Los ovnis del norte argentino
La zona norte de la República Argentina parece ser un epicentro de actividad extraterrestre. En toda la región, pero especialmente en la provincia de Salta, los reportes de avistamientos de objetos voladores son moneda corriente desde hace más de 50 años. Y han atraído la atención de científicos e investigadores de todo el mundo. Incluso, de la NASA.
Ya a finales de 1955 se registró la violenta caída de un extraño objeto volador sobre la zona de Tolar Grande. En un primer momento se creyó que se trataba de un aerolito, pero poco después se encontraron en el lugar inexplicables restos de metal, así como huellas tan enormes que no podían pertenecer a ningún pie humano. Cabe aclarar que la teoría de la caída de un satélite, habitual en estos tiempos, era inaplicable por entonces: el primer Sputnik fue lanzado en 1957.
En abril de 1956, un extraño artefacto sobrevoló el Salar de Arizaro, también en Tolar Grande. Días más tarde, una tremenda explosión conmovió las laderas del Nevado Macón. Se barajó la hipótesis de la caída de un meteorito, pero los lugareños no dudaron: se trataba del “cigarro volador” que había sobrevolado la zona poco antes.
Meses después, una expedición a la cima del Macón reportó haber encontrado allí huellas “como de pesadas máquinas”.
El 27 de junio de 1962, cientos de salteños declararon haber visto un plato enorme y resplandeciente surcar el cielo. De la nave, afirmaron, se desprendía un fino polvillo similar a la ceniza.
En 1996, varios camineros se quedaron sin frenos a la altura de San Antonio de los Cobres, para recuperarlos misteriosamente en la rotonda de entrada de la ciudad de Salta.
Ya mucho más cerca en el tiempo, el 26 de noviembre de 2009, la mayoría de los habitantes de la pequeña localidad de Joaquín V. González declararon ser testigos del retorno del “cigarro volador”. Según sus dichos, el objeto, alargado, plateado y muy brillante, que emitía luces y flashes blancos y rojos, surcó el cielo durante nada menos que 55 minutos. Su desaparición del cielo nocturno coincidió con un corte total del suministro eléctrico, algo muy poco común en la zona, que se prolongó por inusuales 12 horas.
Y en la madrugada del 22 de marzo de 2010, los vecinos de Salta capital colapsaron la central del 911 denunciando la aparición en el cielo de una bola de fuego que se desplazaba a gran velocidad, de este a oeste.
Definitivamente, Salta es tierra de ovnis.
La leyenda del sol y la luna
Posted by valeria in Mitos y Leyendas de Mexico on April 24, 2010
Contaban los mexicas que luego de la Creación, los dioses principales descubrieron algo terrible: el nuevo mundo no tenía quien lo iluminara. Reunieron entonces al resto de las deidades y solicitaron que alguna se prestara a cumplir esta importante labor. Al mismo tiempo, dos dioses de rango menor se adelantaron: Tecuciztécatl, bello, fuerte, radiante y vanidoso, y Nanahuatzin, enclenque y miserable, el más humilde de todos los dioses.
Los dioses principales escogieron al primero y los condujeron ante una enorme hoguera, pidiéndole que saltara dentro. De allí, le explicaron, saldría listo para iluminar al mundo. Pero Tecuciztécatl no tuvo el valor suficiente para arrojarse a la hoguera. 4 veces avanzó hasta ella y otras tantas retrocedió, acobardado, ante las burlas de los demás dioses.
De pronto, un intenso resplandor encegueció a los presentes: el mísero Nanahuatzin se había arrojado sin dudar a las llamas. Y del interior de la hoguera emergió transformado en Tonatiuh, el luminoso, dios del sol y guerrero de los cielos.
Tecuciztécatl, al ver esto, se avergonzó de su cobardía y se arrojó a la hoguera también. De allí salió transformado en Meztli, diosa de la luna y la noche.
En un principio, ambos cuerpos celestes brillaban por igual, pero luego los dioses principales consideraron que esto no era justo y arrojaron un conejo a la cara de Meztli que oscureció grandemente su brillo.
