeña hija por el resto de sus vidas.
Pero los investigadores privados, contratados por la familia de Martin Brown, siguieron rastreándola. Tuvo que vivir y vive en la actualidad, escondida con el temor de que, a donde fuera, alguien podría identificar en ella a la “Niña Asesina”.
La familia Pomar

La Familia Pomar
En estos momentos, la república Argentina se encuentra sumido en uno de los misterios más oscuros de la década. Una familia entera está desaparecida. Se trata de la familia Pomar, compuesta por el padre, Luis, la madre, Gabriela, y sus dos hijitas de 3 y 6 años, Candelaria y Pilar. Nada se sabe de ellos desde hace 12 días.
Los Pomar vivían en una localidad de la provincia de Buenos Aires, llamada José Marmol. La casa de la familia estaba en venta, porque Luis estaba desocupado y tenían algunos problemas de dinero. Gabriela se dedicaba a sus hijas con devoción, pero también algunos vecinos relatan que Luis era bastante celoso con su mujer.
Gabriela tenía un hijo más grande, fruto de otra unión anterior, Franco, de 12 años. Los Pomar decidieron dejar a Franco con los abuelos antes de emprender el viaje a Pergamino, porque Franco tenía un examen en la escuela al otro día. Luis tenía una entrevista de trabajo en Pergamino. También refieren algunos vecinos que el hombre estaba atravesando un momento difícil, desempleado y con cuarenta años, en la realidad actual del país es casi una sentencia.
Los Pomar emprendieron el viaje en su Fíat Duna Weekend rojo, un auto no muy común en el país, es decir, que si alguien lo viera, seguramente lo recordaría. La familia tiene dos perros, uno lo dejó –pensaban volver en un par de días- y el otro se lo llevaron con ellos, un caniche toy, delicia de las nenas.
Lo último que se supo de ellos fue un escueto mensaje de texto: “Llegamos a las 10 a Pergamino”. Y eso es todo desde hace 12 días.
Los rastrillajes policiales, extensos y multitudinarios, recorrieron de punta a punta las dos rutas que van desde José Mármol a Pergamino, las rutas 7 y 8. Ambas unen las dos localidades separadas por 250 kilómetros, es decir, un viaje de no más de tres horas y media, yendo con la familia despacio.
Las imágenes muestran a la familia pasando por el peaje llamado de Villa Espil a las 20.07. Todo normal, el hombre saca la mano, y paga. Las imágenes muestran a la familia adentro del auto. Ese es el fin.
La tierra se los tragó. Nada más se supo de ellos. Muchos llamados anónimos relatan haberlos visto en distintos puntos del país, pero luego se constató que eran todos falsas alarmas.
La historia de los Pomar, remite a otra trágica historia similar, la de los Gill, un matrimonio y sus cuatro hijos ”tragados por la tierra”. Desde hace seis años que no se supo más de ellos tampoco. Las similitudes son sorprendentes. Transcurría normalmente el 13 de enero de 2002 la familia GIll en pleno fueron vistos por última vez hasta el día de hoy. Estaban en el velatorio de Máximo Vega, un vecino de Viale, una localidad de Entre Ríos cercana a su lugar de origen, Crucecitas Séptima.
A Rubén Gill de 56 años, a su esposa Margarita Norma Díaz de26 años; y a sus cuatro niños: María Ofelia de12, Osvaldo José de 9, Sofía Margarita de 6, y Carlos Daniel de tan sólo 4; se los tragó la tierra. En todos estos años los familiares no han bajado los brazos. Suponen lo peor, pero aunque sea esperan encontrar sus cuerpos.
Por su parte, la policía y la Justicia siguen investigando, ya que la causa quedó caratulada como “Averiguación de paradero”, igual que la del caso Pomar, ya que hasta el momento no se ha considerado delito alguno.
Terpsícore
Posted by valeria in Mitologia Griega on November 24, 2009

Terpsícore
Hay un río místico del que bebían las almas de los que reencarnaban, para borrar de su mente todos los recuerdos del pasado. Ese río era el Lete. Pero aquellos que eran iniciados, poseedores de una sabiduría sin igual bebían de otro rio que los ayudaba a recordar todo lo que les pasaba en la vida: el rio Mnemósine. De esta forma se aseguraban la memoria permanente de todas las cosas importantes de la vida.
