Archive for category Mitologia Griega
La leyenda de Esculapio
Posted by valeria in Mitologia Griega on January 9th, 2010
Escluapio, o Asclepio, como también se lo conoce, es la deidad griega dedicada a la medicina. Como todas las historias griegas de dioses, deidades y héroes, su nacimiento fue bastante traumático.
Dice la leyenda que Esculapio era el hijo de Coronis o Corónide (una mortal) y el dios Apolo -uno de los más importantes y multifacéticos dioses olímpicos, era el dios de la luz y el sol; la verdad y la profecía; el tiro con arco; la medicina y la curación; la música, la poesía y las artes; y más. Apolo es hijo de Zeus y Leto y hermano gemelo de la cazadora virgen Artemisa.
Píndaro, un poeta griego del siglo VI AC, fue quien relató las historias más conocidas sobre estas deidades. Dice Píndaro que Coronis –quien era la hija del rey de Tesalia-, mientras estaba embarazada de Esculapio, le había sido infiel a Apolo con un mortal (Flegias, rey de los Lapitas, una región de Tesalia, quien también es mencionado en el célebre poema épico de La Ilíada de Homero).
Luego de que Apolo dejara a Coronis encinta, volvió a Delfos, no sin antes dejarla bajo vigilancia por parte de un cuervo blanco. Cuando Coronis le fue infiel a Apolo con Flegias, por supuesto, el cuervo blanco voló hasta Apolo y le contó de los amoríos de su mujer.
Apolo, encolerizado, mató a Corónides. Pero antes de que la pira funeraria se prendiera fuego, arrancó al niño nonato del seno de su madre y se lo dio al Centauro Quirón, quien habitaba en el Monte Pelón, para que lo criara.
Quirón le enseñó medicina al joven Esculapio, y cómo cazar. Apolo y Atenea también lo educaron. Atenea le dio dos vasijas con sangre de la Gorgona. En una la sangre estaba envenenada y en la otra tenía propiedades para resucitar a los muertos.
Gracias a esta dádiva, Esculapio aprendió rápidamente cómo volver a la vida a los muertos. De esta forma, resucitó a muchas personas importantes, entre ellas a Hipólito hijo de Teseo (el héroe del Ática cuyas principales hazañas tuvieron lugar en el Peloponeso).
Muy pronto, las habilidades de resurrección de Esculapio generaron el recelo de Zeus, el dios supremo. Zeus temía que el orden natural del mundo se subvirtiese gracias al poder de volver a dar la vida de Esculapio. De hecho, la gota que rebalsó el vaso fue la resurrección de Hipólito, cosa que encolerizó a Zeus y mató a Esculapio con uno de sus rayos.
Antes de morir, Esculapio tuvo descendencia. Sus hijos varones, Podalirio y Macaón, eran ambos médicos, y deseaban a Helena, por lo que participaron en la Guerra de Troya. Sus hijas mujeres eran Yaso (la curación, con santuario en Oropo), Higía (la salud, sin historia propia, sólo en el séquito de su padre), Panacea (la curación universal gracias a las plantas), Egle y Aceso –muchos de estos nombres dando lugar a palabras que hoy están relacionadas con la medicina, como panacea e higiene.
Terpsícore
Posted by valeria in Mitologia Griega on November 24th, 2009

Terpsícore
Hay un río místico del que bebían las almas de los que reencarnaban, para borrar de su mente todos los recuerdos del pasado. Ese río era el Lete. Pero aquellos que eran iniciados, poseedores de una sabiduría sin igual bebían de otro rio que los ayudaba a recordar todo lo que les pasaba en la vida: el rio Mnemósine. De esta forma se aseguraban la memoria permanente de todas las cosas importantes de la vida.
Sucede que Mnemósine era también la diosa de la memoria. Hija de Gea y Urano, una de las primeras diosas del Olimpo, dice la leyenda que era poseedora de una belleza sin igual, por lo que su hermano Zeus no pudo resistirse y se unió a ella durante nueve noches consecutivas. De esta unión nacieron las nueve musas.
