Posts Tagged asesino en serie

Carlos Eduardo Robledo Puch II

Carlos Eduardo Robledo Puch, en la actualidad

Carlos Eduardo Robledo Puch, en la actualidad

Es fácil imaginarse la excitación que habrá sentido el joven al asesinar a sus primeras víctimas, el placer, la excitación que emanaba de la adrenalina del momento. Cabe destacar que todas las víctimas de Robledo no representaban amenaza, porque no es que él intentó defenderse de alguna víctima que, naturalmente, trataba de repeler a su agresor. Robledo mató a casi todas sus víctimas mientras dormían. Muchos de ellos nunca supieron qué había pasado, porque nunca despertaron de su sueño.

Con 19 años, Robledo ya era un asesino consumado. Él y su socio Ibáñez robaban sin ningún empacho negocios, y supermercados, siempre asesinando a los serenos, u ocasionales cuidadores de los lugares. El modus operandi era similar. Entraban por el techo, descolgándose con sogas o mangueras, y luego daban el atraco, con total tranquilidad.

El 24 de mayo de 1971 asesinaron al sereno de un supermercado en Olivos, para llevarse la recaudación del lugar. El dinero entraba fácilmente, pero también se iba fácil, especialmente con el gusto que tenía Ibáñez por las mujeres. Gastaban todo en la barra de bares y en mujeres, pero a Robledo las mujeres no le interesaban. Sin embargo, no tenía problemas en acompañar a Ibáñez en sus violaciones, y hasta le hacía el favor a su amigo de ejecutarlas una vez ultrajadas. Las violaciones eran efectuadas en la ruta, y los cadáveres eran abandonados allí mismo. A Ibáñez le gustaban los coches poderosos, por lo que se dedicaba a robar Torinos, su favorito.

El 5 de agosto se acabó el romance entre los socios. Para los registros, Ibáñez murió en un accidente de autos, del cual Robledo salió ileso. Se cree en realidad, que Robledo lo mató, y lo hizo pasar por un accidente. Robledo necesitaba un nuevo socio.

Héctor Somoza ocupó el lugar del fallecido Ibáñez. Pero Robledo no estaba muy feliz, decía que le traía mala suerte (en un par de atracos que realizaron, el botín había sido muy escaso).

Robledo va a comprar un auto a una concesionaria. Va acompañado por su madre. Compra el vehículo, y paga en efectivo. Aprovecha la oportunidad para estudiar la caja de seguridad que estaba empotrada en el lugar. Ese fue su próximo golpe, y el último de Somoza.

Los muchachos entraron al lugar. Por supuesto, mataron al sereno, y trabajaron por cinco horas con total tranquilidad, con un soplete, tratando de abrir el tesoro.

Mientras Somoza está ocupado en eso, Robledo le dispara de improviso. Somoza lo mira con horror, y para no dejarlo sufriendo, Robledo lo remata de un disparo en la cabeza. “Era mi amigo”, dijo más adelante. “No iba a dejarlo sufrir”.

Para cubrir sus rastros, le quema la cara y las manos con el soplete, para que no pudiera ser identificado, pero se olvida de su cédula de identidad en el bolsillo del pantalón de Somoza. Al otro día lo detiene la policía en la puerta de su casa.

Fue juzgado y condenado en 1980. Sus últimas palabras ante el tribunal de la Sala 1ra de la Cámara de Apelaciones de San Isidro fueron “Esto fue un circo romano. Algún día voy a salir y los voy a matar a todos”.

En el año 2000 ya podía gozar del beneficio de la libertad bajo palabra, beneficio que decide no aprovechar, argumentando que “no estaba listo” para ser liberado. Pero en 2008 le entran las ganas de ser libre. Para ello, solicita sea efectivo el beneficio. Pero el juez rue atiende su solicitud se la deniega por considerar que no se ha reformado de manera positiva en ningunos de los aspectos sociológicos necesarios para vivir en libertad, además de no poseer familiares directos que puedan contenerlo.

Robledo Puch sigue preso en un pabellón para homosexuales del penal de Sierra Chica.

, ,

No Comments

Carlos Eduardo Robledo Puch

Carlos Eduardo Robledo Puch

Carlos Eduardo Robledo Puch

“Un joven de 20 años no puede vivir sin plata y sin coche”. Ese había sido el justificativo que había esgrimido este ángel rubio para cometer los crímenes más atroces. Un caso emblemático para probar que para forjar un despiadado criminal no siempre es necesario un hogar roto, o padres violentos o alcohólicos, o haber sido víctima de violencia sexual.

