Cronos

Cuenta Hesiodo que Cronos el más joven de los Titanes, hijo de Gea y Urano ayudó a su madre a vengarse de su padre después de que este encerró en el Tártaro a sus hijos menores los Cíclopes (gigantes con un solo ojo) y Hecatónquiros (gigantes de cien brazos y 50 cabezas) avergonzado por sus apariencias para que no vieran la luz.
Después de que los demás Titanes se rehusaran a matar a su padre, Crono fue el único que acepto cumplir sus deseos, movido por la envidia y el odio que profesaba hacia Urano por su poder. Gea creó una gran hoz de pedernal y se la dio a Cronos. Cuando Urano se reunió con Gea, Cronos lo atacó castrándolo, del semen que cayo en la tierra surgieron los Gigantes, las Erinas y las Ninfas de los fresnos y el miembro amputado de Urano cayó en el mar dando origen a una espuma de la cual salio Afrodita.
Después de derrotar a Urano, Cronos volvió a encerrar en el Tártaro a los Hecatónquiros y los Cíclopes y gobernó junto a su hermana Rea como el rey de los dioses. Gea y Urano quienes sabían los sucesos por venir auguraron a Cronos ser derrocado por uno de sus propios hijos. Este para evitar tal acontecimiento tragaba a sus hijos inmediatamente después de nacer. Rea cansada de esta situación, urdió un plan junto a Gea para salvar a sus hijos y así Cronos fuera derrotado y castigado por sus actos de odio. Fue así como Rea dio a luz en secreto en la isla de Creta a Zeus y en su lugar le entrego una piedra envuelta en un trapo, la cual Cronos trago sin desconfiar.
Mientras Zeus fue mantenido oculto en una cueva cuidado por una ninfa llamada Adamantea quien para esconderlo de Cronos lo colgó de una cuerda de forma que quedara suspendido entre la tierra, el mar y el cielo para que Crono quien los gobernaba no lo pudiera encontrar.



