Era el 5 de Abril de 1994. La muerte de Kurt Cobain sacudió a todo el mundo, no sólo a los amantes de la música grunge americana. Era algo inconcebible que ese muchacho joven, en la plenitud de su vida esté muerto. Pero más desgarrador era enterarse de que se había suicidado descerrajándose un tiro con una escopeta.
Inmediatamente, muchas historias comenzaron a tejerse en torno a su muerte, la cual puede ser considerada con justeza como dudosa al menos. En primer lugar, la persona más beneficiada con la muerte del artista no era su hija (Francis Bean Cobain) si no su esposa Courtney Love, a quien automáticamente irían a parar todos los activos del cantante.
Podríamos admitir que el cantante era un suicida por que había varias adicciones que lo convertían en alguien vulnerable. Courtney dice a quien la quiera escuchar que este no había sido el primer intento de Kurt. En Marzo de 1994 habría ingerido una sobredosis de champaña y flunitrazepam (más conocido como Rohipnol, un poderoso hipnótico) que lo habían mantenido internado en una clínica en Roma por cinco días.
El 18 de marzo de ese mismo año, un confuso episodio sucedió en la casa de Cobain. Su mujer llamó a la policía para decirles que Kurt se había encerrado en su cuarto con un arma con la intención de suicidarse. Pero luego de que la policía acudiera –y confiscara unas armas y una botella de píldoras- Kurt dijo que se había escondido de su mujer para no verla, pero que su intención no era suicidarse. Más tarde Courtney admitió que el cantante jamás había hablado nada acerca de quitarse la vida.
El 30 de Marzo, Cobain se internó en un centro para recuperación de adictos, voluntariamente. Pero al otro día, Kurt trepa una reja de tres metros y se escapa. Vuela a Seattle y vagabundea por la ciudad muchos días, sin que nadie de sus familiares o “amigos” estuvieran al tanto de lo que hacía. El 3 de abril, Courtney contrata a un investigador privado para que lo encontrara. El 4 de abril, Courtney da cuenta a la policía y llena un reporte de personas perdidas. Al otro día, Kurt se mata. Su cadáver fue encontrado tres días después por un empleado de Veca Electric, en una habitación encima de su garaje.
El empleado había llegado a la casa esa mañana para instalar un sistema eléctrico de seguridad. Lo primero que había pensado cuando vio el cuerpo es que era un maniquí. Con la excepción de una pequeña cantidad de sangre saliendo del oído de Cobain, el hombre reportó que no había notado signos visibles de trauma –se habría pegado un escopetazo en la cabeza, ¿recuerdan? Él había pensado que estaba dormido. El hombre también había encontrado en un jarrón una nota “de suicidio” con la frase “Es mejor quemarse que apagarse lentamente”. Una escopeta, que Cobain consiguió con la ayuda de Dylan Carlson, se encontró al lado del cuerpo. Una autopsia concluyó que la muerte de Cobain fue el resultado de “una herida por bala autoinflingida en la cabeza”. El reporte calcula que Cobain falleció el 4 de abril.
