El venerado objeto habría llegado a España hace más de 17 siglos
Hace unos meses el medievalista italiano Alfredo Barbagallo afirmó estar seguro de que el Santo Grial, el cáliz que Jesús utilizara en la última cena, es el que se halla en la catedral de Valencia. Es la última tesis sobre un tema que por siglos ha sido uno de los misterios más enigmáticos del cristianismo.
Después de 3 años de minuciosa pesquisa bibliográfica y arqueológica, el medievalista Alfredo Barbagallo ha hecho una afirmación pasmosa: el Santo Grial, el mismo que muchos tomaban como una leyenda del cristianismo, el santo cáliz que se venera en la catedral de Valencia. El reverenciado objeto, junto a otras reliquias que estuvieron enterradas en la basílica romana de San Lorenzo, afirma Barbagallo, podría ser considerado como el grial que Jesús celebró su última cena. Las teorías de Barbagallo se sustentan que el cáliz de Valencia se obtuvieron en el siglo IV, mientras que los objetos de la basílica de San Lorenzo se hallaron en una excavación en el año 1964. El cáliz de la catedral de Valencia es un vaso de calcedonia, un mineral parecido al cuarzo, que después se le incrustaron piedras preciosas, de 7 cm de altura y 9.5 cm de diámetro. Tanto como Juan Pablo II y Benedicto XVI, lo usaron para celebrar misa. Barbagallo no hace sino respaldar una tradición aragonesa que indica que el grial de Valencia fue aquel guardado y usado por los mismísimos apóstoles. Definitivamente es una ardua discusión.