Robledo Puch había nacido el 22 de enero de 1952 en un hogar acomodado en la zona norte del conurbano bonaerense, a pocos minutos de la ciudad de Buenos Aires. Su padre era un ejecutivo de la General Motors, por lo que la familia contaba con una buena posición.

Había ido a las mejores escuelas, y su padre abrigaba la esperanza de que se convirtiera en ingeniero, como él y como su abuelo. Para ello, lo anota en la escuela industrial. A Robledo Puch le gustaban las máquinas. También le gustaba leer. Saca muchos libros de la biblioteca, y los devuelve rápido.

Es en la escuela industrial donde conoce a su primer socio del crimen, Jorge Ibáñez. Ambos abandonan la escuela. Se encuentran con frecuencia a tomar café, y a filosofar sobre las cosas de la vida. No hay plata para más, por ahora. Jorge insiste que su padre es un tipo “macanudo”. Ya tiene varias armas en su casa, y lo invita a Robledo Puch a practicar tiro. Robledo acepta encantado.

Robledo cumple 19 años. Su madre dice que está cansada, decide irse a Europa a reponerse. Por ello, prefiere viajar en barco, por lo que estaría ausente un largo período de tiempo. Su padre viaja por negocios. La casa estaría vacía. El campo perfecto para que Robledo se inicie una trágica carrera criminal. Lo primero que hace es robarse una moto que le gustó. Anda por el barrio de manera enloquecida, hasta que la choca y la deja tirada. Con excitación, le comenta a Ibáñez de su hazaña.

Pero los muchachos estaban para algo más grande. El primer golpe es a una discoteca, “Enamour”. Entran y saquean la caja con total tranquilidad. En otra habitación duermen el dueño y el sereno del lugar, que no se habían despertado. Pero Robledo los ultima de varios disparos mientras dormían. Los muchachos se alzan con un botín importante.

Ibáñez es un tipo violento. Le gusta violar mujeres, a las que Robledo ultima generalmente a los tiros.  a Robledo, las mujeres no le interesan. El 9 de mayo de 1971, a las cuatro de la mañana, Robledo Puch e Ibáñez ingresaron a un negocio de repuestos de automóviles Mercedes-Benz. Al entrar en una de las habitaciones, encontraron a una pareja y a su hijo recién nacido. Robledo  no dudó, asesinó al hombre de varios disparos. También le asesta a la mujer un certero disparo en el pecho, pero no muere, queda gravemente herida. Para Ibáñez no es inconveniente. Igualmente la viola, y deja la escena del crimen bañado en sangre. Pero la mujer, a rastras, logra pedir ayuda. Sobrevive, y luego testificaría en el juicio. Antes de huir, Robledo Puch disparó a la cuna donde lloraba un bebé de pocos meses, erró por poco, por lo que la criatura salvó su vida.

, ,

No Comments

Arthur Shawcross

Arthur Shawcross

Arthur Shawcross

Pocos hombres, afortunadamente, ostentan en la historia de la criminología de la edad moderna el record de Arthur Shawcross. Nacido en Maine el 6 de Junio de 1945, tuvo una infancia difícil. Con una inteligencia menor que la media, a menudo era objeto de malos tratos y burlas por parte de otros niños. Era común que Shawcross tuviera comportamientos agresivos, y mojara su cama ya siendo un niño grande.

Finalmente, logra graduarse de la escuela a los 19 años, y se une a la Armada. Es alistado y combate en Vietnam. Posteriormente, Shawcross confesaría que fue en esta circunstancia cuando tuvo sus primeras experiencias como asesino serial, y caníbal. Shawcross asesinó a dos niñas vietnamitas y se comió parte de sus cuerpos.

De vuelta de la guerra, Shawcross se casó cuatro veces, pero los cuatro matrimonios lo llevaron al fracaso. Tan pronto como comenzaba la vida en común, sus mujeres pronto descubrían el comportamiento errático y violento de Shawcross, y lo abandonaban. Como producto de uno de estos matrimonios, tuvo una hija, con la que se reencontró en 2002 y mantuvo contacto hasta su muerte en 2008.

En mayo de 1972, viola y mata a un niño de 10 años, Jack Owen Blake. Igual fin corre una niña de 8 años, Karen Ann Hill. Es condenado a 25 años de cárcel (llega a un trato luego de confesar dónde estaba el cuerpo de Jack). A los 15 años de condena es liberado bajo palabra, pero los problemas, para él y para la sociedad toda, recién comienzan.

En Marzo de 1987 es liberado, y en Marzo de 1988 comienza una frenética carrera de muerte, abuso y canibalismo, que se cobra la vida de al menos doce prostitutas. A algunas las mataba y se comía parte de sus cuerpos, como sus vaginas. A muchas de ellas, las golpeaba ferozmente, hasta deformarlas.