Las musas eran las diosas inspiradoras de la música, la poesía, las ciencias y las artes. Terpsícore era una de las nueve musas, y era la personalización de la danza y el canto coral. Las musas habían nacido en Pieria (Tracia), al pie del monte Olimpo, por lo que a veces se les llamaba Piérides.
La madre de las musas era Mnemósine, pero quien las amamantaba, su nodriza, era Aglaya, la más joven y bella de las tres Cárites. Simbolizaba la inteligencia, el poder creativo y la intuición del intelecto. Por ello las artes se sirven de la memoria, la inteligencia y la creatividad.
Terpsícore era a menudo representada como una joven esbelta, que llevaba su cabeza coronada de guirnaldas.
Terpsícore y Aqueloo –el dios del río más antiguo y poderoso de Grecia- fueron quienes engendraron a las sirenas, esas míticas criaturas que con su canto encantaban a los marinos, hasta que perdían el rumbo y estrellaban su barco contra los acantilados, causando su ruina total.
Las musas vivían en el Olimpo, donde cantaban hermosas canciones mientras los dioses comían, y también cantaban en funerales.
Las musas son las encargadas de traer a los mortales el don de la inspiración y la creatividad, por lo que cuando sentimos que nuestras vidas transitan por una aburrida meseta, las musas son las que traerán el genio creador a nuestra existencia mortal.
Los Dioses del Olimpo
Posted by valeria in Mitologia Griega on October 16th, 2009

Zeus, el Dios del Olimpo
La mitología griega es uno de los temas más interesantes, pues revela la manera que los griegos tenían de concebir el mundo, de entender el origen de las cosas, tanto naturales como de naturaleza oculta. La filosofía griega, es decir su pensamiento acerca de la naturaleza de las cosas fue el fundamento de la ciencia durante milenios, y aún hoy sus conceptos siguen guiando la manera de razonar de los científicos de todas las disciplinas.
Las deidades griegas tenían poderes sobrenaturales, y cada uno de ellos era protector o patrón de cierta rama de la actividad humana. Llegó a haber más de 30.000 deidades, entre dioses del Olimpo, los Titanes y los Dioses Menores.
El dios primordial era Urano, hijo y esposo de Gea, la madre tierra. Según el filósofo Cicerón, era descendiente de Éter y Hemera, el aire y el día. De acuerdo al mito de la creación del mundo, Urano acudía cada noche a cubrir la tierra, y a unirse con Gea. Producto de esta unión nacieron varios hijos: los Titanes, los Tinánidos y los Cíclopes. El amor y la comprensión no formaban parte de las familias divinas de la antigüedad, por lo que el asesinato de los familiares (hijos, esposa) era común, así como el incesto. Quien vea estas historias con la moral de hoy en día está equivocado, pues debe las historias de la mitología griega deben ser leídos como piezas literarias de extrema belleza y poesía, plagados de metáforas e imágenes de poderosa significación simbólica.
Así, Urano y Gea tuvieron varios hijos. Pero Urano era un tirano. Quería a Gea sólo para sí, por lo cual maltrataba a sus hijos y los mantenía bajo un férreo control. Inclusive, disgustado por lo horrible que eran los cíclopes, monstruos con un solo ojo, los había encerrado en una cueva, con una enorme roca en su entrada. Una profecía le había dicho que uno de sus hijos varones lo mataría, por lo cual, se los comía a penas nacido. Pero Gea, tuvo una idea. Para evitar que Urano siguiera devorando a sus hijos, ni bien nacido Zeus, apartó al niño, y en su lugar, envolvió una roca con las ropas del bebé y se lo dio a Urano para que se lo coma.
Una vez salvado Zeus, su madre lo escondió en la isla de Creta, hasta que se convirtió en un poderoso titán. Una vez crecido, Zeus se decidió a terminar con la tiranía de Urano. Volvió al Olimpo, y ayudado por su madre, liberó a los Cíclopes de su encarcelamiento. Todos juntos, vencieron a Urano, Zeus obligó a Urano a regurgitar a sus hermanos, a quienes se había comido antes, y luego lo mató, convirtiéndose así en el dios más poderoso del Olimpo.
