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La rosa azul-Leyenda China
Posted by valeria in Mitos, Uncategorized, leyendas on February 25th, 2010
Cuentan que hace muchos años, gobernaba en China un emperador bondadoso que tenía una única hija. El emperador adoraba a la muchacha, pero sufría porque ella no quería casarse. Y es que la princesa, además de bella, era inteligente, y soñaba con estudiar, viajar y vivir muchas aventuras. No deseaba dedicarse sólo a tener hijos y pintar sobre seda, lo único que una esposa podía hacer por esa época. Pero su padre no podía permitir que se quedase soltera, y le ordenó que pusiera una condición para quienes aspirasen a su mano. Podía hacerla tan difícil como quisiera, le dijo, pero estaba obligada a casarse con el primero que la cumpliera. La princesa, astutamente, replicó: me casaré con quien me traiga una rosa azul.
La mayoría de los pretendientes se retiraron, desalentados, pero un encumbrado militar se presentó en palacio y ofreció a la princesa un exquisito zafiro tallado en forma de rosa. La perfección de la joya quitaba el aliento, pero la princesa sacudió la cabeza y dijo: yo no quiero una joya, quiero una rosa azul. Otro pretendiente le ofreció un espléndido vaso de porcelana con una rosa azul pintada, pero la princesa dijo: yo no quiero una rosa pintada, quiero una verdadera rosa azul. Tiempo después, un rico noble pidió audiencia y ofrendó a la muchacha una rosa azul que no parecía estar pintada. El Emperador ordenó que comenzaran los festejos del compromiso pero la princesa, que observaba fijamente la flor a través de sus lágrimas, vio que una mariposa posada en ella caía muerta, y se lo hizo notar a su padre. Los botánicos de palacio estudiaron la rosa y descubrieron que había sido irrigada con tinta estando en la planta. La princesa estaba a salvo.
Su astucia, sin embargo, pronto se volvería en su contra. Poco después, la princesa se hizo pasar por una de sus damas para asistir a una fiesta popular. Allí conoció a un apuesto músico ambulante. Se enamoraron perdidamente, pero al empezar a planear su boda, la muchacha, espantada, recordó su treta: su padre exigiría al muchacho la rosa azul. Muchos días lloró la princesa en brazos de su amado, hasta que una tarde, de repente, secó sus lágrimas: había tenido una idea.
La corte entera esperaba, curiosa, al nuevo pretendiente ¿traería finalmente la rosa azul?
El joven avanzó decidido y ante la sorpresa de todos, entregó a la princesa una rosa blanca. La muchacha la aceptó encantada. Hija, dijo el Emperador, esa rosa no es azul. Pero es la rosa azul que yo estaba esperando, replicó ella. El Emperador iba a echar al muchacho cuando comprendió que su hija lo amaba y finalmente deseaba casarse, y no vio motivos para impedir su felicidad. Ordenó entonces que comenzaran los festejos del compromiso, y los enamorados y la corte entera bailaron y se divirtieron hasta muy tarde, mientras en el centro del salón reinaba la humilde rosa blanca, convertida en azul por la magia del amor.
Selena, la reina del tejano
Posted by valeria in Asesinos y crimen on February 24th, 2010
Selena Quintanilla parecía tenerlo todo. Joven, bella, millonaria y carismática, la muchacha nacida en Estados Unidos de padres mexicanos había logrado trascender su humilde origen para convertirse en la estrella indiscutida de la música tejana. Reina absoluta en México y entre la comunidad latina de los Estados Unidos, Selena encaró en 1995 un proyecto aún más ambicioso. Decidida a convertirse en una estrella internacional, se rodeó de prestigiosos productores para grabar su primer trabajo en inglés. El álbum, según lo previsto, se lanzaría en julio de ese año.
Selena nunca llegaría a verlo.
A principios de 1994, Selena había cumplido otro de sus sueños inaugurando en Texas una boutique con diseños de su autoría. La dirección del lugar había sido confiada a Yolanda Saldívar, asistente personal de la cantante y presidente de su club de fans. Pronto la familia Quintanilla descubriría fugas de dinero y otros manejos turbios en la administración de Saldívar. Y aunque Selena confiaba en su asistente, las pruebas en su contra fueron tales que, entristecida, accedió a despedirla a fines de ese mismo año.