Para los mexicas, Tonatiuh era el dios que arrojaba dardos de luz a los 4 puntos cardinales cada mañana para iluminar la Tierra. Lo representaban con la piel completamente roja y el disco solar en la espalda. Tonatiuh era uno de los dioses que más sacrificios recibía: los mexicas creían que si se los negaban se ocultaría para siempre.
En el cielo, este dios gobernaba el paraíso al que iban al morir los guerreros, los sacrificados en su honor y las mujeres que fallecían en su primer parto.
La figura de Meztli, por su parte, era de gran ambivalencia. Los mexicas conocían ya el poder de la luna sobre las mareas y realizaban numerosos sacrificios destinados a evitar que Meztli los castigara con tormentas e inundaciones. Pero por otra parte, la consideraban también patrona de los embarazos, los partos y el amor maternal, e inventora del arte del tejido.
El Ahuízotl
Posted by valeria in Mitos y Leyendas de Mexico on April 24, 2010
El Ahuízotl era un temible monstruo acuático de la mitología mexica. Sorprendentemente, las crónicas informan que tenía el aspecto general de un coyote y también su tamaño. Pero aunque no tuviese las enormes dimensiones que suelen atribuírse a un monstruo temible, su ataque resultaba invariablemente letal.
El Ahuízotl estaba cubierto de un tupido pelaje gris oscuro sumamente resbaladizo. Pero que fuera del agua se apelmazaba en gruesos mechones puntiagudos como agujas. Sus orejas eran llamativamente puntiagudas y sus manos y pies eran de mono.
Vivía desplazándose por los cursos de agua, por lo que podía aparecer súbitamente en cualquier charca o curso de agua. Por lo general, nada advertía sobre la presencia del Ahuízotl bajo la superficie. Aunque en ocasiones se enfurecía y provocaba remolinos que arrojaban ranas y peces muy lejos de la orilla.
Esta criatura contaba también con una larguísima cola rematada en una mano. El Ahuízotl la utilizaba para atrapar a todo aquel que cometiera el error de acercarse demasiado a la orilla y luego ahogarlo.
Si embargo, no se trataba de un monstruo cruel. El Ahuízotl ejecutaba estos crímenes a pedido de los dioses de la lluvia, cuando estos sentían especial interés por un alma humana y deseaban tenerla a su lado en los cielos. El Ahuízotl cumplía su cometido con entusiasmo, puesto que se trataba de almas elegidas que pronto disfrutarían de los placeres del paraíso.
Tláloc y su esposa, Chalchitlicue, eran los dioses proveedores de las lluvias, y por ende, de la fertilidad de la Tierra. Ella era también la diosa de los cantos. Ambos señalaban a las víctimas que luego perecerían ahogadas bajo a mano de mono del Ahuízotl.
Se dice que el Ahuízotl atraía a sus víctimas, generalmente pescadores, llorando como un bebé. Las víctimas de esta criatura se distinguían de los simples ahogados porque sus cuerpos eran encontrados siempre 3 días después de su desaparición. Y por la ausencia de ojos, dientes y uñas que el monstruo les arrancaba en una cueva submarina antes de devolverlos a la superficie.
Sus cuerpos sólo podían ser manipulados por los sacerdotes, ya que se trataba de almas elegidas de los dioses.
El Señor del Veneno
Posted by valeria in Mitos y Leyendas de Mexico on April 22, 2010
Cuentan en la Ciudad de México que el Cristo negro que se venera en su catedral es en realidad réplica de otro, destruído en un incendio. Y que aquel Cristo original, fue, hace ya muchos años, protagonista de un hecho milagroso.
Dicen que Don Ismael Treviño era un hombre de negocios rico y próspero, pero la envidia y los celos no le permitían disfrutar de su bonanza. Treviño odiaba especialmente a Don Fermín de Andueza, que además de rico y exitoso, era querido por todos a causa de su generosidad y buen corazón.
