Archive for category Mitologia Egipcia
La maldición de Tutankamón
Posted by valeria in Misterios, Mitologia Egipcia, Uncategorized on November 9th, 2009

Howard Carter descubre el sarcófago
El calor del desierto deformaba las imágenes como si estuvieran envueltas en halos de vapores desconocidos. El aire candente se colaba en los pulmones, causando en todos los presentes la extraña sensación de tener aire para respirar pero a la vez faltarles el aliento. La arena devolvía la brillantez del sol multiplicada infinitas veces, cegando a quien se atreviera a posar su mirada en ella. El inglés comandaba un ejército de peones y trabajadores que realizaban la remoción de piedra y arena, bajo su atenta mirada. Cada dos minutos se secaba su sudorosa frente, con un gesto de expectación y de impaciencia. De pronto alguien grita “¡Hemos llegado! ¡Rápido profesor Carter, venga a ver!”. La tumba de Tutankamón había dejado de ser uno de los grandes misterios de la ciencia moderna, sólo dar lugar a otro más grande y tenebroso.
Ese día en que todo cambiaría para estos ingleses, y para el mundo entero era el 4 de noviembre de 1922. Ese día se descubrieron los escalones que descendían hasta una puerta que aún mantenía los sellos originales. El 26 de noviembre, en presencia de la familia de Lord Carnarvon, -quinto conde de Carnarvon, mecenas financiero de la expedición- se hizo el famoso agujero en la parte superior de la puerta por el que Carter introdujo una vela y vio según sus palabras “cosas maravillosas”. Pero esas “cosas maravillosas serían de las últimas que este inglés y casi todos los que estaban presentes en ese momento verían de esta tierra.
Marzo de 1923. Lord Carnarvon era picado por un mosquito. Al afeitarse, se cortaba la picadura. Esa minúscula perforación de su piel marcaría su trágico final. Nada pudieron hacer los médicos ante una infección que se propago veloz y letalmente. Muere el 5 de Abril. El lugar donde lo picó el mosquito era el mismo lugar donde el cadáver de Tutankamon evidenciaba una herida.
A esta muerte, se le debe sumar la de su hermano Audrey Herbert, por causas desconocidas, sucedida ni bien retornó a Londres.
Como siguiendo una lista bien definida, el hombre que le dio el último golpe de cincel a la entrada al santuario, Arthur Mace, muere en El Cairo poco después, sin ninguna explicación médica.
Sigue en esta lista macabra Sir Douglas Reid, el radiólogo que tomó las placas de la momia de Tutankamon. Reid enfermó repentinamente y volvió a Suiza, país de donde era oriundo, para morir poco después.
Siguen en la fatídica lista la secretaria de Carter, de un certero ataque al corazón, a la que le sigue su padre cuando se entera de la muerte de su hija.
Mucho se ha especulado de esta cadena de muertes. Por más escéptico que se sea, son demasiadas muertes encadenadas como para pensar simplemente en la casualidad. Es en este punto donde las teorías razonables comienzan. Se decía que la tumba albergaba una espora venenosa, que había sido colocada allí para castigar a los ladrones de tumbas que por siglos asolaron las tumbas del Valle Real por siglos.
Pero la maldición no termina ahí. En los años 60 y 70 algunas piezas de la tumba fueron movidas del Museo de Egipcio del Cairo a diversos museos en Europa. Los directivos del museo que aprobaron los traslados, también murieron de manera extraña. ¿Casualidad o la Maldición del Faraón que no perdonó a aquellos que desgraciaron su última morada?
Osiris
Posted by paulinagallardo in Mitologia Egipcia, Mitos on September 23rd, 2009
En la mitología egipcia Osiris (también Asir o Usir) es el dios que representa la agricultura y la fertilidad. También preside el tribunal del juicio a los muertos y a la vez quien protege a los difuntos. La mayoría de las veces se lo representa pintado de verde o negro, con una coroba blanca, un létigo, un cayado y un abrigo muy estrecho que hace que parezca comificado.
Osiris fue concebido en la unión entre Nout y Geb. Tenía un hermano, Seth, y dos hermanas: Nephtys e Isis. Con esta última también se casó, y como fruto de esta relación nació Horus.
Cuentan que era uno de los fundadores de la nación egipcia, un gran rey, que enseñó a los hombres las leyes, la agricultura, y de qué manera adorar a los dioses.
Su hermano Seth, envidioso de su poder, su riqueza y su sabiduría, lo asesinó para tomar el trono y cortó su cuerpo en catorce pedazos que diseminó por todo Egipto. Al enterarse de esta cruel tragedia, Isis no dudó en recorrer el vasto territorio egipcio hasta recuperar uno a uno todos los miembros de Osiris, con excepción del miembro viril, que jamás encontró porque había sido devorado por el pez oxirrinco. Ariubis, su hijo adoptivo, ayudó a la diosa a embalsamar al difunto para que Isis, con su magia, lograra volver a la vida al cuerpo momificado.
En estos ritos mágicos Isis quedó embarazada y engendró a Horus, que –al crecer- vengó la muerte de su padre desterrando a Seth al desierto y recuperando el trono de Egipto.
Se dice que Osiris, mientras tanto, permaneció y permanece eternamente como rey de los muertos en Arau, protegiéndolos y juzgándolos para decidir su destino en Duat (el inframundo).
Leyenda del Nacimiento del Río Nilo
Posted by paulinagallardo in Mitologia Egipcia, Mitos, leyendas on August 29th, 2009

Cuando el Rey Tcheser estaba en su décimo octavo año de reinado, una sequía invadió Egipto y acabó con toda cosecha. Todos se debilitaron y hasta algunos murieron por la escasez de comida. Fue entonces cuando el Rey recordó cuando el dios I-em-etep salvó a su pueblo en una situación similar, pero el hijo de Ptath no acudió a sus rezos.
Sintiéndose desahuciado, Tcheser envió a un mensajero para que le pregunte a Mater, un gobernador del sur, dónde se originaba el Nilo y quién era el dios o la diosa que lo protegía. Mater le respondió hablándole de la maravillosa isla Elefantina, en la cuál se encontraba la primera ciudad jamás conocida, desde donde salía el Sol para dar vida a la humanidad. Le mandó a decir que allí había una cueva doble llamada Querti, que tenía la forma de dos pechos: de entre medio de ellos nacía la inundación del Nilo cuando el dios Khnemu encontraba la ocasión apropiada para abrirle la puerta una vez año.
Cuando el Tcheser supo quién era el dios del río comenzó a suplicarle y a celebrarle sacrificios en su templo. Finalmente Khnemu apareció ante la presencia del Rey y le prometió que el Nilo volvería a levantarse cada año para acabar con la sequía, con la condición de que las tierras a cada lado del Nilo protegieran su templo tan abandonado por esos años.
Es por eso que en cierto lugar de Egipto hay huellas de la antigua isla en donde existió la primera ciudad jamás conocida, que abrigaba el nacimiento del río. Podemos reconocerlo por su vegetación muy verde, sus flores de colores nunca vistos y por una pequeña colina sobre la que descansa una piedra tallada con un agradecimiento eterno a Knemu, el dios del Nilo.