En marzo de 1995, la estrella se comunicó con Saldívar para solicitarle una documentación de la empresa con la que la mujer se había quedado. Yolanda prometió entregársela, y la citó para ello en el hotel donde vivía. Pero en la mañana del 31 de marzo, a solas con la cantante en su habitación, se negó a devolverle los papeles. Las mucamas del hotel escucharon entonces una violenta discusión. Poco después, se oía un disparo y Selena, bañada en sangre, corría pidiendo auxilio perseguida por su ex asistente. Trasladada de urgencia al hospital más cercano, poco pudieron hacer los médicos por la joven estrella, que se desangraba incontrolablemente. Murió menos de una hora después del ataque. Apenas tenía 23 años.
Yolanda Saldívar se encerró en su camioneta y amenazó con dispararse en la cabeza. Tras algunas horas de tensión, fue capturada y acusada de homicidio. Meses más tarde fue condenada a prisión perpetua. Se encuentra en confinamiento solitario: sus compañeras de pabellón intentaron matarla varias veces por haber asesinado a su ídola.
Días antes de su muerte, el 26 de febrero, Selena había dado su último concierto en el Houston Astrodome de Texas. La concurrencia de 60 000 personas continúa siendo récord para ese estadio. Aún hoy, Selena es una estrella admirada y recordada. Muchos de sus fans nunca la vieron cantar en vivo, o incluso ni siquiera habían nacido cuando fue asesinada.
El Chacal de Nahueltoro
Posted by valeria in Asesinos y crimen on February 23rd, 2010
Jorge del Carmen Valenzuela Torres, nacido en 1922 en San Fabián de Alico, Chile y rebautizado por la opinión pública como “El Chacal de Nahueltoro”, es sin lugar a dudas uno de los protagonistas más célebres de las crónicas rojas de ese país.
De condición extremadamente humilde, alcohólico, Valenzuela vagaba en busca de trabajo cuando en el pueblo de Nahueltoro se enamoró de Rosa Rivas, cocinera del fundo Moticura, viuda y madre de 5 pequeños, quien lo llevó a vivir con ella. Pero el alcoholismo del hombre desagradó al patrón del fundo, que despidió a Rivas. La familia entera tuvo que trasladarse entonces a la orilla del río Ñuble, donde vivían apenas amparados por los árboles.
La mañana del 20 de agosto de 1960, Valenzuela exigió a Rivas dinero para beber, pero la mujer aún no había podido cobrar su pensión de viuda por problemas burocráticos. Se produjo entonces una terrible discusión durante la cual, en una secuencia nunca aclarada del todo, Valenzuela despedazó a su concubina con una guadaña para luego asesinar uno a uno a los 5 hijos de la mujer, a golpes y patadas. Consumada la masacre, huyó del lugar.
Alertada por el dueño del fundo Chacayal, quien descubriera los cuerpos días más tarde, la policía apresó a Valenzuela tras un mes de búsqueda, y lo condujo a la cárcel de Chillán. Allí, el hombre brutal que, según sus propias palabras “nunca recibió enducación de naiden”, abrazó la fe católica, aprendió a hacer guitarras y se arrepintió de sus crímenes. Sin embargo, fue condenado a muerte. La sentencia generó un intenso debate en la sociedad chilena. Muchos se preguntaban cuál era el sentido de darle a un hombre las oportunidades que nunca había tenido y rehabilitarlo, para luego matarlo de todos modos. Fue en vano. Ni siquiera la encendida defensa de Eloy Parra, sacerdote que había acompañado al “chacal” en su conversión a la fe, logró que el entonces presidente de Chile, Jorge Alessandri, le concediera el indulto. El “Chacal de Nahueltoro” fue fusilado por un pelotón de carabineros 32 meses después de su arresto. Tenía 41 años.
La polémica generada por el caso, y el posterior éxito de la película que recreaba los hechos, generaron un culto a la figura del “Chacal”. La gente deja pedidos y ofrendas en su tumba, y el 1 de noviembre, día de todos los santos, se celebran allí romerías en su homenaje. Para el pueblo chileno, dicen quienes lo veneran, el “Chacal” representa la posibilidad de redimirse siempre, sin importar la gravedad de los pecados cometidos.
No es poca cosa.
La piedra movediza de Tandil
Tandil era una oscura localidad del sudeste de la provincia de Buenos Aires, en la República Argentina. Condenada a una existencia sin sobresaltos, matizada por las cosechas abundantes de la Pampa Húmeda, nunca parecía pasar nada, salvo algo increíble que sucedía allí desde tiempos inmemoriales, un fenómeno que desafiaba toda lógica y ley de la física.