La envidia que Ismael Treviño sentía hacia él era tan grande, que, no conforme con tratar de arruinar sus negocios, decidió un día matarlo. Fue así como inoculó un veneno de efecto retardado en un pastel y lo entregó a Don Fermín Andueza diciéndole que era regalo de un amigo en común, un importante concejal. Don Fermín no sospechó, y tras comer el pastel se dirigió, como cada día, a la iglesia. Treviño lo siguió para contemplar la consumación de su terrible obra.
Cuentan que luego de rezar y depositar unas monedas para la limosna, Don Fermín besó los pies del Cristo crucificado que presidía la nave principal, como hacía cada día antes de dejar la iglesia. Y que el Cristo, ante la sorpresa de los presentes, encogió sus piernas y se volvió completamente negro al contacto de la boca de Don Fermín.
Sólo Ismael Treviño, desde un banco en el fondo de la iglesia, comprendió la verdad: el Cristo había absorbido el veneno para evitar la injusta muerte de una persona buena. Conmovido y arrepentido, Treviño confesó todo, y aunque Fermín Andueza lo perdonó, abandonó la ciudad sin que volviera a saberse de él.
Otras versiones de esta leyenda sostienen que un ambicioso sacerdote había envenenado los pies del Cristo, celoso de un buen padrecito que cada mañana los besaba con devoción. Y que al acercarse este buen padre a la mañana siguiente, el Cristo encogió los pies y se ennegreció por completo para evitar así la muerte de su siervo fiel.
Versiones más prosaicas sostienen que los Cristos negros, venerados también en Guatemala y Panamá, son producto de años y años de humo de velas, que ha terminado por oscurecer la madera.
A menos que uno quiera creer en milagros.
Ovnis sobre Inglaterra
En los últimos meses, los extraterrestres parecen haber tomado Inglaterra como centro de sus operaciones aéreas. En efecto, en lo que va del 2010 se han sucedido los testimonios de avistamiento de ovnis sobre los cielos de este país.
Ya el 1º de enero del 2010, un aficionado captó con su cámara lo que parecen ser 3 naves extraterrestres, desplazándose en una bella formación triangular. Este tipo de formaciones en triángulo han sido mencionadas por numerosos testigos del fenómeno ovni alrededor del mundo. El avistamiento tuvo lugar en la ciudad de Yorkshire.
Poco después, el 20 de febrero, le tocó a un habitante de Oxford ser testigo de un espectáculo similar. Y tener la suerte de poder registrarlo con su cámara. En el video se observan tres puntos muy brillantes en el cielo nocturno, que no se desplazan ni son arrastrados por el viento, simplemente permanecen donde están, flotando. Según el relato del testigo, sólo pudo captar imágenes de 3 de estas esferas luminosas, pero avistó entre 8 y 10.
El avistamiento más espectacular, sin embargo, llegaría a principios de abril. Por esa fecha, aviones de la Royal Air Force, la aviación inglesa, detectaron y persiguieron un ovni a plena luz del día. El hecho ocurrió en el condado de West Midland, en el centro del país. Nick Pope, ex secretario de seguridad británico, descartó que se tratase de un vuelo de prueba o una nave no tripulada, ya que este tipo de ensayos para proyectos secretos, afirmó, no se realizan durante el día.
El hecho ha causado conmoción en Inglaterra gracias al video de medio minuto de duración captado por un aficionado. Este video fue emitido por todos los programas del país, causando asombro y generando todo tipo de hipótesis y controversias. Especialmente impactante resulta que la aviación haya detectado su presencia, ya que esto indicaría que el ovni fue registrado por los radares de la Royal Air Force.
El video ya ha dado la vuelta al mundo, aunque no se conocen aún testimonios de los pilotos que persiguieron al misterioso objeto volador.
Pero por estos días, seguramente, toda Inglaterra mira hacia el cielo.