Shawcross es atrapado masturbándose en su auto en la escena del crimen de su última víctima, June Cicero, de 34 años. Shawcross había tirado el cuerpo mutilado en el Río Salmon Creek, y estaba estacionado con su auto sobre el puente desde donde había lanzado el cadáver, cuando fue descubierto por una vigilancia aérea.

Shawcross es atrapado, y alega demencia. El jurado no le cree, ni considera que el haber estado en Vietnam sea suficiente atenuante. Es condenado a 250 años de cárcel, pero muere a los pocos años, el 10 de Noviembre de 2008 de una trombosis y edema pulmonar.

Shawcross gustaba de dar entrevistas a los medios, para regodearse de los crímenes cometidos. De hecho, había concedido una entrevista al Discovery Channel, para la serie Most Evil unos años antes de morir.

, , ,

No Comments

El reverendo Jim Jones

El Reverendo Jones

El Reverendo Jones

Desde joven Jim Jones mostró un carisma y una personalidad singulares. Era un ferviente lector de la Biblia, pero también de Lennin y otros autores comunistas. En la década del 50 fundó la “Iglesia del Pueblo”, una secta a la que rápidamente se unió todo tipo de personas. En su mayoría, los feligreses de la Iglesia del Pueblo eran personas de raza negra, pero muchos de ellos eran parias, trastornados y gente que no había podido encajar en la vida en sociedad.

La iglesia de Jones se había instalado en un principio en Indiana, pero más tarde se trasladaron al condado de Mendocino, en California.

Debido a los problemas con la justicia, que rápidamente comenzaron, Jones propuso mover la iglesia a la Guyana, en América del Sur. Él aducía que muy pronto llegaría una hecatombe nuclear y que solamente se podría sobrevivir en un lugar apartado del mundo como este. Una vez en Guyana, Jones y todos sus feligreses se instalaron en una granja de 12 kilómetros cuadrados, que Jones le había arrendado al gobierno de ese país.

En un principio, la vida parecía feliz en Jonestown (nombre que se le dio al lugar). Los habitantes cultivaban todo lo que consumían, tenían animales de granja y elaboraban su propio calzado. Los mismos miembros de la iglesia cuidaban a los mayores, niños y enfermos. Pero el idilio duró poco.

La condición para ingresar al culto era darle todas las posesiones materiales a Jones. Una vez que las familias se mudaban, Jones se hacía cargo de sus vidas, de sus cuerpos y de sus mentes.

Alertados por maltratos a los miembros, y por la verdadera naturaleza de la “Iglesia del Pueblo”, el gobierno de los Estados Unidos decide enviar al senador norteamericano Leo Ryan, y tres periodistas para investigar las terribles denuncias contra el Reverendo. Los miembros con “problemas” disciplinarios eran encerrados en una caja de madera de 2.5 x 1 m. Los que eran encontrados huyendo, eran drogados. A los niños no se les permitía ver a sus padres, salvo por una rato por la noche. Sólo podían decirle “papá” al Reverendo Jones. Los chicos que se portaban mal eran arrojados a un foso, donde en el fondo había un hombre para asustarlos, ya que Jones les decía que en el fondo del pozo había un monstruo.

Jones tenía un gran ejército personal, que era el encargado de mantener el orden.

Cuando los visitantes de los Estados Unidos llegaron, Jones no lo  pudo tolerar. Envió a sus soldados a hacerles una emboscada, cuando escapaban para tomar el vuelo de nuevo para los Estados Unidos. Los soldados mataron al senador Ryan, a los periodistas y a un miembro de la secta que había escapado a tiros.

Ese mismo día, Jones, tal vez dándose cuenta que sólo era cuestión de tiempo que todo se terminara, ya que había matado a los americanos, enloqueció. Le decía a todos que el mundo como lo conocían se había terminado, y los invitó a todos los miembros de la iglesia, tanto grandes como niños, a que se suicidaran.

En definitiva, 900 personas murieron ese día. Jones había comenzado dándole a los niños jugos de frutas con arsénico, así como a los demás miembros. Los que no querían tomar eran inyectados con el cianuro por la fuerza. Se cree que de las 900 personas, gran parte de ellas no se suicidaron, sino que fueron asesinadas por el ejército de Jones. El reverendo terminó con un escopetazo en la cabeza, balbuceando el nombre de su esposa. Nunca se sabrá si se mató o lo mataron. Todo fue el 18 de noviembre de 1978.