En agradecimiento, los Cíclopes le dieron a Zeus la base de sus poderes: el trueno, el rayo y el relámpago.
La ciudad de Troya, ¿realidad o mito?
Posted by paulinagallardo in Historia, Misterios, Mitologia Griega, Mitos on September 25th, 2009
La ciudad de Troya ha sido el escenario elegido por Homero para narrar uno de los acontecimientos épicos más importantes de la literatura clásica: La Ilíada. Pero la veracidad de la historia de esta batalla y, aún más allá, la veracidad de la existencia de esta ciudad descrita por los antiguos, aún está en discusión.

Ruinas de Troya
Los registros escritos que datan de la Grecia y Roma clásicas sitúan a Troya al sur del estrecho de Dardanelos, ubicado en la Península de Anatolia. Pero en el Renacimiento, los estudiosos comenzaron a dudar de la localización del que fue el núcleo comercial y uno de los más importantes polos culturales del Egeo, hasta que –finalmente- en el siglo XVIII la existencia de la ciudad de Troya se comenzó a cuestionar.
A fines del siglo XIX, un excéntrico comerciante alemán y apasionado de la obra de Homero, Heinrich Schliemann, estudió a fondo La Ilíada y la Odisea -junto con otras obras clásicas- para determinar si la existencia de Troya tenía un origen mítico o real. Con este objetivo, en el año 1873 coordinó una serie de excavaciones en la colina de Hissarlik, gracias a las cuales se hallaron varios asentamientos fortificados que coincidían con las descripciones y las fechas estimadas en los registros escritos conservados. Finalmente, gracias a las excavaciones se hallaron nueve ciudades superpuestas y constataron que la más antigua perteneció al año 3000 a.C.
Pero a pesar de estos hallazgos, en 1980 todavía algunos seguían sin convencerse de la veracidad de lo que describía la obra de Homero, y seguían sosteniendo que Troya no era más que un mito, uno más de los escenarios de la mitología y no una ciudad histórica. Sin embargo, en este año, un estudio geológico de John Kraft, un prestigioso investigador de la Universidad de Delaware en Estados Unidos, afirma que la ubicación de la Troya era estratégica, ya que controlaba la entrada al Mar Negro desde el Egeo monopolizando el comercio, hecho que –probablemente- fue la verdadera causa de la guerra con los griegos.
Según el resultado de su análisis geológico, Kraft asegura que la historia de la ciudad estuvo necesariamente en relación con el agua: la evolución del delta de los ríos Escamandro y Simois (que la rodeaban) condicionó durante cientos de años su paisaje y toda actividad asociada a la tierra y a la pesca. La reconstrucción del escenario natural le permitió localizar lugares estratégicos, como la ubicación de lo que debió haber sudo el puerto de Troya alrededor del año 1250 a.C., el mismo en el que desembarcaron los griegos para recuperar a Helena según el poema homérico.
Pero la historicidad de Troya aún sigue siendo un misterio para muchos, ya que se han ido desarrollando múltiples posturas al respecto, y prácticamente muy pocos puntos de unanimidad.
Frente a un grupo de arqueólogos que –a pesar de la diversidad de conclusiones a las que arriban- están más o menos de acuerdo en la existencia real de esta ciudad (Scliemann, Dörpfeld, Sperling, Blegen, Hiller, Demetriou), existe una corriente escéptica liderada por Moses Finley, que niega de raíz la posibilidad de que Troya –tal cual la describe Homero- y los hechos del relato épico sean reales. Para Finley no hay presencia de elementos micénicos reales en los poemas homéricos ni pruebas arqueológicas realmente válidas que fundamenten una historicidad del mito.
Una postura intermedia es la de Joachim Latacz, quien –relacionando fuentes arqueológicas, documentos hititas y pasajes homéricos- ha probado un origen micénico de la leyenda. Pero en lo que respecta a la discutida guerra de Troya, no ha descartado la posibilidad de que sea histórica, ni tampoco la posibilidad de que sea sólo mito.