Los Osnis
Los objetos submarinos no identificados, también llamados ovnis submarinos, no son un fenómeno muy difundido ni investigado. Sin embargo, desde hace ya varias décadas se suceden en zonas marítimas o costeras incidentes extrañamente similares entre sí.
Tras la caída del comunismo en Rusia, varios ex oficiales de la Marina se han dedicado a ofrecer conferencias sobre un fenómeno largo tiempo acallado por el gobierno. Uno de ellos, el capitán Oleg Sokorov, afirma que durante los años de la Guerra Fría, los técnicos en sonar de los submarinos nucleares rusos se enfrentaban a un enigma que parecía insoluble. Frecuentemente, según el capitán, detectaban en las profundidades marinas extraños ecos y la presencia de objetos en movimiento.
Estos objetos imposibles de identificar se movían a una velocidad imposible para cualquier cardumen o submarino, fuese ruso o norteamericano. Sokorov afirma haber visto en una ocasión a través del periscopio cómo uno de estos objetos se elevaba desde las profundidades y se perdía en el cielo nocturno. Aunque admitió que la oscuridad le impidió observar sus características. Un relato similar ofrece el profesor Korsarov, quien dice haber avistado un extraño objeto que emergió súbitamente del mar, a popa del crucero en el que se encontraba, para remontar vuelo. El hecho habría ocurrido en Sebastopol, una de las principales bases navales de la marina rusa, durante la década del ‘50.
También por esa época comienzan a aparecer testimonios similares muy lejos de allí, en la República Argentina.
En junio de 1950, el chofer de bomberos Romeo Ernesto Suárez cobró notoriedad al recorrer a pie los casi 4000 kilómetros que separan su ciudad, Tierra del Fuego, de la capital del país, Buenos Aires. Durante el trayecto, que le demandó 5 meses y 14 días, Suárez avistó ovnis saliendo del mar y remontando vuelo en 2 ocasiones. Aunque no se atrevió a contarlo sino hasta 1968, cuando el fenómeno ovni estaba ya instalado en la opinión pública, por temor a las burlas. Los avistamientos tuvieron lugar en territorio de Tierra del Fuego y en Puerto Coyle, provincia de Santa Cruz.
En 1962, el camionero Vicente Bordoli denunció a la policía la presencia de verdaderas flotillas de objetos voladores luminosos que emergían de las aguas del golfo San Matías, en la provincia de Río Negro.
Desde entonces, tanto tripulantes de barco en alta mar como desprevenidos transeúntes han declarado ser testigo de estos extraños fenómenos en diversas ciudades costeras, como Mar del Plata, Pinamar y Necochea.
Las Valquirias
Las Valquirias son deidades menores de la mitología escandinava. Representadas como hermosas doncellas guerreras, las Valquirias deciden la suerte de las batallas. Y la vida o la muerte de los guerreros.
Su padre, el dios Odín, las envía al campo de batalla. Las Valquirias lo sobrevuelan señalando a los que partirán con ellas. No hay escapatoria posible: los señalados terminarán el día en el Vingólf, el palacio habitado por las Valquirias. Allí, las muchachas curarán sus heridas y los deleitarán con su belleza. Les ofrecerán también hidromiel para beber y toda clase de manjares. Es tarea de las Valquirias que nada les falte durante su estadía en Vingólf. Ya repuestos, los guerreros pasarán al Valhalla, la mítica fortaleza que la mitología nórdica destina a los caídos en la batalla. En este lugar pasarán la eternidad a la espera del llamado de Odín, que los necesitará a su lado cuando llegue la hora del Ragnarök, la batalla del fin del mundo.
Según las representaciones más modernas, las Valquirias montan hermosos caballos alados. En los poemas épicos más antiguos, sin embargo, se llama al lobo “caballo de Valquiria”. Muchos estudiosos lo mencionan como una posible pista sobre el origen del mito: la imagen de lobos hambrientos y cuervos sobrevolando el campo de batalla y señalando a los que habrán de morir ese día. Pero ya sea que monten pegasos o lobos hambrientos, las Valquirias visten cota de mallas, escudo yelmo. Por debajo de su armadura se adivina un potente resplandor celeste. Es por eso que en la mitología escandinava, las auroras boreales, o “luces del norte” son atribuídas al vuelo de las Valquirias.