Sucede que Mnemósine era también la diosa de la memoria. Hija de Gea y Urano, una de las primeras diosas del Olimpo, dice la leyenda que era poseedora de una belleza sin igual, por lo que su hermano Zeus no pudo resistirse y se unió a ella durante nueve noches consecutivas. De esta unión nacieron las nueve musas.
Las musas eran las diosas inspiradoras de la música, la poesía, las ciencias y las artes. Terpsícore era una de las nueve musas, y era la personalización de la danza y el canto coral. Las musas habían nacido en Pieria (Tracia), al pie del monte Olimpo, por lo que a veces se les llamaba Piérides.
La madre de las musas era Mnemósine, pero quien las amamantaba, su nodriza, era Aglaya, la más joven y bella de las tres Cárites. Simbolizaba la inteligencia, el poder creativo y la intuición del intelecto. Por ello las artes se sirven de la memoria, la inteligencia y la creatividad.
Terpsícore era a menudo representada como una joven esbelta, que llevaba su cabeza coronada de guirnaldas.
Terpsícore y Aqueloo –el dios del río más antiguo y poderoso de Grecia- fueron quienes engendraron a las sirenas, esas míticas criaturas que con su canto encantaban a los marinos, hasta que perdían el rumbo y estrellaban su barco contra los acantilados, causando su ruina total.
Las musas vivían en el Olimpo, donde cantaban hermosas canciones mientras los dioses comían, y también cantaban en funerales.
Las musas son las encargadas de traer a los mortales el don de la inspiración y la creatividad, por lo que cuando sentimos que nuestras vidas transitan por una aburrida meseta, las musas son las que traerán el genio creador a nuestra existencia mortal.
Adolf Hitler II

Adolf Hitler en su madurez
Al presentarse de voluntario en el ejército alemán, al iniciarse la primera guerra mundial, es asignado al regimiento bávaro. A poco de comenzar su entrenamiento, es enviado al frente de combate, como mensajero. Pelea en la batalla de Ypres, donde su batallón es diezmado: de 3600 hombres quedan 600, entre los cuales sobrevive Adolf.
En 1916 en el norte de Francia es herido en una pierna. Esto le valió ganar el rango de cabo. Nunca fue promovido a un rango mayor, al considerar sus superiores que carecía de dotes de mando. No obstante, Hitler fue condecorado dos veces, recibiendo la Cruz de Hierro de 2ª clase el 2 de diciembre de 1914, y la Cruz de Hierro de 1ª clase el 4 de agosto de 1918.
En estos momentos Hitler aprovechaba cuanta oportunidad tenía para decir que Alemania perdería la guerra, a causa de los marxistas y judíos, por negarse a prestar el servicio militar. El 13 de octubre de 1918 queda bajo un ataque con gas nervioso, por lo que queda ciego. Mientras está en el hospital, se entera de que Alemania había perdido la guerra. En ese momento tiene un ataque de ceguera histérico, y queda nuevamente ciego, aunque del ataque de gas ya había recuperado la vista.
Los informes psiquiátricos le volvían a decir que era “incompetente para comandar gente” y “peligrosamente psicótico”.
Una vez en la vida civil, decide entrar en la política. Pero no tenía amigos, conocidos ni recursos. En ese momento, Hitler trabajaba como un guardia en un campo de prisioneros de guerra cerca de Austria.
Luego se convierte en espía para la policía, investigando a los muchos grupos socialistas que estaban naciendo en toda Alemania. También fue oficial educador en el “pensamiento nacional”.
Hitler tenía como objetivo de investigación el recién nacido Partido Obrero Alemán (DAP). A poco se va involucrando en las actividades del partido, y pronuncia discursos que llaman la atención por su vehemencia. Era el comienzo de la semilla del mal. El 1 de abril de 1920, el Partido Obrero Alemán cambió su nombre a Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, más conocido como Partido Nazi.
Hitler se convierte en un gran orador, con una enorme capacidad para hablar ante grandes audiencias. Su carisma y autoconfianza van creciendo cada vez mas, como así también su influencia dentro del partido Nazi.