, ,

1 Comment

Andrei Chikatilo

Andrei Romanovich Chikatilo, nació el 16 de octubre de 1936 – Moscú, Rusia. Murió el  14 de febrero de 1994. Posiblemente el peor asesino en serie de la Unión Soviética. Su actividad criminal lo llevó a realizar al menos 53 asesinatos. Fue conocido como el “carnicero de Rostov”.

Vivía una doble vida, por un lado hombre casado trabajador y miembro de la sociedad comunista del momento, y por otro su lado oscuro dotado de gran habilidad para ganarse la confianza de los niños y disfrutar con impunidad de sus horrendos crímenes.

Hombre con problemas sexuales, impotente, vivió en Rostov del Don, una ciudad a unos 800 km de Moscú, donde atrajo principalmente a sus víctimas. Actuaba principalmente en estaciones de ferrocarril y de autobuses. Tenía propensión al destripamiento, la mutilación, el canibalismo y el sadismo. Después de doce años de actuar impunemente, finalmente fue descubierto en 1992.

El asesino trataba de buscarse una posible salida alegando una enfermedad mental, una obsesión de tratamiento psiquiátrico. Los jueces no dudaron en anunciar el veredicto: el 15 de octubre de 1992 fue sentenciado a la pena capital, y ejecutado con un tiro en la nuca en la prisión de Moscú.

Fuente:Andrei Chikatilo

, , ,

1 Comment

David Berkowitz

David nació el 1 de junio de 1953, fue un hijo no deseado de Betty Broder, quien lo abandonó, y fue adoptado por Nat y Pearl Berkowitz. Era un niño tímido y con baja autoestima que trataba de proyectar una apariencia autosuficiente, mintiendo y causando problemas. Su comportamiento alternaba momentos de extrema timidez, complejo de inferioridad y fuertes depresiones con arrebatos de ira y violencia desmesurada.

Su madre adoptiva murió en 1967 cuando el tenía 14 años, fue lo peor que le pudo pasar. Al no tener suerte con las mujeres, fue alimentando su odio contra ellas, además del recuerdo de su verdadera madre y lo que hizo con él confirmaba este odio.

La mente de Berkowitz no pudo asimilar tanta soledad y en su adolescencia comenzaron sus desdoblamientos (doble personalidad).

Queriendo mejorar su autoestima y al mismo tiempo vengarse de una sociedad en la que no terminaba de encajar, se compra un revólver. A los veintitrés años comienza una serie de crímenes. Sus asesinatos sembraron el terror en Nueva York entre 1976 y 1977, Berkowitz asesinó a seis personas y consiguió herir a otras siete.

El joven Berkowitz asesinaba sin razones, disparaba su revólver calibre 44 indistintamente a cualquier persona que se cruzaba en su camino, sin importarle raza, sexo o edad. A medida que pasaba el tiempo fue ganando una estremecedora seguridad en sí mismo que lo transformó en un personaje frío y sin escrúpulos, a la vez que negligente a la hora de llevar a cabo sus crímenes.
Read the rest of this entry »

, ,

1 Comment

Luis Alfredo Garavito

Luis Alfredo Garavito nació en Génova, Quindío, el 25 de enero de 1957. Es el mayor de siete hermanos y durante su infancia vivió la falta de afecto y el maltrato físico por parte de su padre. Según su testimonio fue víctima de abuso sexual.

A sus 44 años, fue declarado por los investigadores y jueces como un asesino en serie. Hace años cuando fue capturado confesó ser el autor de la muerte de 140 niños en distintas regiones del país, pero a la fecha la Fiscalía lo investiga por el homicidio de 172 niños en su paso por 59 municipios del país.

En repetidas ocasiones, Garavito Cubillos se hacía pasar por vendedor ambulante, monje, indigente, discapacitado y representante de fundaciones ficticias en favor de niños y ancianos era conocido también como “Alfredo Salazar”, “El Loco”, “Tribilín”, “Conflicto” y “El Cura”.

Las víctimas de Garavito eran niños entre los 6 y los 16 años, de bajo estrato económico. Los abordaba en los parques infantiles, canchas deportivas, terminales de buses, plazas de mercado y barrios pobres. Según lo establecido les ofrecía dinero y los invitaba a caminar hasta cuando los menores se cansaban y eran atacados en sitios despoblados.

De acuerdo con la investigación, en esos lugares los cuerpos sin vida de los menores fueron encontrados degollados, mutilados y con señales de haber sido amarrados. En las residencias de su compañera y de una amiga en Pereira se encontraron objetos similares a los hallados en los sitios de los crímenes y publicaciones periodísticas en las cuales se reseñaba el estado de las investigaciones por desapariciones y homicidios de niños en el país.

Read the rest of this entry »

, ,

No Comments