De las aproximadamente 10 Valquirias principales, cuyos nombres se mencionan una y otra vez en mitos y poemas épicos, es Brunhild o Brunilda la más famosa. A tal punto, que Richard Wagner la tomó como protagonista de su célebre ópera “El Anillo de los Nibelungos”. En dicha obra, la imaginación romántica de Wagner hace sufrir a Brunilda por el amor que en ella despierta el guerrero Sigfrido. Pero en los poemas épicos, las Valquirias no parecen sentir atracción alguna por los guerreros que cuidan y acompañan.
La mayoría de los mitos nórdicos señalan a la diosa Freya como la comandante de las Valquirias.
La leyenda de Eneas
Posted by valeria in Mitologia Griega on April 14, 2010
El héroe troyano Eneas era hijo de un hombre y una diosa. Cuentan que su padre, Anquises, primo del rey de Troya, se encontraba pastoreando su ganado cuando Afrodita, diosa del amor, se enamoró perdidamente de él. Afrodita se entregó a Anquises allí mismo, en el prado, y concibieron un hijo: Eneas. La diosa confió la primera educación del niño a las ninfas del bosque y al centauro Quirón. Pero prometió a Anquises entregarlo a su cuidado cuando cumpliera los 5 años. Anquises, por su parte, juró no revelar nunca el nombre de la madre de su pequeño. No cumplió, y un rayo vengador lo dejó rengo para siempre.
Durante la Guerra de Troya Eneas se convirtió en el más heroico defensor de su ciudad, después de Héctor. Al caer Troya en manos de los griegos, Eneas se aprestó a morir peleando. Pero su madre Afrodita se apareció ante él y le reveló que su destino era otro. Debía, por lo tanto, escapar. Eneas huyó por mar, ayudado por su madre, acompañado por su esposa y su hijo, Ascanio. Por el camino quedaría viudo.
Su primera escala fue en Cartago, donde la reina Dido se enamoró de él. Eneas decidió quedarse junto a ella, pero el dios Hermes le ordenó partir: no era allí donde cumpliría su destino. Eneas dejó entonces Cartago y Dido, enloquecida de dolor, se suicidó. Durante sus aventuras posteriores, Eneas llegó incluso a descender a los infiernos. Allí se encontró con el espectro de Dido, y quiso explicarle sus razones. Pero ella se negó a perdonarlo.
Tras un largo viaje cuyas aventuras relata Virgilio en su famosa Eneida, el héroe troyano llegó a la costa del Lacio, en la península itálica. Allí gobernaba el rey Latino. Sobre su hija, Lavinia, pesaba una profecía: no debía casarse hasta que no llegara de muy lejos el extranjero que le estaba destinado. Fue por eso que la llegada de Eneas enfureció a Turno, el ambicioso primo y pretendiente de la muchacha. Turno se alió entonces al rey de los etruscos para hacerse con las tierras de Latino. Eneas encabezó la resistencia. Tras algunas sangrientas batallas, Turno fue derrotado. Eneas se casó entonces con Lavinia y tuvo con ella un hijo, Silvio. Su destino se cumpliría finalmente cuando dos de sus descendientes en el Lacio, Rómulo y Remo, cumplieran a la vez el suyo: fundar la mítica ciudad de Roma.
Ukamar Zupay
Ukamar Zupay significa “diablo de las peñas”. Y así fue bautizada por los Kollas, habitantes del norte argentino, una extraña criatura que nada tiene que envidiarle al célebre Yeti del Tíbet. Dicen que tiene figura de hombre, aunque cubierto de pelos, y que su cabeza es curiosamente puntiaguda. Diferentes versiones coinciden en que emite agudos chillidos. Aunque algunas veces es capaz de proferir gritos aterradoramente humanos.