A pesar de ser un gran orador, uno de los factores que lo llevarían al triunfo político, Hitler era poseedor de una férrea y desamorada personalidad. Era un verdadero impenetrable, aún para los más cercanos. Era también, un gran manipulador, pudiendo pasar de ser una persona encantadora a un frío y calculador gestor de planes masivos de asesinatos, en base a sus creencias de la “higiene social” y el “darwinismo selectivo” que proponía.
Adolf Hitler

Adolf Hitler de niño
Imperio Austro Húngaro. Veinte de abril de 1889. Llega un niño al mundo, pura promesa de realización de las mejores potencialidades del alma humana. Si una adivina viera su futuro, tal vez diría que este niño de tez blanca, blanquísima y ojos azules llegaría a ser líder de un país y que generaría cambios radicales en la faz de la tierra. Y no se equivocaría. Pero también, para decir la verdad completa, tendría que vaticinar que sería uno de los hijos predilectos del Demonio, y que a su paso traería el mal, la injusticia y el horror al mundo.
Su infancia no difiere de las de muchos. Hijo de Alois Hitler y Klara Pölzl, era el tercer hijo de la pareja. Su padre era hijo no reconocido, por lo que durante mucho tiempo, el joven Adolf llevó el apellido Schicklgruber, hasta que su padre logró ser reconocido por su familia, momento en el que toda la familia se cambia el nombre a Hitler. Cabe destacar que hay muchas variaciones en cuanto a este nombre: Hüttler, Hiedler, Hittler y Hitler son algunas de ellas.
Los padres de Adolf eran primos, por lo que para casarse tuvieron que solicitar una dispensa papal.
Alois era oficial de aduanas, cargo del que estaba muy orgulloso, pues había accedido a él sin ningún tipo de educación. Y era a esto a lo que aspiraba para Adolf. De los cinco hijos de la pareja, sólo Adolf y su hermana Paula llegaron a la edad adulta, los otros tres niños habían muerto en muy cortas edades, cosa que afectó grandemente a Klara. Por este motivo, cuando se enteró de que estaba embarazada de Adolf, tuvo en un primer momento la intención de abortar, cosa que finalmente no sucedió.
El padre de Adolf le propinaba terribles palizas al niño, por casi cualquier causa, a menudo con un palo. En sus memorias, Adolf cuenta que un día tomó la determinación de no llorar más mientras su padre lo golpeaba. Sin duda, estas experiencias traumáticas moldearon su carácter de forma negativa.
Hizo una buena escuela primaria, mientras la familia se mudaba muy a menudo. Pero debió repetir el primer año del colegio secundario, hasta que finalmente lo abandonó, también en parte por una afección pulmonar que lo afectó grandemente. En consecuencia, Hitler nunca tuvo una educación formal. Adolf soñaba con ser pintor o arquitecto. De hecho, luego en la vida se considerará un artista frustrado.
Cuando tiene 16 años muere su padre, por lo que se muda con su madre y su hermana a un pequeño departamento en un suburbio de Linz. A esta edad, Hitler ya comienza a albergar las primeras ideas ultranacionalistas, defendiendo todo lo alemano con fervor, y aborreciendo a los Hasburgo y a toda la diversidad étnica del Imperio Austrohúngaro –lugar del que paradójicamente él mismo provenía.
Intenta ingresar en la Academia de Bellas Artes de Viena, pero no es admitido -en dos oportunidades- por carecer de talento. Sus profesores le sugieren que estudie arquitectura. Pero como no tenía estudios, ya que había abandonado, era imposible que fuera admitido en la facultad.
Durante estos años realiza diversas tareas, hasta que en 1913 se traslada a Múnich, para eludir el servicio militar obligatorio de su país, ya que no quería compartir su tiempo con eslavos y judíos.
Hitler se hace voluntario durante la primera guerra mundial. Y así comienza su carrera militar, que luego desembocaría en una febril actividad política que lo llevaría al poder.
“El Pelón” Sobera
Posted by valeria in Asesinos y crimen on November 22, 2009

El Pelón Sobera
La historia criminal de México se vio conmovida en la década del cincuenta con la aparición de este terrible asesino serial.
