
La Piedra Filosofal
La piedra filosofal es una sustancia en la que creen los alquimistas, que tendría extraordinarias propiedades. Su existencia se basa en el sistema de creencias de los alquimistas, quienes postulan que los elementos deben ser analizados como lo proponía Aristóteles, separándolos en cuatro categorías principales: el fuego, la tierra, el agua y el aire.
Los alquimistas creían en la transmutación de la materia, es decir, en el cambio de una sustancia hacia otra de características totalmente distintas. De esta forma, una de las características de la piedra filosofal es la transmutación del plomo y el mercurio en oro. El procedimiento era el siguiente: sobre un caldero de mercurio o plomo en ebullición se echaba una pizca de este polvo maravilloso, e instantáneamente, estos metales se convertían en oro.
En rigor de verdad, la piedra filosofal no era una piedra en sí, sino un polvo, cuyo color oscilaba entre el blanco y el rojo, siendo este el color que esta sustancia adquiere cuánto más pura es.
Durante muchos siglos, las llamadas “ciencias duras” se burlaban de los alquimistas, llegando a considerarse este término como sinónimo de mentiroso y charlatán, pero el tiempo les ha dado la razón a los alquimistas. La ciencia moderna permite lograr lo que tantas veces se había teorizado, la transmutación de la materia. De hecho, mediante el uso de enormes máquinas aceleradoras de protones, bombardeando la materia con partículas subatómicas, se logra obtener oro, aunque los altos costos de estas operaciones hacen que esto sea improductivo a nivel económico. Pero se ha logrado, quedando así la teoría de los alquimistas demostrada en la realidad.
La piedra filosofal era considerada una sustancia prístina, que tenía otras cualidades notables. Se dice que curaba todas las enfermedades conocidas, mediante una profunda purificación de la sangre, que se llevaría a cabo una vez ingerido.
También se creía que aplicando este polvo sobre las plantas las hacía madurar en unas pocas horas, y hasta dar frutos.
Nunca se ha podido lograr la elaboración de la piedra filosofal, porque los alquimistas han tomado la precaución de hace su fórmula extremadamente difícil de comprender, a fin de hacer su replicación imposible por personas que alberguen malos fines. La elaboración de la piedra es un proceso arriesgado que requiere de tiempo y dinero, además de una proverbial paciencia. Es arriesgado porque en uno de los libros donde se explica su elaboración (magisterio) hay compuestos presentes como la pólvora y dicen que más de un alquimista ha muerto por la explosión, si es que se aplica calor de forma inadecuada. Se somete al fuego la materia prima durante años porque los alquimistas purifican la materia con fuego y probablemente también sea desde una perspectiva más científica una forma de hacer ceder a la materia y mostrar propiedades desconocidas para muchos.