Los crímenes de White House Farm


Los crímenes de White House FarmEl 7 de agosto de 1985 un episodio de sangre hizo estremecer a todos los habitantes del condado inglés de Essex, al noroeste de Londres.

Ese día Jeremy Bamber llamó a la comisaría de White House Farm avisando que lo había llamado su padre diciendo “Tu hermana se ha vuelto loca y tiene un arma”, tras lo cual se escuchó un disparo y luego un silencio estremecedor.

Sheila Bamber era enferma mental y tenía un largo historial de hechos de locura, pero nada se compararía con lo que había ocurrido en la casa de los Bamber ese día.

Al llegar a la casa la policía encontró cinco cuerpos, Nail Bamber fue golpeado y luego muerto con un disparo, en el piso superior estaban los otros cuatro cadáveres, en sus camas estaban los hijos gemelos de Sheila, Daniel y Nicolás de sólo 6 años, ambos con disparos en sus cuerpos, y en la habitación de al lado se encontraba Julie Bamber, de 61 años, en el suelo con siete disparos y muy cerca de ella estaba Sheila con dos disparos que parecía haberse suicidado después de matar a toda su familia.

Estos asesinatos fueron tapa de los diarios de la época donde se hablaba de la trágica historia de la modelo de 27 años Sheila Bamber, apodada Bambi.

Ya en el entierro, Jeremy que era el único sobreviviente de la familia, presentaba su rostro desfigurado por el dolor, él ya había ordenado la incineración de toda su familia. Su novia Julia Mufford lo consolaba, mientras los vecinos del lugar se preguntaban como una muchacha tan bonita como Sheila podía haber matado a sus padres y a sus dos pequeños hijos. También recordaban todo lo que se había dicho sobre la vida de la muchacha, un destino de drogas y paranoias.

La familia Bamber la había adoptado cuando era una niña de 3 meses y siempre fue una muchacha con problemas, cuando fue expulsada de dos colegios a los que concurría sus padres la enviaron a una escuela de modelos. Pasaron unos años y Sheila embarazada de otro hombre terminó casándose con Colin Castle un ceramista. Luego de un aborto, nacieron los mellizos y allí la muchacha tuvo su primer episodio de alucinaciones donde creía ser Juana de Arco o una bruja blanca.

Al investigar hablando con personas que la conocían de cuando vivía en Londres, salieron a la luz  sus intentos de suicidio, todo esto hacía previsible un final trágico. Pero no todos pensaban así, David, sobrino de los Bamber, sostenía que era imposible que Sheila fuera capaz de matar, ni de manejar una arma con eficacia, Christine su hermana opinaba lo mismo y por ello, ambos regresaron a la casa para registrar el lugar.

Al entrar a la casa recordaron que había una ventana por la cual ellos entraban cuando era niños y no querían ser vistos, era una ventana que parecía estar cerrada pero en realidad con facilidad se abría desde fuera. David encontró el silenciador del arma en un armario y notó en él sangre y pelos, fueron hasta la ventana y comprobaron que se abría fácilmente y que como en el pasado, se cerraba desde fuera, dando la impresión que nadie había salido por allí.

Había pasado un mes de la matanza y un nuevo acontecimiento perturbaba la paz de la ciudad, esta vez Jeremy fue acusado del robo de 980 libras de un parque de caravanas, del cual su padre era el propietario y este hecho había tenido lugar 5 meses antes de la muerte de su familia. Luego de unos días detenido salió en libertad condicional y se le permitió ir de vacaciones al exterior.

Jeremy fue a pasar dos semanas al sur de Francia con un amigo, esta vez no fue con su novia Julie con la cual había tenido una pelea por otra mujer. Julie se  encontraba sola y tenía una lucha constante con su conciencia, por ello fue a la policía y ésta aprovechó para interrogarla estando Jeremy ausente.

Cuando el joven  volvió el 30 de setiembre la policía estaba esperándolo y fue acusado del asesinato de  su familia.

Jeremy al igual que Sheila era adoptado, de niño fue enviado a un internado, esto hizo que se sintiera rechazado, fue creciendo con ese resentimiento hacia sus padres y siempre se quejaba del sueldo que le pagaba su padre a pesar que le habían comprado un automóvil una casa y tierras.

Él gustaba de andar con muchas mujeres, una de ellas fue Julie Mufford, su actual novia, quien dijo haber oído de boca de Jeremy tener un plan para matar a sus padres e incendiarles la casa.

Mientras Jeremy se encontraba en prisión los investigadores retornaron al lugar de los asesinatos para encontrar nuevas pistas y también fueron a su casa buscando más pruebas que lo incriminaran.

El juicio se llevó adelante el 2 de octubre de 1986, siendo el abogado de Jeremy uno de los más importantes del país, en en el transcurso del mismo se dijo que Jeremy llamó a su novia y le dijo que esa noche iba a matar a su familia, se dirijió a la granja por caminos de tierra para no ser visto, llegó a eso de la una de la mañana, entró por la ventana y tomó un rifle automático que habitualmente usaba para cazar conejos. Se supone que su padre escuchó ruidos y al bajar a la sala encontró a Jeremy que estaba en ese momento colocando el silenciador en el arma, descubierto el joven le disparó y al caer lo golpeó con furia y le disparó un par de veces más. Luego subio a las habitaciones y mató a su madre, acto seguido fue a la habitación de sheila, que estaba durmiendo, le colocó el arma en el mentón, tal cual lo haría un suicida y disparó el rifle, después entro a la habitación donde dormían sus sobrinos y le disparó a Daniel cinco veces y a Nicolás tres, salió de la casa de la misma forma que había entrado y  las 3.26 telefoneó a la policía.

La acusación dijo que Jeremy no fue a la casa de su familia al escuchar a su padre diciendo que su hermana se había vuelto loca, sino que lo hizo  después que la policía había llegado al lugar.

El sobrino de los Bamber contó que sheila amaba a sus hijos y que nunca los mataría, que no tenía idea de cómo manejar un arma y que su coordinación motora era pésima. Otro detalle es que el silenciador se encontraba guardado y que el tamãno del rifle de 91 cm era demasido grande para que Sheila pudiera apretar el gatillo y suicidarse en la posición en que se la encontró, además, en el rifle había huellas digitales de Sheila pero también de Jeremy.
La novia de Jeremy confesó toda la historia y los planes de éste sobre el asesinato de sus padres, básicamente ella se defendió diciendo que nadie iba a creerle si contaba lo que el joven planeaba hacer desde hacía tiempo, además, la policía había certificado que Sheila había matado a la familia y se había suicidado.

Un especialista en criminalística declaró también  que si Sheila hubiese manipulado el arma deberían haber quedado en sus manos residuos de lubricante y no los había y que no era lo suficientemente alta como para dispararse asi misma con ese tipo de  arma.

Tras una defensa sin argumentos sólidos Jeremy fue sentenciado a 5 cadenas perpetuas por los asesinatos de sus padres, hermana y sobrinos, condena que hoy se encuentra cumpliendo en prisión pero sigue afirmando que es inocente.


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