Las pitonisas de Delfos
Posted by paulinagallardo in Historia, Mitologia Griega on September 14th, 2009
Las pitonisas eran las sacerdotisas del templo de Apolo en Delfos, en donde además de recibir a los visitantes y a sus ofrendas actuaban como intermediarias entre el oráculo y los hombres.

Cuando Apolo fundó su templo en Delfos, prometió visitarlo periódicamente para aconsejar a los humanos mediante un oráculo. Pero temiendo que los mensajes divinos puedan ser inentendibles para los simples mortales, el dios de la verdad decidió comunicarse a través de sacerdotisas que supiesen interpretar sus designios.
Las llamó “pitonisas” por Pythos, su sobrenombre. En los primeros tiempos Apolo las buscaba jóvenes y vírgenes, sin importarles si eran nobles o campesinas, para que su pureza fortaleciera el contacto divino. Sin embargo, un día, un visitante del templo, movido por sus bajos instintos violó a una de las doncellas. Apolo, entonces, decidió reemplazarlas por mujeres de alrededor de cincuenta años que decidieran servir el resto de su vida a Apolo.
Las pitonisas vivían entre las grutas o cerca de las corrientes de agua. Cuando llegaba el día del oráculo, se purificaban con baños rituales, se vestían de gala para recibir a Apolo y se ubicaban sobre un trípode de oro en lo más profundo del templo. De entre las grietas del suelo el dios hacía emanar una exhalación sagrada, por medio de la cual transformaba la voz de la sacerdotisa en la suya. Entonces las pitonisas comenzaban a cantar y a lanzar palabras muchas veces incomprensibles en apariencia, para ofrecer el consejo de Apolo.
Muchos han discutido acerca de la veracidad del poder de las pitonisas. Se dice que el trance que sufrían era provocado por un gas alucinógeno (y no por la inspiración apolínea) y que, al reproducir frases “enigmáticas” (o incoherentes), los desaciertos eran atribuibles a una mala interpretación de sus palabras.
El origen del oráculo de Delfos
Posted by paulinagallardo in Mitologia Griega, Mitos, Religion on September 13th, 2009
La historia y la literatura griega con frecuencia hablan de un oráculo al que recurrían reyes y campesinos para saber su futuro. Se encontraba en el templo de Apolo, en Delfos, en donde una pitonisa hacía de intermediaria para reproducir los designios del futuro.

En la época en que los hombres aún no sabían prácticamente nada de los dioses del Olimpo, al sur del monte que luego fue llamado Parnaso, existía un oráculo dedicado a Gaia, una antigua divinidad. De la tierra. Apolo deseaba terriblemente apoderarse del templo, así que no dudó en enfrentarse con el terrible dragón Tifón, el guardián del oráculo.
Luego de un arduo combate, el dios de la profecía y la verdad le ganó al monstruo y lo dejó pudriéndose en el lugar. Este hecho le valió el sobrenombre de Pythos (“el que deja pudrir”), luego utilizado para nombrar a sus intermediarias en el mundo de los hombres: las pitonisas.
El dios descansó y unos momentos después se convirtió en un delfín (delfos) para desviar una nave cretense y apropiarse de la tripulación. Los viajantes se convirtieron en el primer estamento del templo, por lo que Apolo les prometió acudir todos los años para aconsejar a los hombres.
Su fama se expandió como un torbellino, y al poco tiempo cientos y cientos de personas se acercaban al lugar para recibir un consejo. Tanto fue el éxito del oráculo de Delfos, que Apolo decidió acudir una vez al mes. En el templo sagrado aguardaban dos o tres pitonisas que interpretaban señales de todo tipo para a aconsejar sobre todo tipo de hechos. Se dice que el desencadenamiento de varias guerras y muchos otros desastres se produjeron por no escuchar al oráculo.
El mito de Tiresias
Posted by paulinagallardo in Mitologia Griega, Mitos on September 12th, 2009
Tiresias es un personaje recurrente en la literatura heroica griega, famoso por su facultad de la videncia que parece contradecirse con su ceguera física. En la épica y la tragedia (como sucede en la emblemática Edipo Rey, de Sófocles) sus visiones pueden ser la clave del desenlace.