Higinio Sobera de la Flor era el hijo de un acaudalado terrateniente poseedor de una finca en Villahermosa, Tabasco. Ya desde niño, mostró graves trastornos de personalidad, pudiendo, a la luz de los desarrollos de la psicología forense actual, ser clasificado como psicótico esquizofrénico. Tenía marcados tics en su comportamiento, sorprendiendo a todos con extraños ruidos con su garganta y ademanes y gestos con sus manos. Hablaba muchas veces de manera incomprensible para el resto de las personas. Pero su madre lo apañaba: “El Pelón” Sobera era “un pobre enfermo, tranquilo e incapaz de maltratar a nadie, además de ser muy cariñoso con los animales, principalmente con los gatos”.
El mote de “pelón” nace de su costumbre de andar totalmente rapado. Sus trastornos mentales lo llevaron a estar internado en el Hospital Floresta. Su hermano también era un enfermo mental, que pasó varios años internado en un manicomio en Barcelona.
Dinero no le faltaba. De hecho, disfrutaba de una vida de lujo. Tenía un automóvil último modelo, y frecuentaba cuanto cabaret estaba a su alcance, pues tenía un enorme apetito sexual. Alcohol, drogas y mujeres estaban al alcance de su mano.
El 10 de marzo de 1952 comenzó su final. Sobera tenía una pistola, que llevaba a todos lados. Primero amenazó, sin razón, a una empleada de una perfumería, aunque no llegó a herirla. Mientras la amenazaba repetía sin cesar que “tenía que matar a alguien”…
Se marcha de ahí, y entra en un bar de la avenida Juárez. Pidió una copa de ginebra al camarero quien le pidió que se quitara la gorra. Sobera se enfureció. Enloquecido, sacó su arma nuevamente y le gritó al mozo: “¡Tú mejor te callas, meserito hijo de la chingada!” Bebió la copa de un sorbo, tiró algunos billetes y salió de prisa del lugar.
Al otro día, sucede la tragedia. Luego de un intrascendente altercado con otro coche, tras el cual la gente normal sólo intercambiaría a lo sumo algún toque de bocina, o una maldición, a Sobera no le alcanzó con esto. Persiguió al otro conductor, que lo había encerrado con su auto, y lo remató de varios tiros, al detenerse a la par en un semáforo.
Pero la lista de víctimas no termina aquí.
Al siguiente día se encaminó al Paseo de la Reforma. Encaró a una muchacha, que recién salía de su trabajo. La chica se puso muy nerviosa, porque Sobera la molestaba, y el autobús tardaba en venir. Decide parar un taxi. Sobera se subió con la muchacha al taxi también. El taxista pensó que eran novios peleando. Quiso tocar a la chica, ahí mismo, en el asiento trasero del auto. La chica lloraba, y le rogaba que se detuviera. Sobera sacó un arma y le pegó tres tiros a quemarropa.
Sobera logró engañar a un agente que paró el taxi, y se dirige a una zona rural, con el pobre chofer de rehén. Sobera se roba el taxi, y deja al chofer a la vera del camino.
Sobera alquila un cuarto en un hotel en Palo Alto, mete al cadáver de la muchacha, y tiene relaciones sexuales con él.
Finalmente Sobera es detenido. Se ríe mucho durante el interrogatorio. Pide que le traigan unas tortas, pues “con el ajetreo” no había podido comer.
Una vez en la cárcel, Sobera dio nuevamente muestras de su estado mental. No se bañaba, la celda estaba en desastroso estado, a pesar de que su familia pagaba una buena cantidad de dinero por mes, para que contara con más comodidades que el resto de los presos. Sobera bebía su propio orín, y se untaba el cuerpo y la boca con materia fecal. No se podía estar cerca de él.
Se lo recluye en el anexo psiquiátrico de la cárcel, pero luego entra en estado catatónico.
Entonces se toma la decisión de trasladarlo al Centro Médico. Permaneció un tiempo recluido, pero luego su familia se hizo cargo, y se lo lleva a su casa donde permaneció al cuidado permanente de una enfermera. Años después, se le podía ver algún fin de semana a orillas del Lago de Chapultepec, llevando su vieja gorra a cuadros, condenado a vivir en una silla de ruedas, arrojando migajas a los patos…
La Pororoca

La Pororoca
Todo se conjuga para que ese día sea especialmente catastrófico en el seno del correntoso río Amazonas. Miles de pequeñas poblaciones, villas, aldeas y casuchas precarias se asientan a su margen, con la esperanza de los pobladores de poder subsistir de la fauna y la flora que conforman ese complejo ecosistema amazónico. Pero todos saben que una vez por año, como el diezmo, gran parte de sus posesiones, y hasta sus vidas se pueden perder. Es un tributo que la naturaleza con férrea regularidad les impone. Son las reglas del juego: la selva es generosa, pero como te da te quita. Y ellos lo saben.