Los vecinos del lugar daban cuenta de una enorme piedra, de forma triangular de más de trescientas toneladas de peso, que oscilaba suavemente el borde de un risco, en una posición que parecía imposible para toda concepción humana. Los turistas acudían incrédulos a raudales para observar el fenómeno. Parecía que la monumental mole estaba suspendida por alguna fuerza misteriosa, porque el equilibrio en esa posición era inverosímil.
El equilibrio duró hasta el 29 de Febrero de 1912. Se cree que vándalos, o las vibraciones producidas por las explosiones ocurridas en una cantera cercana la derribaron de su lugar de privilegio. Hoy yace al fondo del acantilado partida en tres pedazos.
La leyenda de su origen, acuñada por los indígenas de la zona, es muy hermosa. El Sol y la Luna eran marido y mujer. El Sol era el amo absoluto de la vida y la muerte; con su calor, reinaba sobre la Tierra. La Luna lo embelesaba con su belleza y blancura.
La Luna traía sobre la humanidad sabiduría y paz, ante ella, todo se volvía más calmo, en reposo, un tiempo ideal para la meditación.
Un buen día, los dioses se cansaron de su soledad, y decidieron poblar la tierra con cuanta criatura viviente existe en ella, en los montes, las selvas y los mares. Los dioses crearon a los hombres, para que cuidaran a esas preciosas criaturas que ellos habían creado. Una vez que vieron que su obra estaba terminada, decidieron partir de nuevo a su reino celeste. Los hombres se pusieron muy tristes que sus dioses los dejaran solos. Pero el Dios Sol les contestó
-No teman, de día los vigilaré yo con mi calor, y de noche, la madre Luna estará con ustedes.
Los hombres se quedaron felices, cantando y alabando a su padre y a su madre, que estaban en los cielos. Pero un día la felicidad parecía llegar a su fin.
Ese fatídico día, el Sol no brillaba tan fuerte como siempre. Al mirar hacia el cielo, vieron un terrible puma negro alado que acosaba a su Dios.
En vano dispararon sus flechas al cielo, sin poder alcanzar a la fiera. Pero uno de los guerreros de la tribu, finalmente, acertó el tiro, y le metió un flechazo al puma, que le entró por el pecho y le salía por el lomo.
Por fin el puma cayó herido. La Luna, en su infinita sabiduría, se compadeció del puma herido, y decidió terminar con su sufrimiento, arrojándole enormes piedras desde arriba, que hicieron una gran montaña donde el puma yacía. Esas enormes piedras formaron las Sierras de Tandil. Pero la última flecha que le arrojó quedó clavada en la punta de la flecha que mató al puma. Y esa es la piedra movediza de Tandil.
Cuando el Sol asomaba al cielo, miraba con recelo al animal que una vez lo había atacado, y su furia era lo que hacía oscilar la piedra. Parecía que la furia del Sol sería eterna, hasta que ese fatídico 29 de Febrero de 1912 la magia se terminó para siempre.
La leyenda de Esculapio
Posted by valeria in Mitologia Griega on January 9th, 2010
Escluapio, o Asclepio, como también se lo conoce, es la deidad griega dedicada a la medicina. Como todas las historias griegas de dioses, deidades y héroes, su nacimiento fue bastante traumático.
Dice la leyenda que Esculapio era el hijo de Coronis o Corónide (una mortal) y el dios Apolo -uno de los más importantes y multifacéticos dioses olímpicos, era el dios de la luz y el sol; la verdad y la profecía; el tiro con arco; la medicina y la curación; la música, la poesía y las artes; y más. Apolo es hijo de Zeus y Leto y hermano gemelo de la cazadora virgen Artemisa.
Píndaro, un poeta griego del siglo VI AC, fue quien relató las historias más conocidas sobre estas deidades. Dice Píndaro que Coronis –quien era la hija del rey de Tesalia-, mientras estaba embarazada de Esculapio, le había sido infiel a Apolo con un mortal (Flegias, rey de los Lapitas, una región de Tesalia, quien también es mencionado en el célebre poema épico de La Ilíada de Homero).