Tiresias, quien no siempre fue ciego como muchos creen, nació en la gloriosa Tebas como fruto de la unión de un mortal, Everes, y la ninfa Cariclea, que vivía en la corte de la diosa de la sabiduría: Atenea.
Muchos han hablado acerca de cómo perdió la vista y se convirtió en vidente casi al mismo tiempo. Algunos dicen que sucedió cuando era muy joven y se atrevió a espiar a Atenea bañándose desnuda. Sintiéndose insultada en su castidad, la diosa lo dejó ciego. Al enterarse, Cariclea corrió a suplicarle que revirtiera su daño, pero como la diosa se veía imposibilitada a devolverle la vista resolvió recompensarlo con el don de la profecía.
Otros dicen que Tiresias fue hombre y mujer, y que con esta historia se relaciona su ceguera y su videncia. Según esta versión el joven Tiresias un día encontró a dos serpientes apareándose y las separó; Hera, molesta por su actitud, lo convirtió en mujer. Luego de siete años volvió a encontrar a las serpientes apareándose, pero no las separó; por lo cual Hera decidió convertirlo en hombre nuevamente.
Por su conocimiento de los dos sexos, debido a su experiencia, Hera y Zeus un tiempo después lo invitan a participar como árbitro de una discusión sobre quién disfruta más del placer del sexo. Tiresias respondió que el hombre goza una décima parte que la mujer, por lo cual Hera muy enfurecida lo dejó ciego. Pero Zeus, para contrarrestar el daño provocado por su mujer, le otorgó el don de la videncia y una larga vida.
Sea cual sea el origen de la ceguera y la videncia de Tiresias, lo cierto es que, según se dice, vivió por más de doscientos años y los héroes más famosos de la historia griega recurrieron a su sabiduría y a su facultad de la adivinación. Tiresias es un mediador entre los dioses y los hombres y a su vez entre las mujeres y los hombres por su experiencia vivida. Es el símbolo del conocimiento del sexo y del destino irrefrenable.
Se dice que Tiresias murió durante la guerra de los Epígones, mientras intentaba huir. Sin embargo, desde el inframundo siguió manteniendo sus poderes, convirtiéndose en un mediador entre los vivos y los muertos, eternamente.
El mito de Sísifo
Posted by paulinagallardo in Mitologia Griega on August 28th, 2009
Sísifo era hijo de Eolo y Enarete y su mujer era Mérope, la séptima de las Pléyades. De muy joven fundó Efira – la ciudad que tiempo después se convirtió en la gloriosa Corinto- y fue el único mortal que casi burla a la muerte.
Muchos han dicho que Sísifo era el más astuto entre los hombres. Y también el más avaro. Su ansia de riqueza lo llevaba a valerse de cualquier medio para conseguir lo que quería, aunque esto significara enfrentarse a los dioses. Por eso, cuando Tánatos fue a buscarlo para llevárselo al Hades, se atrevió a engañarlo y a ponerle unos grilletes para estropear su misión No hubo muerte hasta que Ares llegó para liberar a Tánatos para que finalmente arrastrara a Sísifo hacia las profundidades de la Tierra.
La astucia de Sísifo hizo que encontrara un último recurso: antes de marcharse, le hizo prometer a Mérope que –cuando muriera- no le celebrara los funerales dignos de alguien de su linaje. Una vez en la morada de los muertos comenzó a quejarse de que su mujer no lo había enterrado como corresponde, hasta que terminó convenciendo al mismo Hades de que debía regresar a la Tierra a que le celebren los funerales, para luego volver al inframundo y quedarse.