El fenómeno de la Pororoca se da también en el río Orinoco, pero en el Amazonas es mucho más notable, debido al enorme caudal de este río. El mismo es producido por la acción de las mareas al penetrar las aguas marinas sobre las aguas del río durante la pleamar o flujo. La pororoca se vuelve más poderosa cuando el ancho del río se hace menor, por lo que las aguas del océano Atlántico penetran más fácilmente y con mayor velocidad y fuerza en los cauces del delta de este río. Esto provoca una devastadora inundación que llena de agua salada muchas zonas ribereñas.
El estruendo es sobrecogedor. En el silencio de la jungla, cuando se siente ese rumor, primero como un murmullo de un motor distante, pero luego con una presencia mucho más palpables, todos saben lo que puede pasar. Enormes extensiones de tierra son arrancadas de cuajo de la rivera del río, así como árboles que pasan flotando como palillos, casas, y todo lo que esta descomunal ola encuentra.
El enorme caudal del Amazonas hace que este oleaje inusual tenga una duración extrema. El caudal del Amazonas es de más de 100.000 metros cúbicos por segundo. Esto hace que el caudal de agua, que en otros ríos más pequeños se marca como una contracorriente, a penas visible, se transforme en un oleaje que puede alcanzar hasta cuatro metros de altura.
Pero la Pororoca también tiene efectos benéficos. Los habitantes del lugar están acostumbrados, y saben que este oleaje puede tomar dimensiones gigantescas. Pero la pesca, con la mezcla del agua de mar y río, se intensifica. El fenómeno también tiene un costado turístico, ya que cientos de surfistas acuden cada año, para montarse en esas olas demenciales, sobre las que pueden surfear sin parar por más de una hora.
Al Capone II
Posted by valeria in Asesinos y crimen on November 21, 2009

Al Capone, en su apogeo
A partir del momento en que Capone controla los vicios de Chicago, comienza a amasar increíble poder y fortuna. Pero mantenerse en el lugar de líder exige una constante lucha con los posibles competidores por la posición de privilegio de “Capo de Tutti Capi”.
Capone se asoció con la otros miembros de la Maffia y se convirtió en el rey del hampa de Chicago. Eliminó a sus asociados en una serie de matanzas locales. Para 1926 Capone ejercía el control del crimen en la ciudad. Luego derrotó a la banda de Myles O’Donnell –otra importante gavilla criminal local- y pudo controlar a todas las bandas excepto dos, la de Aiello y la de Bugs Moran. Decidido a todo, Capone tomó medidas y en menos de un mes sus hombres mataron a todos los miembros de la banda de Aiello.
La Matanza de San Valentín fue un mítico enfrentamiento entre hombres de Capone y miembros de la banda del irlandés Bugs Moran, el día de San Valentín de 1929. Aunque los detalles de este crimen no quedan del todo claros, y nadie fue procesado, los asesinatos son atribuidos a Capone y sus hombres, especialmente a Jack ‘Machine Gun’ McGurn, de quien se piensa podría haber realizado los disparos. Al planear la masacre, Capone intentaba eliminar a Bugs Moran, pero éste llegó tarde a la cita y escapó, aunque gravemente herido.
Nace el Sindicato del Crimen, de la mano de Capone y sus asociados Frak Nitti, Campagna, Guzk y Fischetti. El Sindicato del Crimen generaba el respeto de todos los criminales del país, no sólo localmente en Chicago.
Para 1927 la fortuna de Capone ascendía a 100 millones de dólares.
La única manera de atrapar a Capone fue acusarlo por evasión de impuestos. Ninguno de sus crímenes pudo probarse nunca, porque no había registros contables de ninguna operación. Sin embargo fue perseguido por el famoso agente Eliot Ness y su grupo de agentes, “Los Intocables”. El agente del IRS Frank Wilson finalmente fue capaz de encontrar recibos que relacionaban a Capone con ingresos por juego ilegal y evasión de impuestos por esos ingresos. Ese fue su fin.