Luego de que Apolo dejara a Coronis encinta, volvió a Delfos, no sin antes dejarla bajo vigilancia por parte de un cuervo blanco. Cuando Coronis le fue infiel a Apolo con Flegias, por supuesto, el cuervo blanco voló hasta Apolo y le contó de los amoríos de su mujer.
Apolo, encolerizado, mató a Corónides. Pero antes de que la pira funeraria se prendiera fuego, arrancó al niño nonato del seno de su madre y se lo dio al Centauro Quirón, quien habitaba en el Monte Pelón, para que lo criara.
Quirón le enseñó medicina al joven Esculapio, y cómo cazar. Apolo y Atenea también lo educaron. Atenea le dio dos vasijas con sangre de la Gorgona. En una la sangre estaba envenenada y en la otra tenía propiedades para resucitar a los muertos.
Gracias a esta dádiva, Esculapio aprendió rápidamente cómo volver a la vida a los muertos. De esta forma, resucitó a muchas personas importantes, entre ellas a Hipólito hijo de Teseo (el héroe del Ática cuyas principales hazañas tuvieron lugar en el Peloponeso).
Muy pronto, las habilidades de resurrección de Esculapio generaron el recelo de Zeus, el dios supremo. Zeus temía que el orden natural del mundo se subvirtiese gracias al poder de volver a dar la vida de Esculapio. De hecho, la gota que rebalsó el vaso fue la resurrección de Hipólito, cosa que encolerizó a Zeus y mató a Esculapio con uno de sus rayos.
Antes de morir, Esculapio tuvo descendencia. Sus hijos varones, Podalirio y Macaón, eran ambos médicos, y deseaban a Helena, por lo que participaron en la Guerra de Troya. Sus hijas mujeres eran Yaso (la curación, con santuario en Oropo), Higía (la salud, sin historia propia, sólo en el séquito de su padre), Panacea (la curación universal gracias a las plantas), Egle y Aceso –muchos de estos nombres dando lugar a palabras que hoy están relacionadas con la medicina, como panacea e higiene.
El cadáver de Evita III

Cementerio de la Recoleta, Lugar ¿final? de descanso de Evita
Lo que sigue es el argumento de una película de Indiana Jones.
Se decidió trasladar varios ataúdes idénticos, a diferentes puntos del mundo, desde lugares en América Latina, hasta Europa y el Lejano Oriente, para despistar a cualquiera que quisiera seguirle el rastro. Nunca se supo quién fue el autor material de la movilización del ataúd de Evita. Pero el derrotero fue más o menos así:
El verdadero cajón enviado por barco a Bruselas, Bélgica. De allí abordó un tren con destino a Bonn, Alemania Occidental.
Con total desconocimiento por parte del Embajador argentino, el cajón fue almacenado en un sótano de la embajada, junto a unos viejos archivos.
Pero eso no es todo. En septiembre u octubre de 1956, la fecha es incierta, el cadáver fue puesto en otro ataúd y trasladado nuevamente. Roma fue el primer destino, para finalmente recalar en Milán. Durante la última etapa del viaje, el cuerpo fue acompañado por una hermana lega de la sociedad de San Pablo, a quien se le indicó que el cadáver pertenecía a una viuda italiana, María Maggi de Magistris, que acababa de morir en Rosario, Argentina.
Bajo ese nombre, Eva fue enterrada en la parcela 86 del cementerio Mussocco, de Milán. Allí permaneció por espacio de 15 años, durante los cuales su paradero sólo fue conocido por un puñado de personas.
Pero todos sabemos que si hay algo que no abunda en la historia argentina es la tranquilidad institucional. Lanusse, el militar a cargo del país allá por 1971 se dio cuenta de que ya los militares no podían gobernar más a la republica. Decide aprovecharse del viejo líder, para ganar tiempo en el poder, o tratar de organizar un poco el caos en el que estaba sumido el país. Lanusse toma la decisión de restituir el cadáver de Evita a Perón, como parte del operativo retorno, que traería de vuelta al viejo líder a su desangrada tierra, con la intención –fallida finalmente- de lograr un poco de paz institucional.
Así, el 2 de setiembre de 1971, un hombre que decía llamarse Carlos Maggi, que no era otro que Héctor Cabanillas, se presenta en Milán con la intención de llevarse a su “hermana” de vuelta a su tierra. Efectivamente, se lleva el cadáver hasta Madrid, donde estaba Perón en ese momento en el exilio. Son 800 kilómetros más que el ajetreado cadáver debe recorrer.