En julio del año 1956, el geólogo polaco Claudio Level Spitch realizaba trabajos de campo en el cerro Macón, en la desolada región de Tolar Grande, en Salta. A 5700 metros de altura, Spitch descubrió las inquietantes huellas de un ser bípedo. Según el científico, estas huellas excedían toda posibilidad humana, ya que superaban los 40 centímetros de largo.
Días después de que Spitch hiciera público su relato a través del diario salteño El Tribuno, el arriero Ernesto Salitonlay tuvo un encuentro muy extraño. Según la denuncia presentada por el hombre en el destacamento policial de Quebrada de Agua Chuya, se había topado en una hondonada con un extraño ser cubierto, ágil como un mono y cubierto de espeso pelaje. La criatura, al verlo, comenzó a proferir gritos tan agudos que los animales del arriero comenzaron a desbandarse, aterrorizados. El hombre declaró entonces haberle disparado con su escopeta, poniéndolo en fuga, aunque la bala no consiguió alcanzarlo.
Poco después, en agosto de ese mismo año, una tormenta de nieve forzó al minero Benigno Hoyo a pasar la noche en una cueva de la zona de Quitillipi. Grande fue su sorpresa al descubrir el interior de la caverna ya ocupado por un robusto ser cubierto de abundante pelo. El minero disparó en la oscuridad y por los lamentos que oyó a continuación, creyó haber acertado. Sin embargo, nada más supo de la extraña aparición. Según Hoyo, la criatura tenía un tamaño similar al de un oso.
Pero no hay osos ni monos en Tolar Grande. Ni en toda la región andina. En la actualidad, Ukamar Zupay, que camina como un hombre pero corre como un oso, parece haber desaparecido. Nadie recuerda haberlo visto en años, y ya no aparecen en la zona pájaros malheridos, nidos saqueados ni cadáveres de cabras destrozadas.
Pero todavía hay quien dice oír algunas veces, cuando cae el sol, gritos que bajan de la puna desolada. Gritos aterradoramente humanos.
Las Nornas
Las nornas son dísir –plural de “dis”-, espíritus femeninos de la mitología escandinava. No son diosas, pero el destino de hombres y dioses pasa por sus manos. En algunos poemas épicos se habla de una gran cantidad de nornas, que habitan en los bosques y están asociadas cada una al destino de una persona en particular. Las tres nornas principales, sin embargo, las que aparecen en todos los relatos míticos, viven en el centro del cosmos, bajo las raíces del gran fresno Yggdrasil, y se ocupan de regarlo y abonarlo para que jamás se seque. Pero su labor principal es otra. Día tras día, las nornas tejen infatigables en sus telares. Cada uno de los hilos que entrelazan en sus tapices es la vida de un hombre. La longitud del hilo indica si se trata de una vida larga o corta. Cada vez que las nornas, al tejer, cortan un hilo, la vida de una persona llega a su fin.
Las nornas son las encargadas de que se cumpla el destino.
Urd es la norna de lo que ha ocurrido. Verdandi, la del presente. Skuld, la más joven, es la norna de lo que debe ocurrir: el destino. Por eso, Skuld acompaña a veces a las Valquirias durante las batallas, y decide qué guerreros deben morir ese día. Y los escolta luego junto a ellas hasta el Valhalla, la morada final de los guerreros.
En algunos relatos míticos, las tres nornas representan el pasado, el presente y el futuro, al mismo tiempo, ya que estos tres momentos se han entrelazado de tal manera en sus tapices que ya ni ellas mismas son capaces de distinguirlos y separarlos.
Para la mitología escandinava, ni siquiera los inmortales son eternos: todo acabará algún día. Por eso, los dioses tienen sus propios tapices, en los que las nornas entretejen pacientemente la trama de sus destinos. Pese a los intentos de las divinidades, las nornas jamás les permiten verlos.
Las nornas emplean en sus tapices hilos comunes para tejer el destino de los simples mortales, e hilos de oro para las vidas extraordinarias de los héroes.