El proceso en su contra se realizó en 1931. Fue acusado de 23 cargos, aunque finalmente fue encontrado culpable de sólo cinco. Con eso bastó para mandarlo 11 años a prisión. En un principio fue enviado a una prisión en Atlanta en 1932. Pero, para Capone Atlanta era como su oficina, desde donde controlaba todo su negocio con total comodidad. En agosto de 1934 se lo envía a Alcatraz, la isla prisión. Aquí, Capone era vigilado estrictamente y tenía prohibido cualquier contacto con el exterior.
En la cárcel comenzó a mostrar síntomas de demencia, a causa de una sífilis mal tratada. Pasó mucho tiempo en el hospital de la prisión, hasta que finalmente fue liberado en 1939.
Al revocarse la ley seca y con su líder habiendo estado en la cárcel, el imperio de Capone pronto comenzó a debilitarse.
Capone se retiró a su mansión de Florida, donde se aisló del mundo exterior. Murió en 1947 de un derrame cerebral. Fue encontrado muerto en la bañera, y enterrado en el cementerio de Mount Olivet, junto con su padre y su hermano.
Al Capone
Posted by valeria in Asesinos y crimen on November 21, 2009

Al Capone de niño, con su madre
Su tarjeta de presentación decía que era vendedor de antigüedades, una noble profesión, a la que uno imagina se dedican personas con sensibilidad por la belleza artística, y poseedores de una cierta habilidad negociadora. Nada más alejado de la realidad en este caso. Durante los años 20 y 30, los Estados Unidos sufrieron el azote de la mafia organizada, que recién comenzaba a desplegar su poder sobre la sociedad americana. De la mano de las olas de inmigrantes, en su mayoría europeos, llegaron las logias, las bandas y los grupos rivales que rápidamente ganaron poder en un país donde, a pesar de la depresión del 30, el dinero abundaba. Así, se va gestando y organizando esta super estructura, de características piramidales bien establecidas. En esta “empresa” las promociones se ganaban a fuerza de tiros y asesinatos.
Alphonse Gabriel Capone había nacido en Nueva York en 1899, y era el hijo de inmigrantes italianos, Gabriele y Teresina Capone. Los Capone habían llegado desde Nápoles en 1894, y se habían asentado en una casa de la calle Navy Yard, número 24, en Brooklyn. Sus primeras acciones en el mundo criminal fueron hechas en su barrio natal.
A los 14 años Alphonse abandona la escuela, para dedicarse a varias labores. En estas circunstancias conoce al gangster Johnny Torrio, quien se convierte en su Alma Mater. Todas las condiciones están dadas para que Alphonse comience una trágica carrera criminal. Así, se une a diversas bandas juveniles, que azotaban la ciudad por ese entonces: “The Junior Forty Thieves”, “Five Points Junior” o los famosos “Five Points Gang”, la banda juvenil más peligrosa de aquellos tiempos.
En pocos años se convierte en el guardaespaldas de un conocido mafioso del momento: Frankie Yale. Es aquí cuando comienza la tradicional actividad de extorsión a dueños de negocios. Se convierte en camarero y guardaespaldas en el club de su jefe, Yale’s. Una noche, Capone, borracho, insulta a una de las chicas que trabajaban allí. El hermano de la chica, Frank Gallucio, en respuesta a este insulto, es quien le hace la cortada en la mejilla, y a partir de ese momento, nace el apodo “Scarface”, o “Cara Cortada”.
Trabajando para Yale, ya había cometido dos asesinatos. Entonces, es enviado a Chicago, junto con Torrio –su maestro- y se pone a las órdenes de James “Big Jim” Colosimo, el capo de la mafia del lugar, que controlaba todos los vicios locales.
Torrio asesina a Colosimo, y se convierte entonces en el líder de la mafia en Chicago. En poco tiempo el juego, el alcohol y la prostitución quedan en las manos de Capone. En 1925, Torrio se retira, y Al Capone se convierte definitivamente en el Líder. La llamada Ley Seca imperante hizo que Capone amasara fortunas con el alcohol ilegal.