Dicen que cuando Perón abre el ataúd, irrumpe en un terrible llanto, de volver a ver a su amada, tan perfecta, tan viva todavía, después de tantos años. Allí pronuncia las inmortales palabras: “No está muerta, solo está durmiendo”.
Perón vuelve al país, es elegido presidente. Asume, con su segunda esposa, María Isabel Martínez, de vice presidenta. Perón muere de un cáncer terminal, y el país arde en llamas. Isabel, quien está a cargo de los destinos de la república en esos momentos, es una mujer incapaz, insegura y mediocre. Decide repatriar el cuerpo de Evita, para que descanse al lado del General Perón. Y así lo hace. Finalmente Eva regresa al país, para descansar en paz.
El cuerpo fue depositado en una tumba de cuatro metros y medio de profundidad, en un sector privado del cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires. Se construyó una tumba fuerte como la cámara acorazada de un banco, con la intención de prevenir cualquier tipo de robo del cuerpo. El destino quiso que ella estuviera en la Recoleta, mientras que Perón permanece en la quinta de San Vicente, residencia favorita del mandatario. Nunca más pudieron estar juntos nuevamente.
El cadáver de Evita II

No hay paz para María Eva Duarte de Perón
El pueblo lloraba a su reina muerta. Los grafitties abundaban en la ciudad. El pedido era uno solo: “Devuelvan el cadáver de Evita”. Rápidamente se organizaron patrullas de seguidores peronistas que requisaban cada rincón de la ciudad en busca del preciado tesoro. Cualquier pista, cualquier rumor era investigado de inmediato. Los militares que ocultaban el cuerpo se dieron cuenta de que no podrían permanecer con semejante objeto por mucho más tiempo.
El cadáver de Evita había sido colocado en un cajón de embalaje, sellado y trasladado a un depósito cerca del cuartel general del Servicio de Inteligencia del Ejército. Durante un mes ese fue el lugar donde estuvo escondido en secreto. Pero en enero de 1956 se tomó la decisión de trasladarlo. Así el ataúd peregrinó por media docena de depósitos y oficinas oficiales de Buenos Aires. Finalmente, la desesperación de los militares era tanta que no tuvieron más remedio que apelar a otra medida extrema –a la que los militares son tan afectos: se lo llevó al piso donde vivía el ayudante de Mori-Koenig, el mayor Antonio Arandia, junto con su esposa.
Arandia estaba paranoico que descubrieran que el cadáver estaba allí. Dormía con su arma reglamentaria debajo de la almohada. Una noche, siente ruidos en el baño. Dispara dos tiros en la oscuridad. Los ruidos los había hecho su mujer, que simplemente había ido al baño. De dos tiros la mata en el acto. La mujer estaba embarazada.
El cadáver volvió a ser trasladado. Fue llevado al 4º piso del cuartel general del Servicio de Inteligencia, el organismo que dirigía Mori-Koenig (quien primeramente había robado el cuerpo). Con una leyenda que decía “Equipos de radio”, el cajón fue apilado junto a otros cajones idénticos.
Al coronel Morl-Koerilg se le terminó la suerte. Fue destituido y reemplazado por el jefe del Servicio Secreto del presidente Aramburu, el coronel Héctor Cabanillas. Cabanillas se horrorizó al descubrir que el cuerpo todavía estaba escondido en el cuartel. Inmediatamente decidió tomar cartas en el asunto. Para los que dicen que el fin de todo es la muerte, la historia de Evita demuestra todo lo contrario.
El cadáver de Evita

Así se embalsamó el cuerpo de Evita
La abanderada de los pobres, la más bella de todas, había fallecido para desconsuelo de su pueblo que, en su gran mayoría, la adoraba, como se adora a una santa. A los 33 años, en la plenitud de su vida, un cáncer se había llevado inexorablemente a Eva Duarte de Perón. La tragedia sucedió el 26 de Julio de 1952.
El General Perón, por entonces presidente de la República Argentina, ordenó que el cuerpo fuera embalsamado. El proceso de embalsamamiento duró más de un año. El mismo estuvo a cargo de un experto, el patólogo español, el Dr. Pedro Ara. Parte del proceso consistió en reemplazar la sangre primero por alcohol y luego por glicerina, que mantiene el cuerpo intacto y otorga a la piel un aspecto casi transparente. Luego se le aplica una capa de cera al cuerpo, y al pelo también, el cual posteriormente es peinado con un peine fino, para dar un aspecto natural.