Una vez junto a Mérope, en Efira, Sísifo se negó a cumplir con su palabra. Furioso, Zeus envió a Mercurio para buscar al mentiroso y condenarlo por toda la eternidad. Por eso Sísifo empuja una piedra enorme y muy pesada hasta la cima de una colina. Una vez allí la suelta y comienza a correr hacia abajo con la gran piedra por detrás. Una vez de vuelta en el pie de la colina, vuelve a empujar su piedra hasta arriba, luego vuelve a bajar, y así, interminablemente…
Las Dríades
Posted by Menghinno in Mitologia Griega, Mitos, Monstruos y Criaturas, leyendas on July 12th, 2009
Las Dríades o hadas de los bosques, son seres mitológicos que habitan en lo más profundo de los bosques, exactamente en los árboles más viejos del lugar, que lo habitan y lo cuidan a su vez. La leyenda empieza cuando surgen de un árbol llamado Hespérides, mitológico árbol que daba manzanas de oro, dichas ninfas iban a su resguardo, estos seres se les describe en forma de mujer, hermosas, con una voz muy suave parecido al arrullo de las hojas, por lo general se les define con tonalidades verdosas, son de cabellos largos e irisados, por lo general eligen un árbol de mucha edad para vivir en ellos, existen varias clases de dríades, las que habitan en las encimas de los árboles se les llama Driopes, las que viven en los fresnos se les conoce como Melíades y las Hamadríades que no se despegan de su árbol a cambio de las otra que suelen errar por los bosques. Entre las dríades célebres se encuentra Eurídice mujer del mítico Orfeo. Las leyendas cuentan que son invocadas para atravesar los bosques oscuros y misteriosos, para que nos dé protección y nos sirva de guía, pero si se les engaña y se trata de encontrar su hogar, se pueden enfadar y llevarnos a la deriva hasta perdernos en lo más recóndito de los bosques, pero por lo general son seres benévolos y gentiles, suelen llevar una pequeña hoz de oro, con la que cortan ramas y hojas. los árboles favoritos para hacerlos su casa son los robles y el laurel, también se dice que cuando el árbol muere ellas también corren el mismo destino. Tienen conocimientos de magia Sidhe Draoi, que significa en gaélico, mujer Druida.
Las Sirenas ¿verdad o mito?
Posted by Menghinno in Historia, Mitologia Griega, Mitos, Monstruos y Criaturas, leyendas on July 9th, 2009
Las Sirenas o Sirenos son personajes que se desprenden de la mitología griega cuya fama a trascendido a otras culturas, son seres híbridos mitad pez y mitad humano. La mitología cuenta que eran seres que poseían una voz musical divina que era capaz de atraparte y llevarte a las profundidades del mar y a una muerte segura. También llamadas Aglápe, Telxiepia, Pisínoe, Parténope y Ligeia.
En la literatura
Estos seres son muy recurridos en la literatura universal, hecho que hace dudar su existencia. En la leyenda de Jason y los Argonautas las nombran en más de una ocasión. En la Odisea de Ulises cuenta que Odiseo es atacado por sirenas y su mágicas melodías. En el libro árabe Las mil y una noches, son nombradas donde las describen como hijas del mar con una extraordinaria belleza y su encantadora voz de un lenguaje jamás conocido.

Las Leyendas
La mayoría de las personas que aseguran ver visto una o varias sirenas coinciden en haberlas visto en el mar Mediterráneo, aunque hay historias de la mitología nórdica e inglesa donde cuentan de estas hermosas criaturas y de visitas a los marinos en alta mar e invitándolos a sus profundidades. El cronista inglés Ralph Coggeshall, cuenta en una crónica del año 1200, que varios pescadores de la ciudad Oxford, encontraron un sireno , y lo tuvieron varios días entre ello y lo alimentaron de peces, luego lo devolvieron al mar. Cristóbal Colón también cuenta a ver divisado a 3 sirenas en las antillas, en una de sus crónicas. En el año 1989 en las islas de Bahamas, 6 marinos aseguran a ver divisado una sirena de cabellos azules, pero al percatarse de su presencia huyo emitiendo un grito. En el año 1977 el periódico sudafricano Pretoria News, relata que una sirena fue hallada varada en el desague de la ciudad de Limbala, los testigos la describieron como una mujer europea con cola de pez. Las leyendas pueden llegar a ser infinitas, los lugares de donde se las pudo ver son por todo al rededor del mundo, pero lo que si es cierto, si alguna vez puede ver una y oiga sus cantos, no la siga.