Dos millones de argentinos desfilaron por la capilla ardiente donde se realizaron las exequias de Santa Evita, como se le decía entonces.
Pero la suerte estaba a punto de cambiar para el general Perón. En 1955 se produce el golpe militar, y Perón debe huir al exilio en Madrid. Los militares habían tomado el poder.
Su misión fue sistemáticamente desarmar el aparato de poder de Perón, desacreditarlo, y minar el apego de la gente hacia su figura. Para eso, se apeló a violentas campañas de prensa, primero desacreditando al General, y luego, por ende, a Evita y a su matrimonio. Pero no fue suficiente.
El General Lonardi, el presidente de facto de ese momento, estaba desesperado. El cariño y el recuerdo de la gente no cesaban. Su idea era directamente destruir el cadáver de la ex Primera Dama. El mismo estaba en exhibición en la sala 63 del edificio de la Confederación General del Trabajo, en Buenos Aires.
Las cosas para Lonardi tampoco resultaron como él esperaba. El militar fue destituido por sus pares, víctima de una especie de golpe militar dentro del propio gobierno militar. Pedro Aramburu se convirtió en presidente. Corría el año 1955.
Aramburu también recibió “una papa caliente”, como era el recuerdo permanente de los pobladores por su extinta líder. Aramburu decidió tomar medidas extremas. Esa noche de Noviembre de 1955, el Dr. Ara, quien había embalsamado el cadáver, se encontraba sólo, como muchas veces en la sala donde estaba el cuerpo de Evita. De golpe, un grupo de militares irrumpe en el sitio, comandados por el coronel Carlos Mori-Koenig, jefe del servicio de inteligencia del Ejército. Lacónicamente explicó: “He venido a llevarme el cadáver”. Por más que el Dr. Ara protestó, nada se pudo hacer. Los soldados retiraron el cuerpo del fino ataúd de tapa de cristal donde se exhibía, lo colocaron en un ataúd modesto, corriente, como el de cualquier pobre mortal, y se lo llevaron. Por 16 años, su destino fue un misterio.
Nahuelito
Posted by valeria in Monstruos y Criaturas on December 4th, 2009

Fotografía de Nahuelito
Nahuelito es otro animal estudiado por la criptozoología. Se trata de un animal similar al conocido “monstruo del Lago Ness”, por sus características, tanto físicas como de comportamiento.
El lago Nahuel Huapi, lugar de residencia de Nahuelito, forma parte del parque nacional Nahuel Huapi. Es el más antiguo de los parques nacionales, y está enclavado en una enorme área de 7000 hectáreas, que abarcan el sudoeste de la provincia del Neuquén y noroeste de la provincia de Río Negro.
El lago Nahuel Huapi, corazón del ecosistema del parque, es un lago de deshielo, es decir, formado hace unos 10.000 años, cuando sucedió la última glaciación. La tierra se calentó, las grandes masas de hielo que cubrían la superficie se derritieron, dejando tras sí enormes extensiones de agua donde solía haber grandes glaciares. Este es el caso del Nahuel Huapí. Lo mismo sucede con el Lago Ness, en Escocia. La característica peculiar de este tipo de lagos, es su enorme profundidad abisal, de más de 450 metros en el caso del Nahuel Huapi. Sin duda, hay mucho lugar para que se oculten especies animales aún nunca vistas por el ojo humano.
En 1910 fue el primer avistamiento de Nahelito. George Garret trabajaba en una empresa cerca de la zona del lago. Un buen día se le dio por ir a navegar en su barco por el lago. Estaba a punto de atracar cuando lo vio: una criatura inmensa que medía entre cinco y siete metros de largo. La descripción que Garret daba del animal era muy similar a la de un plesiosauro, un animal prehistórico. También se decía lo mismo de Nessie, casual o causalmente. Loa plesiosauros eran acuáticos, poseían cuatro aletas laterales y un cuello de varios metros de largo que le permitían asomar la cabeza sobre la superficie del agua para inspirar el aire ya que no poseían branquias sino que tenían sacos pulmonares. Eran los animales acuáticos más grandes de su tipo. Los más pequeños alcanzaban los dos metros de largo. La familia más antigua de los plesiosauros aparecieron hace 220 millones de años, y se extinguieron hace 175 millones de años. Parece mucho, pero después de todo, los tiburones están con nosotros hace 350 millones de años. Entonces no sería inconcebible que en lugares bien determinados existan algunos pocos descendientes de los plesiosauros, tales como Nahuelito y Nessie.
La historia de Garret recién se hizo pública en 1922, momento en el cual se organiza la primera expedición seria en busca de Nahuelito.
Ya desde 1897, el Dr. Clemente Ornelli, quien por ese entonces era Director del Zoológico de Buenos Aires, recibe algunos informes acerca de la existencia de un extraño animal en el lago Nahuel Huapi.
Los pobladores del lugar insistían que tal animal “sale de los lagos de noche, posee el cuerpo del tamaño de una vaca y deja huellas como de un pato gigante”. El animal es carnívoro y se alimenta de vacas.
La expedición de Ornelli, afortunadamente, tuvo resultados negativos, porque se habían invitado a cazadores a unirse a ella, lo que despertó las inmediatas quejas del Dr. Albarracín, presidente de la Sociedad Protectora de Animales.
Los avistamientos esporádicos continuaron, hasta 1960 en que la Armada Argentina persiguió un objeto submarino durante 18 días sin poder atraparlo. Nuevamente los rumores de Nahuelito se encendieron.
Finalmente en 1988, Nahuelito dio la cara.
Un vecino del lugar envió las fotos que había sacado al diario local, con una misiva donde daba todos sus datos, y explicaba cómo había sido el encuentro.
La descripción de Nahuelito coincide con la que hicieron los Mapuches, una tribu autóctona, dos siglos atrás: una longitud de aproximadamente 10-15 metros, dos jorobas, piel de cuero y, en ocasiones, un cuello en forma de cisne.
En lo personal, espero que nunca lo atrapen, porque seguramente significaría la muerte del animal, o un terrible sufrimiento, en caso de ser sacado de su hábitat.
La olla de oro
El mito de la olla de oro proviene de la cultura irlandesa. Según la leyenda, existe en Irlanda una clase de duendes, llamados Leprechaun. Los Leprechaun son de naturaleza dual, es decir, tanto materiales como espirituales, lo que les confiere poderes especiales. Son muy traviesos, por lo que les gusta adoptar la forma de viejos hombrecillos pequeños, que disfrutan particularmente haciendo maldades y poniendo a los humanos a prueba, especialmente haciendo relucir el punto débil de casi todos los hombres: su codicia. Tradicionalmente, su oficio es ser zapateros. Dicen que mientras se mantenga la vista fija en el Leprechaun, éste no puede desaparecer, pero en el segundo que se saca la vista de ellos, se desvanecen.
Los Leprechaun son poseedores de una inmensa fortuna, la cual custodian con dedicación, debido a los esfuerzos de muchos hombres inescrupulosos por tratar de apoderarse de ella.
Otro truco que los Leprechaun usan para engañar a los humanos es, si son descubiertos, ofrecer grandes riquezas para poder escapar. En el momento en que la persona está distraída contando su oro, el leprechaun desaparece, e, instantáneamente, el oro se convierte en cenizas, quedando así la persona como al principio: sin nada.
Cuenta la leyenda que una vez un pobre granjero irlandés escuchó el sonido de un martillo, mientras trabajaba en su pobre granja. Movido por la curiosidad, fue a ver detrás de unos arbustos, desde donde provenía el ruido. Cuando se asomó, no pudo creer lo que vio: un Leprechaun forjando monedas de oro con su martillito. Rápido el granjero, atrapó al duende. Se disponía a llevárselo a la casa, para luego proceder a llevarse el oro que había encontrado. Para poder distinguir el arbusto debajo del cual estaba enterrada la olla con oro, donde estaba el duende fabricando nuevas monedas, le ató uno de sus calcetines rojos a una de las ramas.
El duende lloró y rogó, para que lo soltara. El hombre, conmovido, le hizo prometer que no haría nada si lo soltaba, y que, en retribución a su buena fe, lo dejaría quedarse con el oro. El duende prometió que dejaría el oro donde estaba, y que sería del granjero, cuando lo encontrara…
El granjero va presuroso a buscar su pala, para proceder a desenterrar la preciosa olla. Cuando va a ver… cientos de arbustos tenían atadas medias rojas, como la de él.
Ese es también el origen de la tradición navideña de poner calcetines rojos, para recibir regalos durante la navidad.




